Pocas victorias han concitado tanta unanimidad en la alegría como la de Wout van Aert en la París - Roubaix. Era un triunfo que daba la impresión de que la historia le debiese, dada su trayectoria plagada de infortunios. La mala suerte ha cambiado de bando, por una vez. Por fin, podría decirse incluso. Ha sido una París - Roubaix grandiosa, que entra en el elenco, casi inagotable, de ediciones memorables de esta prueba. Una que además ha sido la más rápida (¡48,9 km/h!), algo que ya a pocos puede sorprender. No ha habido empate en récord de victorias por parte de Mathieu van der Poel, ni tampoco quinto monumento para Pogačar, sino el triunfo de un ciclista que hace justicia a los ciclistas perdedores. Además, se ha roto por fin con el encantamiento por el cual, desde Flandes de 2024, solo había dos posibles ganadores de monumentos.
APRICA GELATI
lunes, 13 de abril de 2026
lunes, 6 de abril de 2026
¿QUIÉN, SI NO?
jueves, 2 de abril de 2026
IMPREVISTOS EN FLANDES
Las carreras flamencas, previas a la Ronde, han estado marcadas este año por el signo de la incertidumbre y de la emoción hasta el último kilómetro. No será así seguramente el próximo domingo, con un recorrido poco propicio para los imprevistos finales (el último memorable, en 2022), pero al menos quedémonos con los finales de la E3 Harelbeke, la rebautizada Gante - Wevelgem y la Dwars door Vlaanderen, con finales en los que el ataque lejano, siempre meritorio sin duda, no ha sido la nota determinante, o la menos no sin algo de suspense.
miércoles, 1 de abril de 2026
LAS ACCIONES QUEDAN, LAS PALABRAS SE OLVIDAN
domingo, 22 de marzo de 2026
OSSESSIONE
lunes, 16 de marzo de 2026
DOS EDICIONES MERITORIAS DE LA PARÍS - NIZA Y LA TIRRENO - ADRIATICO
sábado, 7 de marzo de 2026
MONOTONÍA
Recuerdo vagamente un poema de Antonio Machado que nos hacían aprender en la escuela y que finalizaba con un verso que decía: "Monotonía de lluvia tras los cristales". Algo así me inspiran las victorias de Tadej Pogačar en sus citas importantes, marcadas por lo previsible, por las certezas. Ataca a 79 kilómetros de meta, se queda solo a un mundo del final, y se sabe que va ganar. No hace tanto tiempo de otro recuerdo: en 2022, precisamente en la Strade Bianche, ante la primera victoria del esloveno, en solitario desde 49 kilómetros para meta, me vino a la mente la idea de que estaba ante el mejor ciclista que habían visto mis ojos. Así lo formulé, en voz alta, y se me tomó un poco por loco, o por flipado. Ni Induráin, ni Armstrong, ni Contador, ni Valverde, ni Sagan, sino Pogačar. El tiempo en parte me ha dado la razón, pero al igual que los descerebrados votantes MAGA que hoy se decepcionan ante su líder, que ya se mete en guerras, o en "operaciones especiales" como les gusta decir, yo también estoy decepcionado ante la enésima exhibición de Pogačar. O más bien aburrido.