martes, 26 de diciembre de 2017

ACTUALIZACIÓN DE LOS MEJORES CICLISTAS DE LA HISTORIA: EL BAREMO

Se acerca el final de año y toca publicar, como prometí, la actualización de esta clasificación histórica  de ciclistas con la que llevo dando vueltas desde hace unos años y que en esta ocasión, por complicarme un poco más la vida, he sometido a unos cambios y ampliaciones bastante significativos en cuanto al baremo. Para hacer un poco más soportable la relación de amor-odio que me une a esta creación mía, he contado este año con la ayuda inestimable de mi padre, que se ha ofrecido a revisar los cálculos y también a introducir nuevas carreras a puntuar, cosa que ha supuesto acaloradas discusiones que, sin embargo, llegaban siempre a buen término. 

Para abrir boca os presento el baremo con los cambios introducidos, que aparecen en rojo. Cambios auténticos hay pocos: la reducción de la puntuación de los puestos en los grandes monumentos, la subida de categoría de algunas vueltas de una semana, etc..  El resto son añadidos. Más carreras de un día, más etapas contadas en algunas vueltas de una semana, bonificaciones extendidas a corredores anteriores a la II Guerra Mundial y quizá lo que más me ha costado añadir y que más quebraderos de cabeza me ha dado, los días de liderato en las Grandes Vueltas. Espero que todos estos cambios y ampliaciones sean los definitivos.

Sin embargo, los acontecimientos recientes (el salbutamolazo) prometen futuros cambios en la puntuación de algunos corredores actuales. Siempre hay que tomarse la propia clasificación sin excesivo celo, pues ya se sabe que los puntos pueden volatilizarse con la misma facilidad con la que se ingieren productos prohibidos. En realidad, la clasificación es un pasatiempo más, que a pesar de todos los esfuerzos no logra resumir la calidad de un ciclista en un número. Valgan los casos de dos ciclistas que no aparecen entre los primeros, como Monsere y Delion, para valorar lo que digo. Sin embargo hay otros que, favorecidos por circunstancias médicas u organizativas, ocupan puestos demasiado avanzados. Introducir rectificaciones justicieras es bastante complicado: me conformo con llegar a una imagen histórica aproximada, en las que esos factores médicos y organizativos antes referidos jueguen un papel más en el falseamiento de los datos de la lista. El contexto, que como señala @ciclismo2005 siempre es clave, debe ayudar a comprender muchos de esos casos.

BAREMO CLASIFICACIÓN MEJORES CICLISTAS DE LA HISTORIA
GRANDES VUELTAS


Etapa Días de Lider* Ptos/Mont.
TOUR DE FRANCE 100 48 28 12 5 10 4 25
GIRO D'ITALIA 90 43 20 8 3 5 2 15
VUELTA A ESPAÑA (antes de 1995)
(1995 y después)
80
90
38
43
18
20
7
8
2
3
3
5
1
2
10
15
*Los sectores y etapas disputadas el mismo día se computan como 1 día, excepto si suponen cambio de líder

CAMPEONATOS DEL MUNDO Y JUEGOS OLÍMPICOS


Campeonatos del mundo prof./élite ruta 80 38 18 7 2
Campeonatos del mundo élite c.r.i. 30 13 3



Campeonato del mundo amateur (hasta 1995)
Campeonato del mundo c.r.e. amateur
35
10
15 5



Campeonato del mundo Under-23 ruta (desde 1996) 20 8 2



Campeonato del mundo junior ruta
Campeonato de Europa
15
25
5
10
1
2




JJOO ruta (desde 1996)
(hasta 1992)
65
45
30
20
14
5




JJOO c.r.i. 30 13 3



Campeonato del mundo under-23 c.r.i
Campeonato del mundo junior c.r.i.
10
5









CLÁSICAS – PRUEBAS DE UN DÍA




Monumentos Milano-Sanremo, Ronde van Vlaanderen, Paris-Roubaix, Liège-Bastogne-Liège, Giro di Lombardia, Paris-Tours (hasta 1973), Paris-Bruxelles (hasta 1966), Bordeaux -Paris (hasta 1939), Flèche Wallonne (de 1948 a 1958) 60 25 10
Clásicas I Amstel Gold Race, Gent-Wevelgem (excepto 1989-2004), Flèche Wallonne (excepto 1989-2004), Paris-Tours (1974-2004), GP Wolber (hasta 1926), Bordeaux-Paris (hasta 1970) – Paris-Brest-Paris (1891-1931/-siguientes ediciones amateur) 35 15 5
Clásicas II Gent-Wevelgem (1989-2004), Flèche Wallonne (1989-2004), Paris-Tours (desde 2005) 30 10 3
Clásicas III Meisterschaft von Zürich (desde 1946), Paris-Bruxelles (1972-1988), GP Wolber (desde 1927), Clásica de San Sebastián (desde 1987) 25 10 2
Clásicas IV
Omloop Het Volk / Omloop Het Nieuwsblad, GP E3 Harelbeke (desde 2012)
Bordeaux-Paris (desde 1971), Grand Prix de Plouay (desde 2005)
Hew cyclassics / Vattenfall Cyclassics, Rund um den Henninger Turm (hasta 1989, y 1995)
Grand Prix Teleglobe / Grand Prix des Ameriques, Grand Prix de Montréal, Grand Prix de Québec
Wincanton Classic / Leeds Classic / Rochester Classic.
20



Clásicas V
Kuurne-Brussel-Kuurne, Flèche Brabançonne/Brabantse Pijl, GP E3 Harelbeke (anterior a 2012), Scheldeprijs, Paris-Bruxelles / Brussels Cycling Classic (desde 1989).
G.P. du Midi Libre (1949-53 y 55-57), Grand Prix de Plouay (anterior a 2005), Grand Prix de Fourmies,
Strade Bianche, Milano-Torino, Giro del Lazio / Roma Maxima, Tre valli varesine, Roma-Napoli-Roma/Corsa XX Settembre(1919-27) (antes de 1950), Giro del Piemonte, Giro dell'Emilia.
Rund um den Henninger Turm (1990-94 y desde 1996)
Meisterschaft von Zürich (antes de 1946)
Philadelphia Int. Championship, RideLondon Surrey Classic (desde 2017)
10



en línea
Ronde van Limburg, Dwars door Belgie/Vlaanderen, GP Pino Cerami, GP Wallonie, GP Impanis-Van Petegem, Nokere Koerse (desde 1999), GP Jose Samyn/Le Samyn, Brussel-Meulebeke, Grote Prijs Scherens (desde 1970), Kampioenschamp va
Vlaanderen, Brussel-Ingooigem / Halle-Ingooigem, GP Ockers, Omloop der Vlaamse Ardennen (45-98), Elfstedenronde/Circuit Onze Villes, Mandel-Leie-Schelde, Schaal Sels, Sluitingsprijs Putte-Kapellen
Trofeo Luis Puig, Vuelta a Murcia (desde 2013), GP Navarra/Miguel Indurain, Klasika Primavera, Subida a Arrate, Subida a Urkiola, G.P.Llodio, Villafranca de Ordizia,
Clásica de San Sebastián (antes de 1987), Trofeo Masferrer
G.P.Bessèges/Ouverture la Marseillaise, G.P.Cannes, Genes-Nice, Le Mont-Faron course en ligne, Tour du Haut Var, Bordeaux-Saintes, Paris-Camembert, Paris-Bourges, Grand Prix d'Isbergues, Classique des Alpes
GP Kanton Aargau, G.P.di Lugano (desde 1981), NW Schweizer Rundfahrt
GP Union Dortmund, Rund um Köln, Münsterland Giro
Trofeo Laigueglia, Sassari-Cagliari, Giro della provincia di Reggio Calabria, Trofeo Pantalica, Trofeo Matteotti, Coppa Placci, Coppa Bernocchi, Coppa Agostoni, Coppa Sabatini, Giro del Veneto, Giro di Toscana, Giro di Campania, Giro di Romagna, Giro dell'Appennino, Gran Premio Città di Camaiore, Gran Premio Industria e Commercio di Prato, Milano-Vignola / Gran Premio Beghelli
Japan Cup
Veenendaal-Veenendaal
RideLondon Surrey Classic 2016.
*Las pruebas en línea de 2 p. que ocasionalmente se disputaron en etapas (2 días) puntuarán 3 p.
2



Clásicas U-23 / amateur
Paris-Roubaix, Ronde van Vlaanderen, Giro di Lombardia, Liège-Bastogne-Liège (y ediciones 1892, 93, 1911, 13, 1925-29)
Gent – Wevelgem
10
5





VUELTAS DE UNA SEMANA




etapa
Vueltas I Paris-Nice, Tirreno-Adriatico, Vuelta al País Vasco / Euskal Herriko Itzulia, Tour de Romandie, Dauphiné Liberé / Critérium du Dauphiné, Tour de Suisse, Volta a Catalunya, Roma-Napoli-Roma/G.P.Ciclomotoristico (desde 1950) 35 15 5 1*
Vueltas II
Tour de Belgique / Ronde van België (hasta 1981), Setmana Catalana (1968-1979), Grand Prix du Midi Libre (desde 1961), Eneco Tour (desde 2013)
Course de la Paix /Friedensfahrt (hasta 1989).
25 10 2 1
Vueltas III
Setmana Catalana (desde 1981), G.P. du Midi Libre (1954 y 1958-60), Quatre jours de Dunkerque (hasta 2004), Bicicleta Eibarresa (1988-90, no 1987 en formato challenge) / GP Eibar / Euskal Bizikleta (1991-2008), Eneco Tour (2005-2012), Tour of Poland (desde 2005), Tour Down Under (desde 2005), Volta a Portugal.
Tour de l'Avenir (amateur)
20





Vueltas IV
Tour de Belgique / Ronde van Belgie (desde 1984).
Tour du Sud-Est/Circuit Provençal, Circuit/Tour de l’Ouest, Critérium International (desde 1978), Quatre jours de Dunkerque (desde 2005), Paris-Luxembourg.
Vuelta a Burgos
Giro del Trentino/Tour des Alps, Giro delle 4 Province (Giro del Lazio) 1945
Deutschland Tour
Tour of California
Tour de la CEE, Giro delle Regioni (amateur), Milk Race (amateur), Piccolo Giro/ Girobio (2009-12) (amateur)
10





Vueltas V
Driedaagse van De Panne,
Tour Mediterranéen, Route du Sud, Tour de l'Aude, Tour de l'Oise (1936-99)/de l’Oise et Picardie (2000)/Tour de Picardie (desde 2001)
Vuelta a Andalucía/Ruta del Sol, Vuelta a Levante / a las tres provincias / a la Comunidad Valenciana, Vuelta a Murcia (hasta 2012), Vuelta a Asturias.
Giro di Sardegna, Giro di Sicilia / Settim. Ciclistica Internazionale / Settimana Coppi & Bartali, Giro di Puglia, Ronde van Nederland
Tour de Luxembourg
Volta ao Algarve
Tour de Qatar,Tour de Omán, Tour de Langkawi.
Coors Classic, Tour de Trump/Tour DuPont.
3







PRUEBAS CONTRA EL CRONO / RECORDS
Record de la Hora / mejor performance (hasta 1999)
Record de la Hora (desde 2000)
50
30
Grand Prix des Nations (hasta 1993) 25
Trofeo Angelo Baracchi 15
Gran Premio di Lugano (hasta 1979), G.P.Eddy Merckx, GP des Nations (desde 1994) 10
Grand Prix des Nations amateur 5

CÓMPUTOS ANUALES
Challenge Desgrange – Colombo, Super-Prestige Pernod, Clasificación FCIP – UCI, Copa del mundo, Clasificación Pro Tour, Clasificación UCI World Tour, UCI World Ranking 30
En el caso de coexistir dos cómputos en un mismo año, y compartir ganador, sólo se contará una vez (excepto Clasificación FCIP-UCI y Copa del mundo)


CAMPEONATOS NACIONALES
(RUTA GRUPO 1): Italia*, Bélgica, Francia, España, Países Bajos, Alemania (desde 1995), URSS (hasta 1991) y campeonato conjunto RFA/GER-LUX-SUI (+RDA 90) (74-94, solo al vencedor de la prueba conjunta)
*Campeonato de Italia por puntos: años 19-36, 39-40, 47-49, 51-58 y 62-65
otros años: en el caso de disputarse una semi-clásica italiana como campeonato italiano, tan solo será computada como campeonato italiano) –
25

15
(RUTA GRUPO 2): Suiza (hasta 73 y desde 95), Alemania y RFA (hasta 1973), USA (hasta 2005 solo si vencedor del G.P.Philadelphia), Gran Bretaña, RDA, Australia, Colombia, Dinamarca (Escandinavia 1986-88), Portugal, Rusia 15
(RUTA GRUPO 3): Campeonato de Luxemburgo (hasta 73 y desde 95), Kazakhstan, Canadá, Croacia, Estonia, Irlanda, Japón, Letonia, Lituania, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Eslovenia, Suecia, Ucrania y campeonato conjunto Chequia/Eslovaquia (solamente al vencedor) 5
Campeonatos CONTRA RELOJ: GRUPO 1 10
Campeonatos CONTRA RELOJ: GRUPO 2 5
Campeonatos de montaña (España) 10
Campeonatos de montaña (Suiza) 5
Campeonato nacional amateur ruta / sub-23 – países grupo 1
Campeonato nacional amateur ruta / sub-23 – países grupo 2
5
3

BONIFICACIONES
Victoria, a lo largo de la carrera, en las tres grandes (Tour, Giro, Vuelta) y Campeonato del mundo 100
Victoria, a lo largo de la carrera, en las tres grandes (Tour, Giro, Vuelta) 90
Victoria en los cinco monumentos (M-Sanremo, R.v.Vlaanderen, P.- Roubaix, L.-B.- Liège, G. di Lombardia) 75
Podium en las tres grandes 20
Victoria de etapa en las tres grandes a lo largo de la carrera 25
Etapas ganadas en las tres grandes en el mismo año 10
Record de victorias de etapa en una edición de las tres grandes vueltas 10
Liderato en las tres grandes a lo largo de la carrera 10
Liderato de una gran vuelta de principio a fin 10
Tres grandes vueltas terminadas en el mismo año 10
Triplete anual Giro – Tour – Campeonato del mundo 100
Doblete anual Giro – Tour 90
Doblete anual Vuelta – Tour (anterior a 1995)
Doblete anual Tour – Vuelta (desde 1995)
50
75
Doblete anual Vuelta – Giro (anterior a 1995)
Doblete anual Giro – Vuelta (desde 1995)
75
50
Doblete anual Tour-Campeonato del Mundo de ruta (hasta 1994) 30
Victoria a lo largo de la carrera de Gran Vuelta y clásica/mundial 20
Mayor diferencia en gran vuelta de 15 minutos entre primero y segundo (asignación al primer clasificado)
Mayor diferencia en gran vuelta de 10 minutos entre primero y segundo (asignación al primer clasificado)
Mayor diferencia en gran vuelta de 5 minutos entre primero y segundo (asignación al primer clasificado)
Menor diferencia en gran vuelta de 1 minuto entre primero y segundo (asignación al segundo clasificado)
Diferencia en gran vuelta entre primero y segundo de 15 segundos o menos (asignación al segundo clasificado)
15
10
5
5
10
Cuarteto E3 Prijs Harelbeke / Gent-Wevelgem / Ronde van Vlaanderen / Paris-Roubaix
Triplete Gent-Wevelgem / Ronde van Vlaanderen / Paris-Roubaix
Doblete Ronde van Vlaanderen / Paris-Roubaix
Doblete Ronde van Vlaanderen / Gent-Wevelgem (hasta 2011) // Gent Wevelgem / Ronde van Vlaanderen (desde 2012)
Doblete Gent-Wevelgem / Paris-Roubaix (antes de 2012)
Triplete Flèche Wallonne / Liège-Bastogne-Liège / Amstel Gold Race
Doblete Flèche Wallonne / Liège-Bastogne-Liège
Doblete Paris-Tours / Giro di Lombardia
Doblete Campeonato del mundo / Giro di Lombardia (desde 1995)
20
15
10
5
5
15
10
10
10
Record de victorias totales en Tour
Record de victorias totales en Giro y Vuelta
Record de victorias en mundial de ruta
Record de victorias en gran monumento
Record de victorias en gran vuelta de 1 semana y Gent-Wevelgem, Flèche Wallonne, Amstel Gold Race y Paris-Tours.
Record de victorias de etapa totales en Tour, Giro y Vuelta
10
9
8
6
3
2
Más de 100 victorias profesionales (sin contar criteriums)
+ de 150
+ de 200
50
75
100


Dentro de poco, la clasificación de los 100 mejores.
GELATERIA APRICA / @AlpinoGliaccia

domingo, 3 de diciembre de 2017

ALGUNOS TESTIMONIOS RECOGIDOS EN "GIRO 100" DE HERBIE SYKES

Para el aficionado al ciclismo con  el otoño llega la larga travesía del parón invernal, lo que vienen a ser varios meses sin su droga. Tradicionalmente el mono se combatía con ciclocross, algo de ciclismo en pista y en los casos más extremos, con etapas repetidas en Youtube. Pero ahora también la lectura puede ser un remedio para mantener controlada la adicción. De hecho, la literatura sobre ciclismo está viviendo ahora una "edad dorada" (o burbuja). Más bien se diría que se está convirtiendo en normal lo que en otros países es ya algo habitual, aunque en el caso español es más bien un fenómeno a rebufo del empuje anglosajón. De esta forma se han publicado biografías, autobiografías, libros de recortes periodísticos, libros de relatos e incluso alguna novela. Se ha tenido acceso en castellano, entre otros, a las fantásticas autobiografías de Kimmage y Fignon o a los artículos de Buzzati sobre el Giro de 1949.   

Sin embargo voy a hablar hoy de un libro que he leído este año y que no tiene edición en castellano ni en ninguna otra de las lenguas oficiales: Giro 100 de Herbie Sykes. Se trata de un bonito homenaje del escritor británico al centenario del Giro, publicado por Rapha. El mismo escritor y la misma editorial habían publicado ya anteriormente Maglia Rosa, un cuidado libro con fabulosas fotografías y textos igual de interesantes sobre los entresijos de la historia del Giro. En él se habían relatado los grandes hitos del Giro, los grandes duelos y las grandes gestas, y cómo no, también las múltiples "teorías conspirativas" que rodean a ciertos momentos. Es bien conocido el objetivo de la marca de ropa/editorial británica: acercar al público anglosajón la historia del ciclismo en toda su elegancia y riqueza, pero sin obviar los detalles peliagudos del dopaje, con la pretensión de airear la falsa idea de que el ciclismo actual (más anglosajón que europeo) es más limpio y más transparente que el del pasado. En definitiva, que el ciclismo "ha cambiado". Pero los libros de Sykes son tan buenos que podemos pasar por alto ese burdo detalle.



En el caso de Giro 100, Sykes no relata la "gran historia del Giro" sino que da voz a las vivencias personales de antiguos participantes del Giro, ya sean ciclistas, directores deportivos, periodistas, fotógrafos o simples aficionados. Los testimonios más suculentos son los de los ciclistas anónimos, que cuentan sus inicios (siempre humildes, siempre esperanzadores, siempre frustrados) y sus padecimientos (en las largas etapas de montaña, bajo la tiránica batuta de un líder caprichoso, en fugas condenadas al fracaso). Todo ello acompañado de fotografías sacadas de los archivos personales de los protagonistas.

Destacan testimonios conmovedores como el del siciliano Benedetto Patellaro, ganador de una etapa en el Giro de 1981 que dedica a su padre enfermo, o las "grandes epopeyas" del modesto equipo Filcas en 1974 o del Alexia alluminio en 2002, ganador del Giro con Paolo Savoldelli y dos gregarios más. Sin embargo, lo más interesante es lo que dicen los pequeños ciclistas acerca de los grandes. Es curioso que los testimonios, en su mayoría de ciclistas italianos, incidan siempre en dos cosas: la admiración hacia los grandes campeones extranjeros (Anquetil, Merckx, Hinault, Indurain) y el desprecio hacia los de casa, a los que se suele acusar, sin muchos reparos, de tiranos o tramposos. Gimondi y Moser se llevan los palos más gordos. Entre los italianos, sólo se salvan Coppi y sobre todo Bugno.

Nada más acabar la lectura del libro, elaboré un pequeño compendio de estas impresiones sobre los grandes ciclistas, italianos y extranjeros, en general chismorreos, "batallitas", anécdotas o prejuicios. En parte, destripo algo del contenido del libro, pero quizá a alguien le interese para abrir boca. Aquí os lo dejo:




<<Adorni, Vittorio

Según Marino Vigna, D.S. del Faema, Adorni le solicitó que sería bueno crear de un “fondo de financiación”, para disponer de dinero durante el Giro de 1968.

Anquetil, Jacques

Según Angelo Ottaviani, Anquetil era todo un caballero. En una etapa que terminaba en Pesaro, Ottaviani pinchó a falta de 40 km. Fue cazado por el grupo de Anquetil, que había pinchado previamente, y cuando uno de los gregarios de Anquetil le acercó un bidón al campeón francés, éste se lo ofreció a Ottaviani para que bebiese primero.

Según Franco Cribiori, Anquetil fue el más fuerte de los ciclistas, pero no el mejor ciclista. Señala que solía rodar a cola de pelotón; cuando se formaba una fuga peligrosa y era advertido por su D.S. para que ganase posiciones en el pelotón, decía “ça va” y a continuación se ponía a tirar él mismo hasta que acababa con la fuga. Una vez cazados, volvía a cola de pelotón.

Pietro Zoppas señala que Anquetil era todo un caballero, que lo trataba siempre como si fuese un campeón.

Armstrong, Lance

Según el D.S. Domenico Cavallo, tanto Ullrich como Armstrong fueron muy dañinos para el ciclismo en general y el Giro en particular. Provenían de países sin tradición ciclista y su focalización exclusiva en el Tour fue muy perjudicial para el Giro.

Bartali, Gino

El corredor de la San Pellegrino Fiorenzo Tomasin señala los defectos de Bartali como D.S., especialmente en materia económica. Sólo disponían de un masajista y de apenas ropa, porque Bartali solía regalar los maillots del equipo a los sacerdotes. Para ahorrar, prefería que el equipo pernoctase en una residencia religiosa o convento que en un hotel.

Basso, Ivan

El periodista Claudio Gregori señala que Basso es un buen chico (lo que reafirma diciendo que conoció a su mujer, a sus adorables hijos y a su perro Birillo), pero ello no le exime de una sanción de por vida después del caso Fuentes. Es plenamente responsable de sus actos, pues tomó la decisión táctica de doparse, y volver a la competición “no le absuelve”.

Bitossi, Franco

Ugo Colombo señala que Bitossi, aun siendo compañero de equipo suyo durante muchos años (en concreto su líder en Filotex), se alió con Gimondi en el Giro de 1971 para arrebatarle la maglia rosa.

Bugno, Gianni

Según Gianluigi Stanga, Bugno en el Giro 1990 en ningún momento vio peligrar la maglia rosa. Lo califica de persona tímida y modesta, pero extremadamente carismática.

En el litigio entre el neoprofesional Florido Barale y Pierino Gavazzi, su experimentado líder, durante el Giro de 1990, Bugno consoló al joven corredor, muy molesto con la actitud cascarrabias de su líder, diciéndole que en su primer año de profesional en Atala, Gavazzi le había hecho exactamente lo mismo (es decir, no hablarle si no era para llamarle la atención).

El fotógrafo Fabrizio Delmati utiliza a Bugno como ejemplo para señalar lo que ha cambiado el ciclismo. Según él, no tenía inconveniente en llamarle para realizar una sesión de fotos, sin intermediarios, algo impensable hoy en día.

El periodista Paolo Viberti habla de su buena relación con Bugno (sus hijos son de casi la misma edad, y cuando se encontraban no hablaban de ciclismo, sino de sus hijos), sintonía que estuvo a punto de venirse abajo cuando Viberti publicó un artículo en 1994 sobre Bugno y su amante (“Bugno, escapada por amor”). Bugno le recriminó su acción, diciéndole que qué pensaría su hijo si viese la misma noticia con él como protagonista.

Enrico Zaina señala que Bugno era un campeón con mucha dignidad, a diferencia de Chiappucci.

Chiappucci, Claudio

Según Gianluigi Stanga, Chiappucci no tenía la misma clase que Bugno, ni con la bici ni sin ella.

Enrico Zaina señala que Chiappucci tenía “importantes defectos como persona”, a diferencia de Bugno.

Chioccioli, Franco

Mario Beccia señala que Chioccioli seguramente fue avisado del recorte imprevisto de la subida al Gran Sasso en el Giro de 1985. Este recorte pilló desprevenidos a tres de los cuatro escapados, Lejarreta, Visentini y al propio Beccia. 

El periodista Paolo Viberti señala que la imagen de Chioccioli temblando en el hotel, con la maglia rosa puesta, medio inconsciente, después de la etapa del Gavia en 1988, es una de las imágenes que más recuerda del Giro.

Cipollini, Mario

El periodista Claudio Gregori muestra su malestar por la presencia de Cipollini (el Pavarotti del ciclismo) en la presentación del Giro, habiendo estado relacionado con el doctor Fuentes.

Coppi, Fausto

Pietro Zoppas señala que Coppi le trataba como a un ahijado y le dio un importante consejo que no puede revelar, aunque finalmente acaba haciendo: que tomase “la bomba”.

De Muynck, Johan

Franco Cribiori, su D.S. en Brooklyn, señala que perdió el Giro de 1976 con Gimondi por ser demasiado deportivo. Esperó a Gimondi cuando se cayó en la etapa 18, y en la etapa que llegó a Bérgamo fue demasiado conservador, reservándose para la etapa posterior, una crono, cuando debería haber atacado a Gimondi, que estaba bastante maduro. Según Cribiori, a De Muynck le faltó ambición y por ello mismo “el Giro de 1976 lo perdió él solo”.

Aldo Gios señala que De Muynck fue el más fuerte del Giro de 1976. Añade que si la crono final se hubiese disputado en Flandes y no en Bergamo -ciudad de Gimondi-, De Muynck habría ganado el Giro.

Baronchelli señala que Moser prefería que ganase el Giro de 1978 De Muynck a un italiano, porque De Muynck no competía con él por ganar el favor popular de público italiano. 

Gavazzi, Pierino

Florido Barale, que compartió equipo y habitación con Gavazzi en su primer Giro, en 1990 (teniendo Gavazzi 39 años), señala que apenas le dirigía la palabra. La única vez que le habló fue para regañarle por tirar sin sentido, interviniendo en la discusión Bugno (ver Bugno).

Gaul, Charly

El gregario Angelo Cestari señala que Gaul no tenía muchos amigos en el pelotón porque era muy tacaño con sus gregarios. Sólo tenía de su lado a su fiel Marcel Enrzer. Los demás querían que perdiese el Giro, sobre todo Bobet: por ello en 1957 se unieron para atacarle mientras orinaba.

Gimondi, Felice

Aldo Gios señala que ganó el Giro de 1976 gracias a que la contrarreloj final y decisiva frente a Johan De Muynck se disputó en Bérgamo, su ciudad. “Que cada uno saque de ello las conclusiones que quiera”.

El ciclista Simone Fraccaro señala que Gimondi le obligaba a empujarle en las subidas.

Ugo Colombo señala que en el Giro de 1971, cuando Gimondi había perdido el Giro, le atacó cuando llevaba la maglia rosa, llevándose consigo a Pettersson y Van Springel. Según su versión, Gimondi había conseguido el acuerdo de prácticamente todo el pelotón para desbancarlo, pues no podía tolerar que un italiano “del montón” liderase la clasificación.


Pietro Guerra, gregario suyo en Salvarani, señala que habitualmente tenía un carácter gruñón, que se acrecentó notablemente en el Giro de 1971 cuando Motta, aquel año en Salvarani, atacó al resto junto a Gösta Pettersson camino de Potenza.

Hinault, Bernard

Ennio Salvador cuenta una anécdota relacionada con Hinault y el Giro de 1982. Salvador corría su primer Giro y decidió atacar al comienzo de una etapa. Cuando fue cazado poco después, el propio Hinault le cogió del maillot y comenzó a insultarle, de manera que Salvador también le insultó. Al finalizar la etapa, el DS de Salvador le dijo que debía disculparse con Hinault, porque cuando había atacado estaba orinando y los equipos de los sprinters se habían puesto a tirar, hecho que había sido aprovechado por Bianchi para poner en dificultad a Hinault.
Al día siguiente, en el control de firmas, Salvador se sentía intimidado para hablar con Hinault, buscaba las palabras justas para disculparse. Sin embargo, fue el propio Hinault el que le llamó aparte y se disculpó por su actitud durante la etapa anterior.

Phil Edwards, gregario de Moser, señala que en el Giro de 1980, en una etapa en los Apeninos, Hinault se colocó en cabeza, lanzó una mirada a sus adversarios como la de un poseso, y lanzó un ataque devastador, que fue la mayor demostración de fuerza que vio durante toda su carrera deportiva.

Indurain, Miguel

El ciclista Marco Saligari señala que Indurain no solo le felicitó por su victoria de etapa en 1992, sino que encargó una botella de champagne para que Saligari y su equipo (Ariostea) lo celebrasen en el hotel.

Franco Cribiori señala que Indurain era consciente de que no necesitaba ganar etapas para hacerse con la clasificación general.

Merckx, Eddy

Según Marino Vigna, D.S. de Faema, fue él quien convenció a Merckx de “dejar ganar” de vez en cuando al resto, a fin de ser más diplomático. De todas formas, no lo pudo conseguir hasta después de la mítica etapa de las Tre cime di Lavaredo.

Según Matteo Cravero, Merckx le impresionó durante la disputa del Giro de 1969. En una etapa con viento camino de Terracina, se formaron abanicos y Merckx, no contento con rodar en cabeza, decidió escaparse en solitario. En esa misma etapa, y principalmente debido al fuerte viento, una grada portátil se vino abajo, muriendo un niño aplastado. Cravero atestigua que Merckx estaba muy afectado.

Simone Fraccaro señala que Merckx se convirtió en su “fan” después de que terminase tercero en la Tirreno-Adriatico de 1974. Señala también que se apiadó de Fabrizio Fabbri en una subida. Fabbri había estado empujando durante casi toda la subida a su líder, Felice Gimondi, y viendo su padecimiento, Merckx decidió empujarle a él. Después les preguntó a Fabbri y Fraccaro cómo se dejaban tratar así.

En 1971 Giancarlo Bellini se convirtió en gregario de Merckx en Molteni. Cuenta cómo en la Milán-Sanremo de ese año se encontraba falto de fuerzas y rodaba a cola de pelotón. Entonces Merckx se descolgó hasta su posición y con mucha educación y cortesía le explicó cuál era la función de un gregario: contribuir a su victoria para conseguir parte del dinero del premio.

Gianni Motta reconoce que él no era un auténtico campeón, mientras que Merckx sí que lo era, porque sin tener unas cualidades físicas mejores que las de los demás, era capaz de llevar a su cuerpo más allá del límite del dolor, haciendo cosas imposibles. 

Moser, Francesco

Su masajista Bruno Ragona señala que contó con un preparador polaco, Zmuda, quien, aparte de diseñar planes de entrenamiento que solo alguien con las aptitudes físicas de Moser podía cumplir, le enseñó la importancia de los valores sanguíneos.

El ciclista Gianni Zola cuenta que, como gregario de Moser, era consciente de que el campeón trentino exigía una disponibilidad al 100%, pero como aspecto positivo, ser gregario suyo daba mucho dinero, pues siempre estaba en las plazas de honor. Para Zola, Moser es el corredor más dotado que ha conocido y verle fuera del top ten de cualquier carrera era tan raro como “ver llover en el Sáhara”. Cuenta cómo se cabreó mucho con la actitud individualista de Harald Maier en la París – Roubaix de 1986, y cómo quería siempre algún suizo o austriaco en el equipo “por razones fiscales”. Zola abandonó el equipo de Moser y el ciclismo en general después de las cosas que vio en el Giro de 1986, relacionadas con los doctores Ferrari y Conconi.

Baronchelli recrimina a Moser ser una persona rencorosa, que tan solo corría pensando en su popularidad de cara al público italiano. Tenía a la prensa en el bolsillo y sabía manipularla: “quería ganar el Giro con la boca porque no podía hacerlo con las piernas”. Ganaba a los rivales en la “guerra psicológica”. Lo compara en ese sentido con José Mourinho. Contaba también con un grupo de tifosi dispuesto a empujarle en las subidas y a bloquear a los corredores rivales.

Pantani, Marco

Según Gianluigi Stanga, director del Polti, Pantani dio positivo en Madonna di Campiglio y los que dicen que hubo una “mano negra” detrás o no saben de ciclismo o quieren hacer negocio de su muerte.

Paolo Lanfranchi señala que Pantani era una persona muy reservada, que no parecía tener muchos amigos, pero que era correcto con los demás. Señala que no confiaba en la gente, de manera que los pocos con los que hablaba debían sentirse agradecidos, pues Pantani les dirigía la palabra sólo si consideraba que merecían la pena.

El periodista Claudio Gregori recuerda la discusión que mantuvo con un un presentador de TV a raíz de la expulsión de Pantani en 1999. El periodista pensaba que Pantani si había engañado debería irse a casa, el presentador en cambio se llevaba las manos a la cabeza, pues decía que Pantani les hacía ganar 7 millones diarios.

Saronni, Giuseppe

Alessandro Paganessi señala que Saronni le pidió que tirase para él (cuando militaban en equipos diferentes) simplemente con una mirada. Se conocían de tiempo, pero Paganessi prefirió jugar sus opciones en la etapa a tirar para Saronni a cambio de dinero.

Gianbattista Baronchelli señala que la llegada de Saronni y su rivalidad con Moser supuso definitivamente el final de sus aspiraciones como ciclista en el Giro, pues vinieron “siete u ocho Giros imposibles de ganar”.

Ullrich, Jan

Según el D.S. Domenico Cavallo, tanto Ullrich como Armstrong fueron muy dañinos para el ciclismo en general y el Giro en particular. Provenían de países sin tradición ciclista y su focalización exclusiva en el Tour fue muy perjudicial. En concreto, Ullrich tomaba el Giro como una carrera preparatoria.

Venturelli, Romeo

Romeo Venturelli era conocido como “el nuevo Coppi”porque batió a Anquetil en una crono. Pietro Zoppas cuenta una anécdota sobre el año en que se lució la maglia rosa. Se presentaba la etapa del Terminillo y Venturelli se había atiborrado de pepinillos en vinagre la noche anterior. Antes de la subida, Venturelli comenzó a sentirse mal y le dijo a su gregario Zoppas que iba sediento: éste le cedió su bidón, que apuró de un trago. Sin embargo, Venturelli seguía sediento. Zoppas tuvo que salirse de la ruta para buscar un bar y conseguirle una botella de champagne. También él estaba sediento. Cuando se la acercó a su líder, éste no le dejó ni una gota. Al llegar al Terminillo le vino una tremenda pájara. Zoppas dice que Meo Venturelli era un tipo tosco y maleducado, pero no por propia voluntad, sino por la educación que había recibido.

Visentini, Roberto

Según Davide Boifava, su director deportivo, Visentini perdió el Giro de 1987 en Sappada a causa de un colapso psicológico, no físico. Si hubiese tenido la cabeza de Roche, habría conseguido lo que se hubiese propuesto como ciclista, incluso ganar el Tour.

Remo Rocchia fue gregario de Visentini en el Giro de 1978. Señala que Visentini no era muy diplomático. Cuando estaban ascendiendo un puerto, Visentini le dijo que se descolgase para cogerle una gorra para afrontar el descenso. Rocchia se descolgó, cogió la gorra del coche de equipo, volvió a remontar posiciones con mucho esfuerzo y se la entregó a Visentini, pero éste protestó porque no le había traído “la gorra roja”.

Marco Groppo destacó en el Giro de 1982 como gregario de Van Impe en el Metauro mobili. Sin embargo, en el Giro de 1983 su rendimiento fue peor al mismo tiempo que vivía un romance con una azafata de la carrera. Tuttosport y De Zan airearon el asunto, tanto que Roberto Visentini, el auténtico playboy del pelotón, le dio las gracias personalmente, ya que los medios le habían dejado por fin en paz.>> 



Cuando pase el tiempo, será bastante curioso saber qué se dice de los corredores actuales, de Contador, Quintana, Nibali, Froome y demás. 

domingo, 8 de octubre de 2017

VUESTROS 10 MEJORES

En el número correspondiente al mes de enero del Miroir du Cyclisme de 1987, la prestigiosa revista francesa publicaba el resultado de una encuesta planteada a sus lectores. Debían elegir, de forma completamente subjetiva, sus diez mejores ciclistas. "Vos 10 meilleurs" se titulada el número, compartiendo portada con la cohabitación de LeMond y Bernard, los presumibles continuadores del trono dejado vacante por Hinault.


El resultado de la encuesta era el esperable: 1º Merckx, 2º Coppi, 3º Hinault, 4º Anquetil, 5º Bobet, 6º Bartali, 7º Gimondi, 8º Van Looy, 9º Koblet y 10º Moser. Quizá la única sorpresa era la inclusión del suizo Hugo Koblet, mitificado por el público francés por su victoria en el Tour de 1951, cimentada en su escapada suicida en una etapa llana entre Brive y Agen. La mayor parte de los lectores de la revista habían visto correr a los ciclistas de la posguerra, a Coppi, Bartali, Bobet y Koblet, ya fuese en directo, en noticiarios cinematográficos o televisivos, o simplemente recreados en sus imaginaciones al calor de los relatos magnificados de la prensa.  Hinault se acababa de retirar, y a pesar de ello y de ser francés, no había conquistado el corazón de los aficionados tanto como el Coppi de la posguerra, que mantenía la segunda posición. Por su parte, Moser había batido recientemente el récord de la hora de Merckx, aparentemente insuperable, convirtiéndose en aquella época, con sus ruedas lenticulares y su "preparación", en el sinónimo del "ciclismo moderno". 

La presentación de la ilustre selección de ciclistas era inmejorable: una galería de retratos del genial Pellós mostraba no ya el rostro real de estos corredores, sino su semblante mítico. La complicada nariz de Coppi, la mirada oscura de Merckx, el aire demacrado de Anquetil, la belleza cinematográfica de Bobet y Koblet... En la parte inferior, un escueto recuadro amarillo recordaba a los que se habían quedado a las puertas de entrar en el top ten: Van Steenbergen, Zoetemelk, De Vlaeminck, Kübler, Gaul, Poulidor, Kelly, Rivière, Ocaña, Thevenet y Fignon. 


A continuación, se mostraba detalladamente de cada ciclista su palmarés, sus fotografías más representativas y también extractos de las cartas apasionadas de los lectores. Estas muestras de entusiasmo espontáneas eran lo mejor de la encuesta. Un lector de Ans recordaba la fatídica interrupción de la guerra, que afectó a Coppi, pero también a otros, como a Emile Masson; otro lector reconocía haber visto a Merckx subir el Aubisque en su fantástica etapa del Tour de 1969; otro criticaba un poco a Anquetil por su "hiperespecialización" en las pruebas contra el crono. Un lector de Lille describía muy bien a Van Looy, con sus piernas de levantador de peso; otro de Grenoble hablaba de un encuentro con Moser, y cómo le había recordado este ciclista a un hombre sencillo del campo, de los viñedos. Completaba la propuesta un póster.





Unos años más tarde, en 1994, la revista Vélo publicaba el resultado de una encuesta del mismo tipo, aunque desglosada en cuatro apartados: el mejor ciclista, la mejor hazaña, el mejor ciclista del Tour y el mejor corredor de clásicas. "Un gigantesque plébiscite", señalaban los redactores. Los resultados eran curiosos, sobre todo en el apartado de grandes hazañas, en la que se había colado Chiappucci con su larga escapada de Sestriere en el Tour de 1992, por detrás del doblete Dauphiné-Bordeaux-París de Anquetil y de la etapa pirenaica del Tour de 1969 de Merckx, con final en Mourenx, y por delante de la Lieja de 1980 de Hinault, la etapa de Orcières-Merlette de Ocaña en 1971 y la de Brive-Agen de Koblet en 1951. Indurain también aparecía como quinto mejor corredor de la historia del Tour, todavía por detrás de Coppi. Para los lectores de Vélo, los cinco mejores ciclistas de la historia seguían siendo los mismos que para los de Miroir en 1987. Puesto que Merckx lideraba tres de las cuatro encuestas, el número de la revista estaba a él dedicado.




En particular me gustaba de pequeño demorarme en la contemplación de un pequeño cuadro, que aparecía en este número, que comparaba físicamente a los grandes. Altura, peso, frecuencia cardíaca, capacidad pulmonar, potencia...En mi cabeza infantil montaba mis particulares competiciones ciclistas a partir de estos datos que tomaba como verdad absoluta e irrefutable. 


Dados estos precedentes, decidí hace poco más de dos años comenzar a elaborar una lista propia, una especie de ranking histórico absoluto, cuya publicación por estos medios ha tenido tan buena acogida. Un listado que dentro de poco (a final de año) publicaré de nuevo con las actualizaciones pertinentes y alguna que otra modificación en el baremo.

Pero antes de publicarlo, quería devolver algo de lo recibido en twitter con tantos comentarios positivos. Puesto que considero que en la comunidad twittera hay gente muy entendida y auténticos expertos en materia ciclista, quería que de ella surgiera un top ten. Con gente tan apasionada y conocedora de la historia ciclista sabía que saldría un listado muy equilibrado, incluso hermoso. Era mi manera de plantear una encuesta al modo de aquellas antiguas de Miroir du Cyclisme y de Vélo, aunque lógicamente a escala menor. Es evidente que muchos no hemos visto correr a la mayor parte de ciclistas históricos (aunque es muy posible que un coetáneo de Binda sólo hubiese visto de él la estela de su paso por la carretera), por eso el carácter lúdico y sin pretensiones de este tipo de listas, que hay que tomarse como un mero divertimento y que jamás hay que erigir al rango de cánon.

Así que me dejo de preámbulos y os dejo simplemente con vuestra elección. 

1. Eddy Merckx (239 puntos)

2. Bernard Hinault (211 puntos)

3. Fausto Coppi (161 puntos)

4. Miguel Indurain (148 puntos)

5. Jacques Anquetil (147 puntos)

6. Roger De Vlaeminck (81 puntos)



7. Gino Bartali (71 puntos)

8. Sean Kelly (60 puntos)


9. Tom Boonen (50 puntos)


10. Felice Gimondi (38 puntos)

Pasando por alto los tres primeros, casi incuestionables, llama la atención el sorpasso in extremis de Indurain a Anquetil, tan sólo por un punto (¿consecuencia de ser una encuesta hecha en España?). A continuación, De Vlaeminck ocupa el primer lugar de los no vueltómanos. Y también es curioso cómo en este caso también se cuela un ciclista apenas retirado. No, no se trata de Alberto Contador, sino de Tom Boonen, con tantos seguidores entre los aficionados de twitter. Finalmente, la lucha por el décimo puesto ha estado reñida entre Bobet y Gimondi, pero finalmente se ha decantado por el italiano. 

Los siguientes:

11. Louison Bobet (34 puntos)
12. Lance Armstrong (27 puntos)
13. Rik Van Looy (24 puntos, 8 menciones)
14. Alberto Contador (24 puntos, 7 menciones)
- .  Alejandro Valverde (24 puntos, 7 menciones)
16. Alfredo Binda (21 puntos)
17. Greg LeMond (18 puntos)
18. Gianni Bugno (16 puntos)
19. Peter Sagan (14 puntos, 3 menciones)
20. Mario Cipollini (14 puntos, 2 menciones)
-  .  Freddy Maertens (14 puntos, 2 menciones)
22. Johan Museeuw (10 puntos)
23. Luis Ocaña (9 puntos)
24. Óscar Freire (8 puntos)

Siguientes corredores con más de una mención:

Chris Froome (5 puntos)
Tony Rominger (5 puntos)
Rik Van Steenbergen (2 puntos)

Siguientes corredores con tan sólo una mención:

Raymond Poulidor (8 puntos)
Fiorenzo Magni (7 puntos)
Sven Nys (6 puntos)
Jan Ullrich (6 puntos)
Stephen Roche (5 puntos)
Abraham Olano (5 puntos)
Moreno Argentin (4 puntos)
Mark Cavendish (3 puntos)
Claudio Chiappucci (3 puntos)
Bradley Wiggins (3 puntos)
Erik Zabel (3 puntos)
Federico M. Bahamontes (2 puntos)
Laurent Jalabert (2 puntos)
Francesco Moser (2 puntos)
Wilfried Nelissen (2 puntos)
Marco Pantani (2 puntos)
Laurent Fignon (1 punto)
José Manuel Fuente (1 punto)
Charly Gaul (1 punto)
Vincenzo Nibali (1 punto)


Muchas gracias a todos los que habéis participado.

Participantes en la encuesta: A.G. Ceñal, Alfredo Moro, Alonso Parrado, Álvaro de Hautacam,  ÅM§, Ander Garro, Antonio J. Cano, Carles Sal, Carlos Saiz, Daniel Monfort, David Chica Varela, Deadmen, El Caníbal, Furbo, Gregmom, Hijo de Rudicio, Inacio Bellas, Jorge Lastra, Kapo, Luis F. Quero, Luis M. Silva, Patrick, Raffaelle Filippetti, RoadMar, Rota Punctatis, Urbana LG, Vega, Vherranz Villagrán.

Gracias a mi padre, por darme la oportunidad, hoy igual que ayer, de rebuscar en su colección de revistas de ciclismo, como hacía de pequeño. 

lunes, 25 de septiembre de 2017

SAGAN HACE LO QUE QUIERE

Quedan apenas 4 kilómetros. Se han recorrido ya más de 270, se está a punto de entrar en los momentos decisivos de un mundial que se ha desarrollado dentro del guión previsto, sin excesivos sobresaltos ni emociones. Queda tan sólo el último repecho adoquinado y entran en la curva los dos ciclistas que parecen los más fuertes del día: Julian Alaphilippe y Gianni Moscon. Tras ellos, a pocos segundos, Vasil Kiryienka y Lukas Pöstlberger, y un poco más allá, casi lamiéndoles las ruedas traseras, el pelotón. Alaphilippe acelera en el repecho adoquinado, Moscon cede. Por detrás, Dinamarca acelera la marcha, pensando en su sprinter Cort Nielsen, desaparecido durante la Vuelta. 

Alaphilippe parece desbocado, camino de su mayor triunfo. Es un corredor nervioso, impulsivo, gesticulante como suelen ser los franceses, siempre reclamando algo de trabajo a los demás. Recuerda un poco a Virenque, también en la acumulación de segundos puestos. Esta vez no agita el codo ni mira para atrás. Moscon simplemente baja la cabeza, admitiendo que ha sido vencido, que no puede más. Moscon, el todoterreno italiano al que hace poco las cámaras habían pillado in fraganti en cola de pelotón siendo remolcado, en la mejor tradición italiana, por la ammiraglia del C.T. Cassani. 

Moscon y Alaphilippe


"A mí me da que ya tenemos campeón del mundo", dice De Andrés en la grabación de teledeporte que nadie vio (emitían un partido de exhibición de tenis, con Nadal y Federer, una pachanga entre amigos más amañada que cualquier criterium post-Tour). La imagen se congela con un Moscon agotado. Fundido a negro. La realización nos lleva a las imágenes del helicóptero. Los daneses tiran, mientras en carroza marchan Sagan, Van Avermaet, Gaviria, Matthews...La imagen se pixela. Una desesperada toma de una cámara fija, enfocando a un grupo trasero y a los coches que van tras ellos. El plano se prolonga demasiado, algo pasa. A continuación, las cámaras fijas de meta. Los nervios crecen entre los espectadores. A Alix, en Eurosport, se le escapa uno de sus "joer" entre dientes. Ya no hay imágenes. La carrera de un día más importante del año no tendrá imágenes de sus momentos decisivos. 

(pic.Sirotti)


¿Qué ha pasado hasta el momento en que Alaphilippe se adelanta, en pos de una posible victoria? No mucho, simplemente la repetición de un esquema que ha deparado pocos momentos intensos: escapada de corredores anónimos nada más empezar, con su interesante punto de exotismo, una caza exasperante, en la que el pelotón ha remoloneado y ha tardado en ponerse las pilas para cazar a la fuga cuando más tarde mejor, y una fuga táctica posterior. La típica fuga mundialística en la que le toca pringar a la nación que no ha colocado a nadie delante. 

La fuga inicial estuvo compuesta por diez hombres: el norteamericano Vermeulen, el sueco Magnusson, el sudafricano Smit, el filandés Manninen, el marroquí Mraouni, el azerbaiyano Asadov, el albanés Zhupa, los irlandeses Dunne y McKenna y el costarricense Andrey Amador. Por detrás, Vermote y los checos comandaban la persecución. Este grupo entró en el circuito y fue aguantando durante las primeras vueltas ante el lento despertar del pelotón. El finés fue el primero en descolgarse; el albanés y el azerbaiyano, en especial este último, dieron todo en cada subida, haciendo la goma; finalmente, se descolgó el marroquí, de golpe, como un fardo, a la manera de Kwiatkowski. Amador no desentonó en el grupo, siendo ésta una muestra más del bajo nivel de Movistar en los últimos meses. 

Vermeulen, Dunne y Smit encabezan la fuga temprana del día.


La posterior fuga táctica fue iniciada tímidamente por Marco Haller, al que posteriormente se añadieron corredores de las más importantes naciones, no ya peones sino piezas más destacadas en la partida de ajedrez que es todo mundial: Tim Wellens, Lars Boom, Odd Christian Eiking, Alessandro De Marchi (un habitual), Jarlinson Pantano, Jack Haig y David De la Cruz. El de Sabadell era directamente el mejor de la selección española, así que lo que para otros era un movimiento táctico, para España era la única carta a jugar en una partida perdida de antemano. Por detrás, Francia y Alemania tuvieron que ponerse a trabajar. Alemania intentó escaquearse lanzando por delante a Nils Politt, que no dio alcance a los escapados. Por su parte, Francia marcó el ritmo. Curiosamente los franceses no alinearon a Demare, cuando el circuito se demostró apto para sprinters fuertes. Una decisión controvertida propia del histórico Cyrille Guimard, otro carcamal como Mínguez. 

A falta de dos vueltas para el final fueron neutralizados por el grupo, estirado por Tom Dumoulin. El campeón contra el crono se adelantó una vuelta con su ataque, demasiado prematuro como para pensar en la victoria, y nulamente táctico al dar caza a su compañero escapado, Lars Boom. Una vez neutralizados, la selección española tuvo su canto del cisne con el ataque de Lluis Mas, que marchó escapado en un momento de calma por parte del grupo, teniendo el honor de pasar destacado por meta antes de la última vuelta.

Ésta comenzó con cierta calma. Se dejó marchar durante un momento a Langeveld y Martens, dos corredores poco peligrosos. Parecía la demostración de que todos daban por buena una llegada al sprint. Pero los franceses no parecían conformes. En el segundo repecho lo intentó Tony Gallopin, y una vez cazado, en la última ascensión a Salmon Hill fue el momento de Alaphilippe. Durante un momento se formó un cuartero cabecero con Terpstra, Gilbert, Alaphilippe y Moscon, pero los dos más viejos se abrieron de piernas ante el empuje de los dos más jóvenes, que se fueron por delante en pos de la victoria. Y del fundido a negro. 

Así que en esa situación se encontraba la carrera poco antes del apagón televisivo, algo impropio de un país tan del norte. La realización había pecado de un exceso de banderitas y paisajes en momentos trascendentes, y ahora, con el frío plano del público esperando tras las vallas, la calzada vacía, el triángulo rojo al fondo y un desfile insustancial de motos de carrera, la organización noruega estaba superando con creces aquellos momentos de tve, eitb y tv3 en los que, por chapuzas ibéricas, no se habían mostrado imágenes hasta la línea de meta. En una etapita intrascendente es un fallo perdonable (lo de la Clásica de San Sebastián, con moto condicionando la carrera, juega en otra liga). Pero en un final así, en un mundial, un corte de la emisión deja a medio mundo en ascuas. 

Por fin aparecen a lo lejos. Ni rastro de Alaphilippe y sí un grupo de una veintena de corredores. El final será, una vez más, al sprint. Un danés tiene unos metros de ventaja. Es Magnus Cort Nielsen, a la desesperada. Los italianos lo tienen controlado, pero las tomas aéreas muestran a Sagan moviéndose en las posiciones delanteras y adelantando a los italianos en una curva, como tiburón en la pecera. Llega la última curva del mundial: Bettiol va primero, Kristoff después y Sagan tercero. Kristoff, como es habitual en él, lanza el sprint de lejos. Es su especialidad, los sprints de fuerza, de lejos, con más de 250 km en las piernas. Pero Sagan tiene medida la distancia. Sale de su poderoso abrigo y le bate, por poco pero le bate. A un mundo llegan los demás: Matthews, Trentin, Swift, Van Avermaet... Sagan se coloca de esta manera en una posición privilegiada en el panteón arcoiris, a la par que Binda, Van Steenbergen, Merckx y Freire. Triunfando allí donde Van Looy, Bugno y Bettini fallaron, en el tercero consecutivo. Este último kilómetro ha parecido otra carrera, desligada del resto, en la que Sagan ha aparecido de entre las sombras para llevarse el gato al agua con una facilidad insultante. Una vez más.

Unos metros para el arco-iris (pic.Einar Kvalheim)


Ya por la tarde, por aquello de la vergüenza, comenzaron a circular las imágenes escamoteadas, sólo las del helicóptero, y en ellas se ve a un Sagan imperial. Ataca Lutsenko, y pegado a su rueda va Sagan. Más tarde Gilbert y Gaviria, y tras ellos va Sagan. Por fin parece que se destacan un poco Gaviria y Cort Nielsen, dando caza a Alaphilippe y Moscon, pero tras ellos llega el grupo y a continuación lo que se vio en el último km. con cámaras fijas. Sagan no ha perdido la cabeza del grupo, no retrasándose más allá de las seis primeras posiciones. 

Estas imágenes de Sagan demuestran su dominio de la carrera. Su primera vez, como en el caso de Freire, fue el momento de la geniliadad: lo que en el cántabro fue un movimiento astuto y coreográfico, en el eslovaco fue pura fuerza bruta, curvas trazadas con tiralíneas y suspense incluido. En la segunda, ambos salieron de la nada por sorpresa. Más Freire que Sagan, todo hay que decirlo. Y la tercera vez fue la del dominio apabullante para ambos, comiendo la moral a los rivales. Freire saliendo a rueda de Basso y Cunego en Torricelle está a la par de este Sagan neutralizando los ataques finales, en un juego sin gregarios en el que ambos son maestros. Las similitudes terminan ahí. Si en el caso de Freire las victorias se espaciaron durante cinco años, Sagan sólo ha necesitado tres. Si en su última vez Freire contó con una selección con carburante extra, con Luis Pérez y Valverde dominando, Sagan tuvo en su segunda a Juraj y a Kolar haciendo modestas labores de gregario. Si el cántabro amplió su dominio a Sanremo, con zarpazos inigualables, parejos en astucia y búsqueda imposible del hueco, Sagan parece otra persona en via Roma, más cohibida, con miedo escénico, cometiendo los errores de principiante que harían reír al Sagan inconmensurable de los mundiales.

En definitiva, Bergen ha sido un mundial bastante predecible, sin momentos espectaculares y sin ni siquiera esas polémicas internas que tanto gustan tiempo después. Moscon será descalificado por remolcarse; la televisión noruega hizo aguas;  los daneses quizá se excedieron en tirar, nublados por un hipotético triunfo de Cort Nielsen: ahí terminan las posibles polémicas. Pero los huecos ya han sido rellenados por lejanas imágenes de helicóptero. Un mundial que sigue la línea actual de mundiales mediocres, sin relumbrón, sin excesiva dureza, en exceso cuadriculados. Y en ellos, Sagan ha descubierto su particular fórmula mágica.