DE LA MAGLIA ROSA AL ESPECTADOR:
“Visegrad,
6 de mayo,
Amado,
te escribo unas notas apresuradas a orillas del Danubio, bajo la
fortaleza de Visegrad. Espero que hayas disfrutado la visita, ha sido
larga y pausada. ¿Qué te ha parecido esta curva del Danubio,
dominada por la fortaleza? ¿Y estas planícies solo suavemente
onduladas, interrumpidas de pronto por este ligero promontorio? Ya
sabes que muchas veces me debo a intereses mercenarios (es el
trabajo), pero aun así sé vestirme con las mejores galas incluso en el exilio.
Además,
la estrella que tú deseabas ha ganado en Visegrad. ¿Era la que
querías o eran otros los que andaban como locos con ella? Ya no lo sé, cada día dices una cosa. Pero ha
dejado a todos sentados. ¡Qué animal! ¡Es el caballo loco que necesita el ciclismo actualmente! O eso dicen. Me noto eufórica porque las
cosas han salido a pedir de boca. Supongo que para festejar el día habrá que beber una copa de vino de la zona. Me imagino ya las fotos de los
periódicos, con el chico que todos querían (el que tú querías,
¿no era así?) vestido de rosa. El desembolso ha sido importante
para traerlo casi a rastras, pero espero que haya merecido la pena.
Siempre
tuya.
M.R.”
-----------------------------
DEL ESPECTADOR A LA MAGLIA ROSA:
“Budapest,
7 de mayo.
¡Cuánto
había echado de menos tus sorpresas! ¿Cómo has conseguido que un
tipo tan menudo haya ganado la crono? Simon Yates, sigo con los ojos como platos. La verdad es que no presentabas
muchos competidores de calidad para esta dicisplina, pero cuando he
visto que los Jumbo eran superados por este apabullante tiempo de
Simon Yates, ya solo he puesto mi confianza en
una proeza por parte de van der Poel...tu regalo. ¡Cómo me cuidas, incluso en el extranjero! Aunque a veces no
me guste cómo luces cuando te marchas a otros países, e intentas
camuflarte bajo otros ropajes y otras costumbres que no son las
tuyas, esta vez te lo perdono, pues me has ofrecido un despliegue de
grandes avenidas, edificios historicistas y un enorme río. ¡Una
ciudad imperial! El resultado ha sido...interesante, al menos
inesperado. Por favor, te pido que no me des estas sorpresas tan a
menudo. Mi corazón se resiente y ya soy mayor.
Tu
amado observador.”
“Catania,
10 de mayo,
Hice
bien de romper la carta que te iba a enviar hace dos días. Era fría,
inútil y un tanto cínica. Me aburrió esa etapa llana en la que ni
siquiera el Balaton pudo hacerme olvidar el triunfo de Cavendish. He
de decir que lo consiguió por el pleno centro, sin ayuda, algo
insólito. Pero no estaba de humor. Hoy tampoco lo estoy en exceso.
Debe ser este día nublado siciliano, este calor pegajoso de la isla
que, al ascender, se torna pronto en frío e inestabilidad. ¿Dónde
están los favoritos? Ya sabes que quiero batalla y, sin embargo, me
has planteado una fuga sin sustancia, con muchos minutos de ventaja.
El duelo entre Lennard Kämna y Juanpe López ha estado bien, al
menos, con un paisaje que, tengo que admitir, siempre conmueve. Esta
isla tiene algo especial que hace que siempre los poetas se detengan
en ella, los cineastas rueden aquí sus mejores películas o los
filósofos pierdan la cabeza. Tú no me hagas perderla, te lo ruego,
ya fue demasiado duro el pasado año como para padecer otro
semejante.
Tu
amado y siempre atento espectador.
PD: ¡Una lástima la última curva de Juanpe! Helàs!”
---------------------------------------------------------------
DE LA MAGLIA ROSA AL ESPECTADOR:
“Nápoles,
14 de mayo,
Ayer
recibí tu carta. Llegan siempre con un poco de retraso, como todo en
este país. Lamentablemente este país es así. Pero aquí estoy yo
para ofrecértelo siempre de forma nueva, brillante y luminosa, a la par que tradicional.
Te escribo desde via Partenope, con el Castel del Ovo enfrente. No
podrás decirme que no te han gustado las vistas... Ni Sorrentino es
capaz de sacar su ciudad con esta luz que hoy te he mostrado. Y
además, ha habido espectáculo.
Antes
de empezar quiero decirte una cosa: no quiero entrar de nuevo en tu
juego pasivo-agresivo de todos los años. Por ello, ni siquiera voy a
pararme a comentar mi paso por Messina y Scalea, porque te veo venir.
Me dirás que soy aburrida, que no tengo nada que ofrecer y yo, como
todos los años, te diré lo mismo de siempre: ¡no soy yo, son
ellos! Y siempre tengo que dar oportunidades a todos. Y aunque no lo
creas, mi esencia siempre han sido los últimos kilómetros, ese
frenesí, esa pasión que te hace perder la cabeza aunque antes hayas
bostezado a más no poder. No puedo estar en todo. ¡Exiges
demasiado!
Sobre
lo de ayer y lo de hoy, supongo que no tendrás queja. Ayer tuviste a
tu Dumoulin. ¿No lo querías ver de nuevo delante, después de sus
depresiones? Pues ahí ha estado, sacrificándose por su joven
compañero Bouwman. ¡Si hasta te proporciono historias! Y hoy espero
que te hayas reconciliado un poco conmigo y borres de la cabeza esos
oscuros pensamientos que siempre propicia la presencia cercana de un
volcán. Aquí también hay uno, claro está, pero la ciudad, con esa
extraña mezcla de dejadez y belleza, ha sabido vivir de espaldas a
la incertidumbre que genera su amenaza. Y yo, que siempre estoy
atenta a los detalles, te he devuelto a los clásicos. No, no a
Plinio, ¡sino a De Gendt! Cómo ha sabido jugar con todos,
aprovechando el ataque a contrapié de Gabburo. Si incluso van der
Poel ha quedado un poco retratado, con esa apariencia de caballo
loco, atacando a destiempo y luego con Girmay soldado a rueda. Te he
ofrecido un recorrido de mundial, un poco más corto, es cierto, pero
enseñándote la parte bella de Nápoles (nada de Scampia ni cosas
por el estilo). Mucho Sorrentino, poco Saviano. ¿Me podrás
perdonar?
Siempre
tuya, tu querídisima maglia rosa.”
---------------------------------------------------
DEL ESPECTADOR A LA MAGLIA ROSA:
“Pescara,
15 de mayo,
Lamento
el tono del pasado día, yo creo que podré amoldarme un poco a tus
ofertas. Hoy he quedado medio convencido de lo que me has propuesto. Aliviado.
Siempre el Blockhaus es una subida dura, hoy más expuesta al viento,
y puesto que tu carrera este año no cuenta con grandes nombres, se
ha vivido igualdad y alternativas. Bardet, Landa y Carapaz han
arriesgado un poco, pero no tenían piernas; me quedo antes con la
sensacional ascensión de Almeida, siempre a ritmo, con la boca abierta, y con la
resurrección de Hindley. Siempre había confiado en este corredor,
en su tez pálida, tan acorde con estos prados que hoy me has
mostrado, cubiertos de nieve en invierno o salpicados de rebaños
blancos en primavera y verano. Su temporada 2021 me dejó frío y decepcionado, con lo cual ha sido una alegría verle ganar hoy ¡Y qué decir del maltrecho
Pozzovivo! Hoy los viejos lo han hecho bien, y eso siempre hace
recordar que uno no es tan mayor, que no pierde irremediablemente el
tiempo delante del televisor, viéndote un año más.
Pero
antes que nada, me quedo con Juanpe López. ¿Quién lo iba a
imaginar? Ha sufrido, se ha quedado cortado en plena ascensión por
el viento racheado, que le ha obligado a orillarse en exceso,
poniendo casi pie a tierra, pero ha logrado recomponerse. ¡Y ha
luchado! Vamos que si ha luchado...
Hoy
estoy contento. Te lo agradezco. Todavía está lejana la magia de
los grandes días, pero ya sabes, soy fanático y atolondrado. Cuando
veo grandes exhibiciones, arqueo las cejas, pero cuando no las veo,
bostezo. Es mi sino. Espero que seas capaz de darme una nueva
oportunidad, pero seguiré exigiéndote el máximo (con amor).
Tu
paciente observador, siempre a tus pies.”
--------------------------------------------------------------
DE LA MAGLIA ROSA AL ESPECTADOR:
“Jesi,
17 de mayo
¡Ahí
lo tienes! ¡El sprint del año! ¿No tienes nada que decir? Te
escribo deprisa, ya sabes que siempre estoy en marcha, pero espero
que hayas disfrutado con la etapa y con ese duelo entre Girmay y van
der Poel que te he ofrecido. ¿Has visto cómo incluso son buenos
chicos? Van der Poel le ha felicitado, en vez de golpear el manillar. ¡La foto ha quedado de maravilla! Los tiempos
están cambiando y ni siquiera yo me doy cuenta. Y la etapa ha sido
movida: los sprinters se han descolgado, como siempre dices que te
gusta, y luego incluso Carapaz ha intentado arrancar. Ya lo sé, ha
sido de forma tímida, pero al final las dos grandes estrellas para
esos días que tú sueles definir como anodinos han dado la cara y se
han marcado un sprint de casi 400 metros, codo con codo, como los que
pocas veces se ven. ¡Europa contra África! Y ha ganado África. No
me digas que no te ofrezco historias. Todos los periodistas andan
ahora tecleando sobre las bicicletas que les llevamos a los
eritreos cuando eran nuestra colonia. ¡Y cómo Girmay se venga de su metrópoli, al igual que hizo Bikila en Roma! Una historia que rima muy bien con la de Bartali y los
judíos y que, el tiempo dirá, acabará sumándose a mi largo anecdotario.
Tu
amadísima y fiel maglia rosa.
PD:
lástima el tapón. Nota mental: botellas descorchadas a partir de
ahora.”
------------------------------------------------
DEL ESPECTADOR A LA MAGLIA ROSA:
“Génova,
19 de mayo
Lamento
escribirte con este tono sombrío, pero estoy perdiendo la paciencia.
Siempre dices lo mismo, solo escribes cuando tienes que sacar algo de
pecho. Pero cuando vienen mal dadas, cuando ofreces un tostón sin
aliciente, te escabulles, te refugias en la historia, en que siempre
ha sido así, y yo no estoy para escuchar más estas excusas.
Tendrás que decidirte: si prefieres la historia o al espectador.
¡Algo tienes que hacer! ¡Reacciona! En realidad, sabes quién te
conviene, quién te ama, quién ha estado siempre ahí. Pero me ignoras de forma sistemática,
escamoteas toda posibilidad de diálogo. Y estoy cansado.
Esto
de hoy, ¿qué ha sido? ¡Un bodrio soporífero! Peor que una peli de tarde. Sí, ya lo sé, Génova no es Florencia. Es
difícil ocultar en tantas tomas de helicóptero sus polígonos, su
puerto industrial, la herrumbre de sus autopistas sobreelevadas, esa
monstruosidad que a modo de frontera separa la antigua Dominante, con su vicoli llenos de ratas y palacios decadentes, del puerto viejo,
convertido en un pequeño parque temático de provincias. Hasta el momento no me quejaba, los ganadores de
etapa habían sido todos de calidad. Pero...¿Oldani? Ayer ganó Dainese, en un sprint
monumental sin nada que reprochar: pura fuerza. Un toro padovano para acabar con una etapa aburrida.
Pero hoy el pelotón se lo ha tomado con mucha desgana, permitiendo
que Kelderman vuelva a colocarse casi delante, sin aprovechar el terreno quebrado. Oldani, Leemreize y
Rota. Sí, ya sé, se notaba la impaciencia por la tardanza de un triunfo italiano, pero...el que está perdiendo la paciencia soy yo.
Prefiero
no continuar. No quiero enfadarme ni que tomes esta carta como un
mensaje agresivo. Simplemente estoy cansado, aburrido, insatisfecho.
Quedan pocos días. Espero que la próxima vez tengamos algo realmente de lo que hablar.
Tu
observador, cada día más impaciente.”
----------------------------------------------------
DE LA MAGLIA ROSA AL ESPECTADOR:
“Cuneo,
21 de mayo
Te
engañaría si te dijera que estoy dolida, pues no son nuevos esos
reproches que me lanzabas en la pasada carta, como dardos
envenenados. Lo hago lo mejor que puedo, eres consciente de mis esfuerzos. Y creo que no es
necesario que te repita que ellos son los que montan el espectáculo. Hoy lo ha habido. ¿No te ha parecido interesante? Esos cuatro
trotones le han planteado un problema serio al pelotón, Maestri,
Eenkhoorn, van den Berg y Prodhomme. No muy conocidos, pero
valientes. ¿No has visto como el Groupama iba perdiendo unidades por
detrás, como cartas que salen volando en un castillo de naipes? ¡Y qué me dices de los relevos de Eenkhoorn! No
mientas, te ha gustado.
Y
lamento mucho lo de Bardet. Ya sé que en cuestión de favoritos, la
cosa no anda bien, pero quizá te agrade que tu Landa tenga en camino
más allanado. ¿Porque eres landista, no es así? Nunca me aclaro.
Aun
queda lo mejor y espero que estés atento a partir de ahora. Te
prometo ser buena. Te ofreceré tesoros. Pero tienes que seguir
atento, por favor. No apagues la tele. Deja un rato el móvil. Haz la
siesta, pero solo el tiempo justo para conectar en los kilómetros
decisivos. Yo soy siempre así, agradecida y un poco orgullosa, pero
a diferencia de esa estirada francesa, siempre de moda, con tanta
publicidad detrás, yo siempre soy un poco más humilde, más
popular...Sé arremangarme los brazos. Y sé ceder. Por desgracia, Pogacar prefiere todavía la publicidad de esa maldita francesa. ¿Qué puedo hacer? Tendré que convencerle, sacar mis mejores argumentos y virtudes, incluso recurrir al deshonroso dinero. Pero tendrá que ser otro año. Como Anna Magnani, sé arrastrarme por el fango sin perder
un ápice de mi dignidad. Tú mientras tanto, ¿me prometes que seguirás ahí? Hazlo por mí, solo una vez más.
Yo estaré siempre ahí para ti.
Siempre tuya, tu adorada rosa."
(continuará...)