No siempre es posible ganar con ataques lejanos, esa es la enseñanza que debe extraer Tadej Pogačar de un día del que no se esperaba gran cosa. También sus rivales pueden obtener una lección de lo visto hoy: Pogačar, en contadas ocasiones, es humano. Y todavía más: Pogačar, en las insólitas veces en las que las fuerzas parecen haberlo abandonado, se pone bastante nervioso y actúa sin claridad. La gran sorpresa del día la ha protagonizado Enric Mas, capaz de recortar la ventaja que tenía Pogačar en la última ascensión, después de su ataque a 24,5 kilómetros. Ataque que se preveía definitivo, pero que ha sido abortado por la acción de Mas, que incluso se ha permitido el lujo de ganarle el sprint de la cima, con la consecuente bonificación.
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| Lo más inesperado, sucedió. |
