lunes, 1 de junio de 2026

VINGEGAARD GANA EL GIRO SIN COMPLICACIONES

El Giro finalizó ayer con la victoria esperada de Vingegaard en la general final. Le han acompañado en el pódium Felix Gall y Jai Hindley. Vingegaard se convierte de esta forma en el octavo ciclista en ganar las tres grandes vueltas, tras Anquetil, Gimondi, Merckx, Hinault, Contador, Nibali y Froome. Sería indiscutiblemente el gran vueltómano de su tiempo, de no haber coincidido con su conocida némesis eslovena. Desde un punto de vista colectivo, se trata de la décima gran vuelta de Jumbo/Visma, la duodécima si se suman los años de Rabobank. 

Al Giro lo salva Italia, versión 1. 


La sensación generalizada es que ha sido un Giro flojillo, siguiendo la tendencia de los últimos años. Un Giro en el que ha habido más interés en las etapas de transición que en las de montaña, como si se hubiese invertido un paradigma. En los últimos años se han alternado Giros en los que una estrella ha arrasado (2024, este 2026), con otros de conservadurismo y espera (2021 y sobre todo 2022 y 2023). Otros años, como 2025, fueron salvados por la campana, con una última jornada memorable. En esta ocasión, el día a día ha sido entretenido, excepto las etapas de montaña, repetidas a modo de clones. Ovejas Dollys en las que siempre se ha repetido un mismo resultado: primero Vingegaard, segundo Gall, tercero Hindley (excepto en una ocasión). 

Vayamos con la crónica, que prometo escueta. La había dejado en la etapa de Milán, todo un planazo de domingo, con un circuito que era carne de neutralización. Al menos la etapa supuso el triunfo de los fugados, a los que un pelotón que sesteó en exceso no dio alcance. Dversnes, Maestri, Marcellusi y Bais fueron los protagonistas, ganando finalmente el noruego. Posteriormente, los grandes y acomodados equipos de sprinters iban a utilizar el papel de las motos como excusa de su error de cálculo, minusvalorando, con un tono repelente, a los escapados, algunos de ellos auténticos especialistas en fugas que terminan bien.  

Vingegaard levanta pasiones. 


Después del día de descanso llegó la descafeinada última semana, concebida como una cuenta atrás, sin apenas interés. En Carì, final clónico, Vingegaard ganó con un ataque algo más lejano en que ocasiones anteriores (a 6,8 kilómetros). La ascensión de Visma tuvo especial protagonismo con Piganzoli, que se guardó un poco para sus opciones personales después de lanzar a su líder. Esta etapa tuvo como contrapunto a la de Andalo, de transición, pero más disputada. Donde ganaran en su día Merckx y Valverde lo hizo Valgren, jugando con zorrería con sus compañeros de fuga, Caruso, Vlasov, Rubio y Leknessund. Estos dos últimos finalmente se iban a quedar sin premio en este Giro, a pesar de haber estado en todas las peleas. A fin de cuentas, este Giro parece haberlo disputado con auténtica implicación tan solo una veintena de corredores. 

Cuarto beso al manillar. 


Otro segundo puesto para Leknessund...El héroe sin capa de este Giro. 


En Pieve di Soligo, la etapa véneta entre colinas de viñedos, iba a finalizar al sprint, a pesar del cacareado muro di Ca' del Poggio. Poco pasó en él, más allá de un ataque del voluntarioso Eulálio, continuado por Kulset. La victoria fue finalmente para Magnier, después de un tremendo lanzamiento de Stuyven. Magnier debe la mitad de sus triunfos a los lanzamientos del maestro chocolatero de Lovaina. Además, el treno de Milan se ha resentido notablemente de su ausencia

La etapa de Pieve di Pezze, la etapa reina de la edición, presentaba una distancia bien lejos de la de aquellos tapponi dolomitici del pasado. Se ascendían grandes puertos, Falzarego, Giau, Forcella Staulanza, sin las habituales brumas ni nieves en las cunetas, sino bajo un sol radiante y excesivo. No iba a pasar nada, como suele suceder en las etapas de encadenados en los Dolomitas. Se disputó ya con todo el pescado vendido. No había voluntad ni fuerzas para mover la silla a Vingegaard, de manera que la etapa fue para la fuga. El mayor aliciente fue el navajeo entre Ciccone y Rubio por los puntos de la montaña. El italiano pensaba que, por ser él quién era, nadie le iba a disputar los puntos de la montaña, pero le salió un competidor duro en Rubio, un corredor de su mismo carácter, dado a calentones. La etapa no fue ni para uno ni para otro, sino para Sepp Kuss, silencioso invitado en la fuga, que aprovechó su momento en la dura y breve ascensión final. Su triunfo, con el que completa sus victorias de etapa en las tres grandes vueltas, fue un auténtico jarro de agua fría para las aspiraciones italianas y del Lidl - Trek.


Al Giro lo salva Italia, versión 2. (Monte Civetta y Monte Pelmo)


El Giro estaba pidiendo la hora. La doble ascensión a Piancavallo poco aportó, más allá de un nuevo triunfo de Vingegaard, con su ataque más lejano en este Giro (10 kilómetros) y un nuevo récord de ascensión, superando por poco al añejo de Pantani. En Roma, paseo final y victoria de Milan, que supuso un respiro de alivio para la afición italiana y para el Lidl - Trek, cuyas ambiciones ya parecían las del Titanic ante el iceberg. 

Quinto beso al manillar. 


¿Quiénes han sido las revelaciones y las decepciones de esta edición? Comenzaré por las decepciones. En primer lugar, Giulio Pellizzari. Partía como posible aspirante al pódium, pero su efecto ilusionante se fue desinflando poco a poco, acompañado de una supuesta enfermedad. En el tramo final de la prueba, se coló en alguna fuga, pero sin éxito. Otra decepción mayúscula ha sido la de Jan Christen. En las pocas ocasiones en que se le ha visto ha dado una impresión deplorable. No ha aprovechado la ocasión de un UAE sin grandes ambiciones. Su Giro ha sido anónimo y gris. Otra decepción importante ha sido la de O'Connor, que siguiendo su habitual irregularidad, este año le tocaba una gran vuelta regulera. Su equipo ha estado prácticamente desaparecido, como muchos otros (el Groupama, el Alpecin, el Lotto...). En el ámbito de los sprinters, De Lie se retiró nada más empezar, aquejado por un virus, o sabe quién por qué extrañas dolencias, que le han acabado convirtiendo en un corredor que desaparece en las grandes citas y solo se luce en el calendario local.  

Pellizzari y Piganzoli, croce e delizia. 


En el plano positivo, a destacar el Giro de Afonso Eulálio. Ya había demostrado ser un corredor interesante en el pasado mundial de Kigali, pero ahora se ha destapado como un corredor atacante, valiente y resistente, a pesar de que parece que las generales de las grandes vueltas no serán su lugar predilecto. Además, ha demostrado un carácter más afable y sonriente que el de otros precedentes lusos (Rui Costa, Almeida, Morgado), corredores afectados por una saudade que les impide sonreír, en algunos casos, o por una tendencia más pendenciera, a lo Mourinho, en otros. Otra de las sensaciones ha sido Piganzoli, que ha dado un gran salto de calidad, aunque ya hubiese finalizado previamente el décimo tercero y décimo cuarto cuando corría con Polti. Con la caída en desgracia de Pellizzari, la afición italiana pareció encontrar un buen sustituto en su compañero de piso, reducido a labores de gregario pero con una pequeña parcela de libertad personal. Sin salir del mismo equipo, también se ha dado a conocer al gran público Tim Rex, joven corredor belga al que han explotado en labores de gregario, ofreciendo una panoplia de gestos digna de una colección de máscaras teatrales de la antigua Grecia. Finalmente, también destacar a Alec Segaert, un corredor muy interesante para el futuro, al que habrá que seguir de cerca no solo en etapas, sino también para clásicas. En concreto, me recuerda a Stuyven, que también se inició en una gran vuelta, la Vuelta a España en su caso. Tampoco hay que olvidarse de Silva, que, como todos los Astana, ha volado en esta edición del Giro. Por último, también destacar a Igor Arrieta, uno de los pocos UAE que no había ganado casi nada y que ha estado presente a lo largo del Giro en bastantes fugas, obteniendo además un triunfo destacado en Potenza, en la que quizá haya sido la etapa más bonita y espectacular del Giro. Él y Narváez han sido los únicos que han mantenido a UAE a flote, aunque el ecuatoriano se retiró después de dar por perdida la ciclamino con Magnier. 

Ni saudades ni pendencias, y sí mucha sonrisa a cámara. Ha nacido una estrella. 


En fin, no ha sido un Giro memorable. Llevamos varios así, en algunos casos solo salvados por destellos puntuales. Vingegaard ha ganado cinco etapas, una menos que Pogačar en 2024. RCS no puede competir con el gigantismo de ASO, que se ha beneficiado enormemente, desde la pandemia, del duelo entre Pogačar y Vingegaard, un combate continuo que ha llevado al ciclismo a otra dimensión. RCS se tiene que contentar con las migajas, e incluso su competidora, la Vuelta, aun a pesar de sus notables carencias, se beneficia del amparo de ASO. Este año el Giro incluso ha dejado de lado una de sus señas de identidad, las etapas largas, excepto el día del Blockhaus. Pero, a pesar de todo, el Giro cuenta con Italia, su principal valor. Sus paisajes, sus ciudades, sus pueblos, su arquitectura... Incluso con un público que, aun siendo menos numeroso que en el Tour y en tendencia decreciente, engalana los pueblos al paso de la carrera, con cierto punto nostálgico. Lo malo es que RCS se empeña, año tras año, en iniciar en países sin tradición ciclista y escaso atractivo, motivado por el afán de pasta, ofreciendo etapas que se perciben, en la mente del espectador, como prólogos de difícil enlace con el resto de la prueba. 

Dos jarrones de Sevrès, un plato de plástico, el tornillo senza fine y...dos chiquillos. 


 

GIRO D'ITALIA
ETAPAS
15ª et.Voghera - Milano156 km
1Fredrik DVERSNESUXM3:03:18
2Mirco MaestriPTV"
3Martin MarcellusiBCS"
LíderJonas VINGEGAARDTVL
16ª et.Bellinzona - Carì120 km
1Jonas VINGEGAARDTVL2:57:40
2Felix GallDCT1:09
3Jai HindleyRBH1:11
LíderJonas VINGEGAARDTVL
17ª et.Cassano d'Adda - Andalo202 km
1Michael VALGRENEFE4:41:33
2Andreas LeknessundUXM0:03
3Damiano CarusoTBV0:06
LíderJonas VINGEGAARDTVL
18ª et.Fai della Paganella - Pieve di Soligo171 km
1Paul MAGNIERSOQ3:46:50
2Edoardo ZambaniniTBV"
3Jonathan MilanLTK"
LíderJonas VINGEGAARDTVL
19ª et.Feltre - Alleghe (Piani di Pezzè)151 km
1Sepp KUSSTVL4:28:33
2Derek Gee-WestLTK0:13
3Giulio CicconeLTK0:36
LíderJonas VINGEGAARDTVL
20ª et.Gemona del Friuli - Piancavallo200 km
1Jonas VINGEGAARDTVL5:03:55
2Felix GallDCT1:15
3Jai HindleyRBH"
LíderJonas VINGEGAARDTVL
21ª et.Roma - Roma131 km
1Jonathan MILANLTK3:05:50
2Giovanni LonardiPTV"
3Paul PenhoëtGFC"
CLASIFICACIÓN GENERAL
1Jonas VINGEGAARDTVL83h22:51
2Felix GallDCT5:22
3Jai HindleyRBH6:25
4Thymen ArensmanNCI7:02
5Derek Gee-WestLTK7:56
6Afonso EulálioTBV9:39
7Michael StorerTUD10:13
8Davide PiganzoliTVL10:52
9Damiano CarusoTBV11:24
10Egan BernalNCI12:54

5 comentarios:

  1. No hacen falta más comentarios. Al Giro lo salva Italia por pais, cultura, arte y paisajes. A la Vuelta no le pasará lo mismo si no lo cuidan como el país transalpino o simplemente imitan. Historia, arte y paisajes los hay. Polígonos industriales y cerrilismo social, como en ningún otro lugar. Si se me permite el término porque no encuentro otro. No quiero sentir vergüenza ajena este año otra vez.

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    1. Esa es la gran diferencia. No hay comparación posible entre el paseo final en Roma y en Madrid. La competitividad es la misma, no así el contexto.

      También la Vuelta se ve notablemente perjudicada por las fechas en lo que respecta al paisaje. No es lo mismo el interior reseco que el mismo sitio con el verdor primaveral.

      Un saludo.
      Un saludo y gracias por comentar.

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  2. El boicot constante a la Vuelta el año pasado fue de las cosas más bonitas que se ha visto en el deporte en décadas.

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  3. De hecho ya vimos lo bien que se vio la Vuelta en la edición de otoño de la pandemia. Pero en las fechas actuales, es luchar contra un imposible, mucho más de la mitad del país es un secarral desde inicios de la primavera. Yo que vivo en Madrid, cuando salgo de viaje hacia casi cualquier punto, necesito 2 o 3 horas mínimo para cambiar algo el paisaje.

    Por lo demás el danés ha ganado con una pata, sin forzar, 5 victorias de etapa. Como siempre, me ilusiono con lo que pueda pasar en el Tour, porque veo al Visma con una mejora de rendimiento creo que evidente (la resurreción de Van Aert o Kuss, lo mucho que andan los gregarios...). Luego en la etapa del Tourmalet, que es el día 6, se irá todo al traste, pero hasta entonces, ando algo ilusionado.

    Un saludo y gracias por las crónicas (y comentarios)!

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    1. Yo espero también que haya más igualdad, si no entre las dos figuras, al menos sí entre sus dos súperequipos. Es cierto que Visma está este año bastante fuerte, como bien dices con la recuperación de Kuss y van Aert, mientras que UAE está hecho un desastre para lo que acostumbra, con Almeida arrastrándose, Del Toro a medio gas y algunos de sus corredores bastante desaparecidos (McNulty, por ejemplo). El Tour estará reñido hasta la llegada de la montaña, como señalas. No sé en realidad si Vingegaard ha arrasado porque está tan fuerte como en 2022 y 2023, o porque ha querido llevarse ya algo a la boca, por si acaso, por aquello del refrán ese de que más vale pájaro en mano que ciento volando.

      En cuanto al tema paisajes, este año con el final en Granada al menos se verá algo nuevo, algo distinto. Espero que la carrera lo aproveche, aunque Granada también tiene toda su parte moderna que es un tanto horrenda, o anodina cuanto menos. La realización tendrá que seleccionar bien, como hacen en el Tour, pero material hay.

      Un saludo y gracias por comentar, como siempre.

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