domingo, 24 de mayo de 2026

VINGEGAARD CON EL PILOTO AUTOMÁTICO

Vingegaard se encamina hacia la tercera semana de Giro ya con la maglia rosa y sin grandes enemigos a la vista. Se ha cumplido el guion previsto en lo que respecta a la general, con Vingegaard ganando en los tres finales en alto que se han disputado hasta el momento, pero sin realizar grandes alardes. La emoción ha estado más bien en el día a día, con etapas bastante entretenidas y disputadas en cuanto a fugas y con un protagonismo escaso de los sprinters. Hoy tienen un día para ellos que se promete soporífero, en Milán, la ciudad con la que RCS mantiene un litigio silencioso desde algunos años (o la ciudad con RCS, no sé muy bien), y a la que hoy la organización ha hecho un regalo envenenado en forma de etapa completamente llana, que invita a ocupar el domingo con otros quehaceres. Pero no adelantemos acontecimientos, vayamos a la crónica.  

sábado, 16 de mayo de 2026

INTANTO CI FERMIAMO A FERMO

No estamos ante un Giro abierto, pero ello no quiere decir que, hasta el momento, esté siendo un Giro aburrido. Sobre el pelotón planea la presencia dominadora de Vingegaard, que ya ha dado su primer zarpazo en el Blockhaus, pero de momento su dictadura es blanda y algo laxa, permitiendo la aparición de nuevos nombres. De hecho, han sido varios los corredores que han ganado por primera vez una etapa en una gran vuelta, algunos de ellos de forma sorprendente. Magnier, el uruguayo Silva, Arrieta, el veterano Ballerini... Entre todos estos nuevos nombres destaca el de la actual maglia rosa, Afonso Eulálio, un corredor que ya había dado previamente muestras de calidad, presentándose al gran público en este Giro como un corredor con desparpajo y valentía, que aparentemente no teme a nada. 

domingo, 3 de mayo de 2026

CONQUISTANDO NUEVOS TERRITORIOS

El Tour de Romandía, una de las pocas vueltas de una semana que le quedaban por ganar a Pogačar, puede resumirse fácilmente: cuatro victorias de etapa de seis posibles, siendo las dos restantes para Dorian Godon. Ha sido, como casi siempre sucede en Suiza, todo un deleite sensorial, con las montañas, los lagos, los castillos, los prados verdes con sus flores, sus vacas, sus casitas de montaña y sus líneas de tren. En algunos momentos de gran plasticidad era bonito ver al maillot amarillo rodando en solitario entre prados salpicados de flores amarillas. Por lo que respecta al ámbito deportivo, Pogačar ha dado la impresión de correr a medio gas, un poco pasado de kilos, alargando el estado de forma de las clásicas, incluso sufriendo más de lo debido. Aun así, no ha tenido rival.

lunes, 27 de abril de 2026

UNA LIEJA MÁS ENTRETENIDA DE LO ESPERADO, AUNQUE TAN RÁPIDA COMO SE PRESUPONÍA

La Liège - Bastogne - Liège de 2026 ha concluido sin sorpresas en cuanto al ganador, de nuevo Tadej Pogačar. Ni siquiera ha habido sorpresas en cuanto al pódium: Pogačar, Seixas, Evenepoel, la sucesión de nombres esperada. Aun así ha sido una edición entretenida. Me atrevería a decir incluso que esta edición ha tenido cierto aroma a mito, puesto que un campeón como Pogačar ha encontrado al que quizá sea su sucesor. Una sustitución pospuesta para un posible futuro, en cierta medida porque Pogačar es todavía un corredor de veintisiete años, la mejor edad en toda carrera ciclista, y Seixas es fabulosamente joven. El tiempo pasa para todos, pero Seixas parece recordárnoslo con más fuerza. Los diecinueve años eran un anatema antes de Evenepoel, una precocidad a la que solo Anquetil o Saronni se acercaron. Parecía que fue ayer cuando Pogačar irrumpió con fuerza en aquel Tour desplazado de fechas, justo para dar un zarpazo insolente el penúltimo día; ahora ha encontrado una generación más joven esperando su turno. Aunque todavía tendrá que esperar. 

lunes, 13 de abril de 2026

LA MALA SUERTE CAMBIA DE LADO

Pocas victorias han concitado tanta unanimidad en la alegría como la de Wout van Aert en la París - Roubaix. Era un triunfo que daba la impresión de que la historia le debiese, dada su trayectoria plagada de infortunios. La mala suerte ha cambiado de bando, por una vez. Por fin, podría decirse incluso. Ha sido una París - Roubaix grandiosa, que entra en el elenco, casi inagotable, de ediciones memorables de esta prueba. Una que además ha sido la más rápida (¡48,9 km/h!), algo que ya a pocos puede sorprender. No ha habido empate en récord de victorias por parte de Mathieu van der Poel, ni tampoco quinto monumento para Pogačar, sino el triunfo de un ciclista que hace justicia a los ciclistas perdedores. Además, se ha roto por fin con el encantamiento por el cual, desde Flandes de 2024, solo había dos posibles ganadores de monumentos. 

lunes, 6 de abril de 2026

¿QUIÉN, SI NO?

Los ánimos de muchos estaban elevados en la víspera de la Ronde van Vlaanderen. Por primera vez, gracias a la participación de Evenepoel, iban a tomar la salida los cinco grandes favoritos: Pogačar, Evenepoel, van der Poel, van Aert y Pedersen. Incluso el siempre excitado Madiot hablaba en los días previos de una confluencia de súper-ciclistas que no se veía desde los años de Merckx, De Vlaeminck y Maertens. La carrera, de todas formas, parecía abocada a un único destino, aunque en los días previos se elucubrase acerca de posibles escenarios para evitar un nuevo triunfo de Pogačar. En una Ronde concebida como una carrera para premiar la pura fuerza, en la que los espacios intermedios, favorables al juego táctico, han quedado reducidos a la mínima expresión, era lógico que acabase imponiéndose el más fuerte. Entonces, ¿Quién, si no Pogačar?

jueves, 2 de abril de 2026

IMPREVISTOS EN FLANDES

Las carreras flamencas, previas a la Ronde, han estado marcadas este año por el signo de la incertidumbre y de la emoción hasta el último kilómetro. No será así seguramente el próximo domingo, con un recorrido poco propicio para los imprevistos finales (el último memorable, en 2022), pero al menos quedémonos con los finales de la E3 Harelbeke, la rebautizada Gante - Wevelgem y la Dwars door Vlaanderen, con finales en los que el ataque lejano, siempre meritorio sin duda, no ha sido la nota determinante, o al menos no sin algo de suspense.