Sin ningún atisbo de sorpresa, Evenepoel ha conseguido su cuarto título mundial contra el crono de forma consecutiva. Las calles de Montréal fueron el escenario de su demostración, con idas y venidas a lo largo de los puentes interminables que cruzan el río San Lorenzo e incluso un paso breve por el circuito automovilístico. Evenepoel, con una apariencia más maciza que en otras ocasiones, acoplado a la perfección, rodó a una velocidad media de 52,4 km/h. Exhibiciones así desaniman a cualquier adversario. Filippo Ganna, su opositor más habitual en esto de las cronos, volvió a hacer segundo, con una crono de menos a más. En tercer lugar quedó Paul Seixas, favorecido por la caída del sueco Jakob Söderqvist, que llevaba durante todo su ejercicio mejorando los cronos del francés. Pese a verse beneficiado por el azar, a lo que se añade su físico tan disímil en relación a sus otros compañeros de pódium, el delgaducho francés ya había dado buenas muestras previas de su capacidad contra el crono: ganador del campeonato mundial júnior contra el crono de 2024, este año ganó la crono de la Itzulia e hizo cuarto en la crono del Tour. En la espera para acceder al pódium, no podía separarse del móvil: es rehén de su generación.