sábado, 16 de mayo de 2026

INTANTO CI FERMIAMO A FERMO

No estamos ante un Giro abierto, pero ello no quiere decir que, hasta el momento, esté siendo un Giro aburrido. Sobre el pelotón planea la presencia dominadora de Vingegaard, que ya ha dado su primer zarpazo en el Blockhaus, pero de momento su dictadura es blanda y algo laxa, permitiendo la aparición de nuevos nombres. De hecho, han sido varios los corredores que han ganado por primera vez una etapa en una gran vuelta, algunos de ellos de forma sorprendente. Magnier, el uruguayo Silva, Arrieta, el veterano Ballerini... Entre todos estos nuevos nombres destaca el de la actual maglia rosa, Afonso Eulálio, un corredor que ya había dado previamente muestras de calidad, presentándose al gran público en este Giro como un corredor con desparpajo y valentía, que aparentemente no teme a nada. 

Besos para todos.


Desde un punto de vista paisajístico, la salida de Bulgaria no ofreció mucho más allá de bosques, casas de estilo turco y alguna ciudad fortificada, pero también mucho edificio de corte soviético. El dominador de esos primeros días fue Paul Magnier, el sprinter del futuro: fuerte pero compuesto, a diferencia del espasmódico Milan. Magnier ya participó el año pasado en el Giro, pero sin grandes resultados y alguna que otra crítica de Lefevere. Este año, más crecido y maduro, se impuso con nitidez en el primer sprint. Pero la excursión búlgara tuvo como sorpresa a Thomas Silva en el movido final de Veliko Tarnovo. La nota determinante ha sido, sin embargo, la de las caídas: en el primer día, en la meta de Burgas, un repentino estrechamiento en el kilómetro final propició una enorme montonera, a raíz de la cual se tuvo que retirar Matteo Moschetti. Más espeluznante fue la caída de la segunda etapa, en la que intervinieron tanto la suciedad de la carretera, después de un chaparrón, como la poca pericia de algunos corredores. El UAE se fue al suelo en bloque, encabezado por Soler, arrastrando con él a Vine y a Adam Yates. La imagen del corredor británico, con la cara embarrada y ensangrentada a partes iguales, es de las que difícilmente se olvidan. Otros damnificados fueron Buitrago, Kelderman y Vendrame. El final con algún tobogán favoreció un primer ataque de Vingegaard, secundado con rapidez por Pellizzari y Van Eetvelt, cosa que no impidió una llegada al sprint - reducido -, en la que se impusieron los Astana con el sorprendente Thomas Silva, recién aterrizado de Hainan.  

El otro Paul. En todos los sprints se ha visto en él a un corredor mucho más compuesto y aerodinámico que Milan. 

Scaroni lanza y Silva remata. Ni ellos se lo creen. 


Después de los tres días búlgaros, culminados con un nuevo sprint para Magnier, el Giro empezó en serio en el sur de Italia. Un sur en esta ocasión muy verde y frondoso. La etapa de Calabria tuvo como protagonistas a los Movistar, que marcaron un demencial ritmo en el monumental puerto de Cozzo Tunno, un auténtico descubrimiento para la carrera. Primero con Milesi, más tarde con Oliveira, consiguieron diezmar al grupo de sprinters, distanciando además a Silva, la maglia rosa. Debido a tan gran esfuerzo de Movistar, dejaron a Aular sin ningún lanzador en el momento decisivo, tan solo... Mas. Un ataque alocado de Christen obligó a Aular a adelantar su sprint, lanzado casi desde Caracas. Narváez fue el más listo y el más rápido, aprovechándose de esa manera de la escabechina previa de los Movistar. 

Lorenzo Milesi destroza el pelotón en el Cozzo Tunno. 


Al día siguiente, se vivió de camino a Potenza una de las etapas más locas de los últimos años, una auténtica montaña rusa de emociones, en la que influyeron la lluvia y los descensos extremos. También un nuevo puerto maravilloso y desconocido, el Gran Monte di Viggiano. Una fuga numerosa fue tomando ventaja, ante la inoperancia de los Lidl - Trek, que no pudieron defender el liderato de Ciccone dado su equipo pro-Milan. De esa gran fuga emergieron finalmente dos nombres: Igor Arrieta y Afonso Eulálio. El mano a mano entre ambos estuvo marcado por la igualdad y también por las caídas. En el descenso hacia Potenza, a medida que se aproximaban a la zona urbana la suciedad hacía más resbaladizas las bajadas ligeramente húmedas. Arrieta fue el primero en caerse, pero cuando todo parecía favorecer al portugués, este se fue al suelo también, volviendo a la situación de empate. En las calles de Potenza, marcadas por sus edificios en altura y su continuo sube y baja, Arrieta se equivocó en una curva, dando de nuevo ventaja a Eulálio. Un resbalón de la rueda trasera de Arrieta parecía poner en bandeja definitivamente la victoria para Eulálio. Sin embargo, el hijo de José Luis Arrieta pudo alcanzarlo y superarlo en un agónico último kilómetro ascendente. La ventaja con el grupo principal fue de siete minutos, colocando de esa forma a Eulálio al frente de la clasificación con una holgada ventaja. 

Carrusel de emociones en Potenza.


El día de Nápoles estuvo marcado por un final caótico, provocado de nuevo por un horrendo diseño del último kilómetro: una curva de herradura en los últimos 500 metros, adoquinada y ligeramente mojada, iba a ser la causante de una caída en efecto dominó en las posiciones delanteras del pelotón, permitiendo que Ballerini y Stuyven tomaran la delantera. Un duelo entre veteranos, en el que el italiano de Astana pudo resistir en la primera posición. Un corredor, todo sea dicho, que no volvió jamás a la punta de velocidad que le dio aquella Omloop. Pero más impresionante que el vencedor fue el sprint de Magnier. Casi puso pie a tierra, siendo superado por una decena de corredores, pero aun así se las arregló con su potencia para superarlos en los últimos doscientos metros, consiguiendo la tercera plaza. 

Caos partenopeo en Pizza del Plebiscito.


A continuación venía una jornada brutal en cuanto a distancia, propia de otra época, rematada con la bella ascensión al Blockhaus. 244 kilómetros desde la costa Tirrena hasta el macizo de la Maiella, casi en el Adriático. En la cima en la que se impusieron Merckx, Bitossi, Fuente, Argentin, Pellizotti, Quintana y Hindley, la cima fetiche de Di Luca (el killer di Spoltore), se iba a imponer, cómo no, Jonas Vingegaard. El resultado fue el predecible, pero la ascensión estuvo marcada por el viento racheado y lateral, muy fuerte, que no impidió, de todas formas, que se marcase el mejor registro histórico de ascensión. Una nueva cima para su colección de cromos, como el Granon, Hautacam, el Tourmalet o la Bola del mundo. Vingegaard lanzó su ataque a falta de cuatro kilómetros y medio, cogiendo rápidamente Pellizzari su rueda. El joven italiano pecó de imprudente, puesto que acabó quemándose a la rueda del pálido danés. Felix Gall fue algo más inteligente, marcando su propio ritmo, con ese estilo tan particular suyo, un pedaleo a medio camino entre el cuerpo erguido de Froome y el rodar despatarrado de Pozzovivo. De esa forma, con su ritmo de fuerte cadencia, recortó incluso tiempo a Vingegaard, que o bien no quiso abusar, o bien se vio un poco ralentizado y obstaculizado por un viento que acabó desgastándolo más de lo previsto. La defensa del liderato de Eulálio fue bastante digna, perdiendo 2:55 con Vingegaard. 

Quizá no obtuvo la ventaja deseada.


Finalmente, en la etapa de los muros marchigiani, se vivió una dura lucha para la formación de la escapada. Después de mucho toma y daca, se formó un terceto, con Leknessund y dos UAE, Bjerg y Narváez. Mikkel Bjerg se vació para Narváez, que quizá se precipitó en su ataque o minusvaloró la resistencia de Leknessund. El campeón noruego, aun habiéndose escapado antes que sus dos acompañantes - a los que no escatimó relevos - , aguantó bastante bien, manteniendo un pulso en la distancia con Narváez en los muros de Capodarco y de Fermo. De todas maneras, Narváez acabó imponiéndose, con un pedaleo menos atrancado que el de su rival. 

Los UAE sin Yates, Soler y Vine continúan su razia. 


De momento, se ha visto una versión contenida de Vingegaard y una excelente de Gall, al que quizá no se esperaba a este nivel. Algo parece habérsele pegado de Seixas. Los momentos complicados llegaran para el austriaco en forma de contrarreloj y descensos. En cuanto a los Red Bull - Bora, a Hindley se le ve bastante concentrado,  incluso irritado con los medios, mientras que Pellizzari deberá de mantener a raya su fogosidad y sus ganas de lucimiento. Es una incógnita si el italiano podrá superar la presión local, o si, dejándose llevar por el entusiasmo, se precipitará como en la cima de la Maiella. Lo que parece claro es que Vingegaard no se va a contentar solo con un triunfo parcial. Mientras tanto, nos paramos en Fermo. 

GIRO D'ITALIA
ETAPAS
1ª et.Nessebar - Burgas147 km
1Paul MAGNIERSOQ3:21:08
2Tobias Lund AndresenDCT"
3Ethan VernonNSN"
LíderPaul MAGNIERSOQ
2ª et.Burgas - Veliko Tarnovo221 km
1Thomas SILVAXAT5:39:25
2Florian StorkTUD"
3Giulio CicconeLTK"
LíderThomas SILVASOQ
3ª et.Plovdiv - Sofia175 km
1Paul MAGNIERSOQ4:09:42
2Jonathan MilanLTK"
3Dylan GroenewegenURR"
LíderThomas SILVAXAT
4ª et.Catanzaro - Cosenza138 km
1Jhonatan NARVÁEZUEX3:08:46
2Orluis AularMOV"
3Giulio CicconeLTK"
LíderGiulio CICCONELTK
5ª et.Praia a Mare - Potenza203 km
1Igor ARRIETAUEX5:07:51
2Afonso EulálioTBV0:02
3Thomas SilvaXAT0:51
LíderAfonso EULÁLIOTBV
6ª et.Paestum - Napoli141 km
1Davide BALLERINIXAT3:19:30
2Jasper StuyvenSOQ"
3Paul MagnierSOQ"
LíderAfonso EULÁLIOTBV
7ª et.Formia - Blockhaus244 km
1Jonas VINGEGAARDTVL6:09:15
2Felix GallDCT0:13
3Jai HindleyRBH1:02
LíderAfonso EULÁLIOTBV
8ª et.Chieti - Fermo156 km
1Jhonatan NARVÁEZUEX3:27:26
2Andreas LeknessundUXM0:32
3Martin TjøttaUXM0:42
LíderAfonso EULÁLIOTBV


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