viernes, 4 de septiembre de 2026

MAS MÁS CERCA

La Vuelta está siendo más movida de lo esperado tras el abandono de Pogačar, con incertidumbre, ataques más o menos lejanos y un dominador claro en montaña: Enric Mas. La versión actual de Mas es agresiva y expira confianza, y su equipo ha sabido desenvolverse en jornadas complicadas. Han vuelto a aparecer las tácticas de equipo en el ciclismo, durante algunos años aplastadas bajo el peso de las individualidades. Y además, como siempre sucede en la Vuelta, se han destapado algunos nuevos nombres de las generaciones del futuro. 

En esta nueva apariencia de Movistar, claramente ofensiva, quizá influya la incertidumbre sobre la continuidad del patrocinador para 2027. García Pierna está siendo el gregario más valioso de Mas, e incluso Romeo por fin hizo en Velefique una labor de equipo acorde a su fama. El desempeño del equipo navarro está teniendo su paralelo en Decathlon, hasta el momento el equipo más fuerte en carrera. Mühlberger ha sido el mejor apoyo de Gall, hasta su retirada en la jornada de hoy: no en vano estaba entre los diez primeros, de forma sorprendente. La Vuelta de Léo Bisiaux también está siendo muy buena, algo esperable de un corredor que ya había ganado una etapa en Burgos y que tiene en su expediente de corredor júnior la misma carrera que ganaron Pogačar, Evenepoel, Seixas o Lenny Martinez, el Giro della Lunigiana. Otro equipo que está destacando en su faceta ganadora es Visma, con Brennan y van Aert como principales cazadores. No lo habían ocultado: venían a eso y nada más. Por contra, el UAE está completamente desnortado sin su líder, en plena desbandada, como si aquello que hubieran estado dispuestos a hacer por Pogačar para ganar la Vuelta ya no quisieran hacerlo en su ausencia para conseguir la delirante estadística impuesta por Matxín. Ya se ha retirado la mitad del equipo y queda una semana. 

Yendo al relato de la carrera, el liderato cayó en los hombros de Mas el día de Aitana y en ella demostró ser el mejor escalador de la carrera. Los Decathlon prepararon el terreno para Gall con un ritmo tan potente que acabaron desfondando a su propio líder. Alcanzaron a los escapados, siendo Sivakov el último de ellos, pero el ataque de Gall, a siete kilómetros de meta, fue inconsistente, en parte debido al lanzamiento bestial de Mühlberger, que le dejó sin piernas. Se vivió entonces una situación de tira y afloja entre los líderes, un maremágnum no exento de parones del que al final emergió Mas, con un ataque a cuatro kilómetros. Con él se marchó Onley, que apenas pudo rebasar a Mas en ningún momento. El balear iba ligero de piernas, con un ritmo ilusionante, como aquel del otoño de 2022, cuando era capaz de rivalizar con Pogačar. Volvía a ganar una etapa como en 2018, cuando parecía entonces el sustituto de Contador y tenía el hambre propia de los Quick Step. Después llegaron años de amansamiento, de los que por fin parece haber despertado. 

Solo su segunda victoria de etapa en la Vuelta. Una etapa de 4 900 m de desnivel, es decir, montaña, en una zona casi siempre minusvalorada por cierto público. 


De todos modos, las diferencias en Aitana fueron exiguas. 1:18 separaban entonces a Mas de Roglič. Sin hacer mucho ruido, el viejo esloveno está ahí, al acecho. Las dos etapas siguientes, en Elche de la Sierra y Lorca, serían de transición, la primera de ellas pasando por la Sierra del Segura, con los puertos de Aýna y Socovos; la segunda, por tierras murcianas, con una incidencia tímida del viento. La primera tuvo un desarrollo movido y una resolución sorprendente. Bastien Tronchon logró imponerse al sprint sobre Nys, Cort y van Aert, no precisamente corredores del montón. Desde que Tronchon ganase una etapa en Burgos en 2022 poco se le había visto. La etapa de Lorca fue para Brennan, conseguida al sprint con gran facilidad, casi a lo Lorena Wiebes. 

Impresionante sprint de Tronchon. Azparren lo había intentado en el último km., siguiendo la rueda de Fedorov.


Sin problemas en Lorca para Brennan.


En la etapa de Calar Alto se vivió una bonita estrategia de equipo, de pizarra podría decirse, ejecutada por Movistar a la perfección (cuando se hacen las cosas bien, hay que decirlo). Filtraron a García Pierna y a Castrillo en la fuga del día, y luego pudieron hacer su labor, más o menos destacada, en ayuda de Mas. Romeo, por su parte, controló toda la ascensión del alto de Velefique. Mas lanzó su ataque a falta de 11 kilómetros, una inmensidad según los parámetros purítico-valverdianos. García Pierna, descolgado de la fuga, le hizo algo de trabajo en una zona de porcentajes menores. Aun así, la diferencia no fue muy abultada sobre Gall y Roglič, tan solo 27 segundos. De todas maneras, la etapa tuvo otro protagonista destacado: el jovencísimo Jakob Omrzel, de veinte años, ganador del Giro Next Gen en 2025 y de la París-Roubaix júnior en 2024. Bilbao y Buitrago le marcaron el ritmo, pero la mayor parte del mérito se lo debe a sí mismo, con una ascensión prodigiosa, en la que en ningún momento perdió la buena cara y fue metiendo tiempo a todos sus rivales de fuga, al mismo tiempo que mantenía la diferencia con Mas y el resto. En meta decía que no estaba cansado, luciendo una sonrisa de niño pillo, con tendencia a las trastadas. Esas historias de jóvenes eslovenos de veinte años que se destapan en la Vuelta ya las conocemos, por lo que sea. Entonces fue en la Peña Negra, ahora en Calar Alto: puertos largos y de rodar en los que nacen futuras estrellas. 

La impresión que dejó Omrzel fue inmejorable.

La etapa de hoy se disputaba al completo en la provincia de Granada, partiendo desde la costa, de Almuñécar (la localidad de Carlos Rodríguez), y con final en Loja, la localidad del general Narváez (el espadón de Loja). No era una etapa llana, en absoluto, superando las sierras costeras en Venta de la Cebada y el Alto del Legionario, y ya en el final, el Puerto de Granada, en las sierras que cierran por el norte el surco intrabético. Fue un día para la fuga, muy numerosa. En ella estaban algunos de los nombres habituales de esta Vuelta, van Aert, Widar, Brennan, Bisiaux, Vermaerke (para salvar el honor de su disminuido equipo), y otros como Valentin Paret-Peintre. La victoria de etapa se la han dirimido van Aert y Paret-Peintre, un sprint digno de una película slapstick, dada la disonancia de los cuerpos de ambos. La victoria ha sido, con toda lógica, para van Aert, después de haber intercambiado los papeles con Brennan, esta vez a ejerciendo de gregario y superando con creces la media montaña. 

Por fin un triunfo. Va también a por la montaña. 


Quedan varias etapas de finales en alto y con montaña y una crono que será decisiva. Mas cuenta con 1:45 sobre Roglič, diferencia justa pero que debería valer, al menos para ganar por la mínima. Pero el esloveno, como zorro viejo, sigue ahí, a la chita callando, alegre y sin apenas presión. Ya no es el de otros años, pero puede dar un zarpazo todavía. De todas maneras, queda terreno, incluso para la irrupción de nuevos actores.

VUELTA A ESPAÑA
ETAPAS
9ª et.La Vila Joiosa - Alto de Aitana187,4 km
1Enric MasMOV5h10'40''
2Oscar OnleyNCIm.t.
3Primoz RoglicRBH12''
10ª et.Alcaraz - Elche de la Sierra184,7 km
1Bastien TronchonGFC4h07'41''
2Magnus Cort NielsenUXMm.t.
3Thibau NysLTKm.t.
11ª et.Cartagena - Lorca153,8 km
1Matthew BrennanTVL3h17'18''
2Bryan CoquardCOFm.t.
3Jordi MeeusRBHm.t.
12ª et.Vera - Calar Alto166,6 km
1Jakob OmrzelTBV4h29'53''
2Urko BerradeEKP01'56''
3Santiago BuitragoTBV02'13''
13ª et.Almuñécar - Loja192,8 km
1Wout van AertTVL4h34'00''
2Valentin Paret-PeintreSOQm.t.
3Matthew BrennanTVL24''


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