domingo, 20 de marzo de 2016

GUIÓN PREVISTO EN SANREMO: POGGIO DESCAFEINADO Y FINAL CON UNA PIZCA DE DRAMA

Viene siendo habitual que una vez finalizada la carrera más larga del año, emerjan las voces críticas de siempre. "Poca dureza", "carrera para velocistas", "carrera aburrida", "una lotería", "ganadores desconocidos". Parece mentira que muchos todavía no sepan que lo específico de la Milán - Sanremo es precisamente su guión ya escrito, de manera que cada edición aporta pequeñas y sutiles variaciones a partir de una partitura que casi siempre suena igual: escapada matutina, crescendo en la Aurelia, escaramuzas en la Cipressa, escapada abortada en el llano entre colinas, ataque en el falso llano final del Poggio, descenso vertiginoso y final con sorpresa, casi siempre al sprint.


Bien es cierto que de esta esta edición apenas se recordará algo más que el vencedor y la caída de Gaviria. No ha habido fuegos de artificio ni en Cipressa ni en el Poggio. No ha sido una edición para enmarcar como la del 2011. Tan sólo el sky pareció querer plantear algo diferente a la llegada masiva, aunque contasen con Swift y hubiesen perdido a Geraint Thomas. Los demás se limitaron a esperar acontecimientos, o bien porque confiaban en su punta de velocidad, o bien por estar habituados a permanecer a la expectativa (Valverde). Katusha en concreto notó enormemente la ausencia de Paolini, la derny tras la cual el gigantón noruego afianzó su victoria de 2014 y su segundo puesto en 2015.

A pesar de todo, el desarrollo anodino de la Cipressa y el Poggio se ha visto compensado con unos dos kilómetros finales caóticos y bastante entretenidos, en los que se notó la dureza del kilometraje y la ausencia de equipos que controlasen la carrera. Afortunadamente han pasado a la historia los años en los que casi un treno al completo pasaba el Poggio, para lanzar, como si fuese una etapa cualquiera en Maddaloni o Rovigo, a Cipollini o Petacchi. En esos dos kilómetros finales, ya en las calles de Sanremo, apareció de nuevo el genio protector de la carrera, ese que con una mezcla de justicia y azar da a la clásica su carácter impredecible y teatral. Ese mismo geniecillo que actuó para hacer vencer a Freire en 2004 aprovechando un despiste de Zabel, o a Tchmil y Pozzato atacando en el último kilómetro.

En Sanremo todo es posible.
Recapitulemos. La carrera comenzó a ponerse interesante al pasar el capo Berta, como suele suceder.  Marchaban escapados habituales de la Aurelia, como Matteo Bono, Jan Barta y Maarten Tjallingii. El progresivo incremento del ritmo en el grupo fue creando cada vez más nerviosismo, provocando caídas, una mala costumbre de los últimos tiempos. Michael Matthews y Geraint Thomas fueron los más perjudicados, pero también al pie de la Cipressa se fue al suelo el que resultaría ganador, Arnaud Démare. Los escapados fueron cazados en las primeras rampas de la Cipressa, entre los olivos. En esta primera ascensión tan sólo se movieron Giovanni Visconti e Ian Stannard, que acometieron la bajada con escasos segundos. En el llano se les unieron Daniel Oss (otro habitual), Fabio Sabatini y Matteo Montaguti. Mientras tanto, en cola (y sin imágenes de televisión), la FDJ lograba lo imposible: meter a Démare de nuevo en el gran grupo.

El viento de cara fue el gran enemigo de los ciclistas, el que imposibilitó que los ataques prosperasen más tiempo. De hecho, el grupo de Visconti, Stannard, Oss, Sabatini y Montaguti fue cazado poco después de Arma di Taggia, antes de empezar el Poggio. Este viento contrario impidió movimientos espectaculares en el Poggio, si bien parece ser que se trató de una de las ascensiones más rápidas de los últimos años. Sólo se movieron Andrea Fedi, Tony Gallopin y finalmente Michal Kwiatkowski. El polaco lanzó un ataque muy al estilo de Ponferrada, en el falso llano que va de la iglesia al pueblo de Poggio di Sanremo. Por detrás apenas hubo respuesta, sólo Nibali forzó un poco el ritmo,  de manera que en la curva de la cabina telefónica Kwiatkowski contaba con apenas 2 segundos sobre un grupo muy numeroso, liderado por Nibali.

El descenso no fue tan espectacular como siempre. Sólo Kwiatkowski hizo algún numerito, pero Sagan se mostró especialmente cauto, forzando a que Cancellara, Nibali e incluso Valverde asumieran más riesgos. A pesar de ello, Kwiatkowski no hizo un hueco suficiente, y ya en el Corso Cavalotti Cancellara, con Matteo Trentin soldado a rueda, lograron darle alcance. Es entonces cuando empezó el espectáculo auténtico, con equipos desorganizados, escaramuzas abortadas y un último kilómetro algo accidentado. Boasson Hagen y Van Avermaet lo intentaron ya bajo el triángulo rojo del último kilómetro, siendo alcanzados por Sagan, Gaviria y Cancellara. Al dejar de lado la fuente que da acceso a la Via Roma, el quinteto relajó el ritmo, siendo alcanzados por una treitena de corredores. El sensacional colombiano contaba con una muy buena colocación para afrontar un sprint que nunca es fácil controlar, por la distancia a la que los velocistas se quedan sin abrigo, por el kilometraje acumulado y por picar muy ligeramente hacia arriba. Entonces sucedió lo impredecible.

Gaviria cae, Sagan, Cancellara y Swift evitan la caída.

Desafortunadamente se trató en este caso de una caída. En un despiste, Gaviria hizo el afilador con Van Avermaet y se fue al suelo. Cayó solo, pues Sagan, Cancellara, Swift y Colbrelli, que marchaban a rueda, hicieron equilibrios para esquivarlo, perdiendo como contrapartida unos metros decisivos para afrontar el sprint. Aprovechando el caos general, Jürgen Roelandts lanzó un duro ataque (¿sprint lejano o ataque de último kilómetro?) al entrar en Via Roma. Fue un movimiento alocado y genial, en la misma línea en la que luchó contra el viento infernal camino a Wevelgem. De todas formas, Bouhanni parecía tener controlada la situación, marchando casi a su rueda.

El sprint se lanzó. Parecía un duelo entre Bouhanni y Démare, tantas veces rivales (y a la larga, representantes de dos Francias diferentes), a la caza de Roelandts. Pero algo falló en la bici de Bouhanni (¿el cambio?) y apenas pudo levantarse del sillín. El camino parecía libre para Démare, seguido del británico Swift. Aún así les costó superar a Roelandts, cuyo ataque final/sprint largo estuvo a punto de dar la campanada. El francés fue abriéndose paso, con fuerza y limpieza, en una Via Roma que nunca pareció tan ancha. Victoria para la promesa francesa por tanto, después de unos últimos kilómetros de infarto.



2º Swift, 1º Démare, 3º Roelandts



En el processo posterior, comenzaron las voces críticas. Démare no parece suficiente nombre para muchos, que no dudan en colocarlo anticipadamente en el mismo grupo que los muñecos rotos Goss y Ciolek. Otros han preferido quedarse en los "y si..", pensando que Gaviria (e incluso Sagan) le hubiesen puesto la victoria mucho más difícil a Démare. En Italia han surgido muchas voces en la línea de endurecer la carrera, haciéndole el juego a Nibali, que al parecer está de morros con la organización después de la anulación de la etapa reina de la Tirreno - Adriático. No hay que olvidar que la Pompeiana era todo un guiño de Acquarone a la única estrella italiana del momento, y finalmente no prosperó. En ese sentido, vuelve el ritornello italiano de la ausencia de dureza que propicia victorias extranjeras y ganadores extraños. Parecen haberse olvidado de lo que gustaron a la prensa y a la RAI las victorias de Cipollini (en su año mágico, más preparado que un caballo del Grand National) y Petacchi.

Gaviria acompañado de Brambilla. ¿Futuro vencedor de la Classicissima?

De hecho, en Italia llevan ya diez años de sequía, acercándose a los 17 que mediaron entre las victorias de Petrucci (1953) y Dancelli (1970). Para sobreponerse a la desesperación del público ante las victorias de belgas y de Poblet, y poder así seguir vendiendo periódicos, Torriani incluyó el Poggio en 1960. La cosa no funcionó: Adorni y Balmamion fueron humillados por Den Hartog en 1965, y Merckx se deshizo de las vedettes italianas (Gimondi, Motta y Bitossi) en 1967 con insultante facilidad. Las otras décadas no fueron mejores. Sólo dos victorias italianas de 1971 a 1980, con tiranía de Merckx y De Vlaeminck incluidas.


La pertinaz sequía (victoria de Merckx ante Motta, Bitossi y Gimondi en 1967)

La década siguiente comienza con victoria extranjera de nuevo (Alfons De Wolf), aunque se argumentase que había vencido debido al marcaje de Moser y Saronni. Se introdujo la Cipressa en 1982, con el resultado menos esperado: victoria del desconcido francés Marc Gomez, después de una fuga matutina con Alain Bondue. En resumen, la década no remontó para los intereses del periódico organizador: sólo 3 victorias italianas de 1981 a 1990.

Una de las grandes victorias en Sanremo: Saronni en 1983. Moser al año siguiente se llevará la suya, en el primer "año mágico" de la historia del ciclismo.


En los noventa, en plena época dorada de la EPO, aumentaron un poco las victorias (y su vistosidad): 4 triunfos italianos, aunque no se pudieran evitar los sprints masivos en los últimos años del siglo. En el periodo de 1990 a 1996 el predominio fue indudablemente italiano (¡cinco victorias en siete años!), claramente influido por las pócimas de Conconi, Ferrari y compañía.


20": la ventaja de Furlan en Via Roma, después de atacar en el Poggio, lo dice todo.

Al igual que en la década anterior, también fueron 4 los triunfos italianos en la década del 2000, en este caso ya no con estrellas de un día como Furlan o Colombo, sino con i big: Cipollini, Bettini y Petacchi, a los que habría que sumar a Pozzato, al que se le auguraba un futuro prometedor. A pesar de su edad, el guaperas italiano fue todavía ayer el mejor de los suyos.

L'ultima gioia italiana

Por tanto, esperemos que Mauro Vegni (ese organizador que parece un personaje sacado de una commedia sexy de Lino Banfi) no escuche los cantos de sirena y continúe manteniendo la pureza de la carrera, no desvirtuándola con Pompeianas o pegotes de última hora. Aunque si se rescatase Le Manie, una subida lo suficientemente alejada del final como para no ser decisiva,  tampoco estaría mal del todo.

martes, 5 de enero de 2016

EQUIPOS DE 2016 (II)

ORICA - GREENEDGE 

El equipo australiano ha jugado la carta simpática de ser el equipo "buenrollista" y surfero del pelotón desde el momento mismo de su creación, cosa que siempre me ha chirriado bastante. Principalmente por contar entre sus corredores con el guadianesco Simon Gerrans (el mejor heredero del inaguantable Bettini) y un plantel de pistards australianos intercambiables, robóticos, nada "buenrollistas". Ahora que Gerrans anda en decadencia (su temporada pasada fue una suma de descalabros), el equipo me resulta algo más simpático. A ello también contribuyen corredores jóvenes de gran calidad, que son no ya el futuro sino el mismísimo presente del ciclismo: Michael Matthews, Caleb Ewan, los hermanos Adam y Simon Yates, el sonriente Esteban Chaves. Matthews tiene una Sanremo en sus piernas y Ewan es el sustituto natural de Cavendish. Adam Yates es un corredor de los más brillantes de su generación.
Pero no todo lo proveniente de un equipo dirigido por un ex-ONCE iba a ser bueno, lógicamente. En primer lugar, no es descartable que Gerrans vuelva por sus fueros. También es cierto que han fichado a Rubén Plaza, cuyas dos exhibiciones el pasado año cantaron demasiado. A ello se suma la llegada a las costas australianas de un ex-Euskaltel, uno de los pocos que sobrevivie: Amets Txurruka
Para compensar estos extraños fichajes, los australianos reclutan a dos promesas, Jack Haig, segundo en el Tour del Porvenir, y Alexander Edmonson, ganador de la Ronde u-23.  


Altas: Alexander Edmondson (Aus, Elite 2), Jack Haig (Aus, Elite 2), Christopher Juul Jensen (Tinkoff), Luka Mezgec (Slo, Giant – Alpecin), Rubén Plaza (Esp, Lampre – Merida), Robert Power (Aus, Elite 2), Amets Txurruka (Esp, Caja Rural)

Siguen: Michael Albasini, Sam Bewley, Jhoan Esteban Chaves, Magnus Cort Nielsen, Mitchell Docker, Luke Durbridge, Caleb Ewan, Simon Gerrans, Mathew Hayman, Michael Hepburn, Damien Howson, Daryl Impey, Jens Keukeleire, Michael Matthews, Christian Meier, Sven Tuft, Adam Yates, Simon Yates.  



Bajas: Adam Blythe (Tinkoff), Simon Clarke (Cannondale), Leigh Howard (IAM), Brett Lancaster (ret), Cameron Meyer (Dimension Data), Jens Mouris (Drapac), Ivan Santaromita (SkyDrive Dubai), Pieter Weening (Roompot)

 
CANNONDALE

Como ya es habitual en el equipo de Vaughters, hay grandes cambios al inicio de temporada. Muchos corredores que se van y otros tantos llegan, como viene siendo costumbre en este equipo. Estas renovaciones constantes suelen llevarse por delante a jóvenes corredores norteamericanos, que acaban volviendo al anonimato del pelotón nacional. En este caso se marchan dos de los ciclistas más representativos del equipo de Gerona desde su creación: Ryder Hesjedal y Daniel Martin. Como recambio se ha buscado a dos excelentes corredores, Rigoberto Urán y Pierre Rolland, de los que tengo serias dudas sobre su aclimatación al ambiente gerundense. 
Bien es cierto que con la marcha de Danielson el equipo tiene menos deudas con el pasado. Un pasado en el que hay sonados fracasos, como los de Andrew Talansky y Moreno Moser, aunque también alguna dispersa alegría, propiciada por corredores batalladores como Ramunas Navardauskas o Davide Formolo, Formolino, la gran esperanza italiana. 
Los cambios se completan con la llegada de Matti Breschel, exiliado del Tinkoff después del proceso de "rusificación" llevado a cabo por el multimillonario ruso. Aunque al danés mejor que no se le espere hasta octubre, pues tendrá puesto, como todos los años, el despertador con la fecha de los mundiales. 

Altas: Patrick Bevin (Nzl, Avanti Racing Team), Matti Breschel (Den, Tinkoff), Simon Clarke (Aus, Orica – GreenEdge), Lawson Craddock (Usa, Giant – Alpecin), Philip Gaimon (Usa, Optum Kelly Benefits), Ryan Mullen (Irl, An Post – Chainreaction, stag.), Pierre Rolland (Fra, Europcar), Toms Skujins (Let, Hincapie Racing Team), Rigoberto Urán (Col, Etixx – Quick Step), Wouper Wippert (Ned, Drapac), Michael Woods (Can, Optum Kelly Benefits)

Siguen: Jack Bauer, Alberto Bettiol, Nathan Brown, Andre Cardoso, Joseph Dombrowski, Davide Formolo, Alex Howes, Benjamin King, Kristjan Koren, Sebastian Langeveld, Alan Marangoni, Moreno Moser, Ramunas Navardauskas, Kristofer Skjerping, Tom-Jelte Slagter, Andrew Talansky, Dylan van Baarle, Davide Vilella, Ruben Zepuntke. 



Bajas: Janier Acevedo (Jamis), Tom Danielson, Nathan Haas (Dimension Data), Lasse Hansen (Stölting), Ryder Hesjedal (Trek - Segafredo), Edward King (ret), Daniel Martin (Etixx – Quick Step), Matej Mohoric (Lampre – Merida)


TREK - SEGAFREDO 

El equipo norteamericano, convertido en italoamericano este año, sigue siendo una formación deslavazada. Más una suma de bandas que un auténtico equipo. Por un lado está la vieja guardia que se resiste al retiro, formada por supervivientes de varios naufragios (Yaroslav Popovych, Stijn Devolder, Haimar Zubeldia, Fränk Schleck, el propio Fabian Cancellara). Corredores que han ido pululando por los equipos de la era Armstrong hasta recalar aquí. Por otro, un nutrido grupo de buenos corredores jóvenes, con posibilidades de progreso, pero con la carencia de un liderazgo claro. En medio de todos ellos, haciendo la guerra por el puestómetro por su cuenta, Bauke Mollema.
Para nutrir a la primera familia del equipo, llega Ryder Hesjedal. Uno que empezó en el Discovery Channel y, como agua que vuelve a su cauce, recala en este equipo, deudor de tantas cosas. Sin duda aportará momentos brillantes, rocoso como es. Para alimentar a la segunda familia, que pierde a los talentosos Danny van Poppel y Bob Jungels, llega Edward Theuns, corredor especializado hasta el momento en humillar a los grandes (entre ellos a Michal Kwiatkowski en la Dwars door Vlaanderen). También Niccolò Bonifazio, pequeño sprinter que ya obtuvo una buena clasificación en la Sanremo. Estos corredores por tanto se unen a un grupo bastante apañado, formado por Fabio Felline, Giacomo Nizzolo o Jasper Stuyven, entre otros.  

Altas: Julien Bernard (Fra, stag. Elite 2), Jack Bodridge (Aus, Team Budget Forklifts), Niccolo Bonifazio (Lampre – Merida), Ryder Hesjedal (Can, Cannondale – Garmin), Kiel Reijnen (USA, United Healthcare), Peter Stetina (Usa, BMC), Edward Theuns (Bel, Topsport Vlaanderen)

Siguen: Eugenio Alafaci, Julián Arredondo, Fumiyuki Beppu, Fabian Cancellara, Marco Coledan, Stijn Devolder, Laurent Didier, Fabio Felline, Markel Irizar, Bauke Mollema, Giacomo Nizzolo, Yaroslav Popovych, Gregory Rast, Fränk Schleck, Jasper Stuyven, Boy van Poppel, Riccardo Zoidl, Haimar Zubeldia. 

Bajas: Matthew Busche (United Healthcare), Bob Jungels (Etixx – Quick Step), Daniel McConnell, Hayden Roulston (ret), Jesse Sergent (Ag2r – La Mondiale), Fabio Silvestre (Leopard Developement), Gert Steegmans (ret), Danny van Poppel (Sky), Kristof Vandewalle (ret), Calvin Watson (An Post - Chainreaction)

FDJ
A diferencia de los equipos anteriores, la escuadra de Madiot tiene dos líderes claros, los dos galos: Thibaut Pinot y Arnaud Demare.  Es lo que tiene el ciclismo tradicional. Además este veterano equipo presenta escasos cambios: la marcha de Arnold Jeannesson y los  fichajes del prometedor noruego Odd Christian Eiking, el casi desaparecido Ignatas Konovalovas y Sébastian Reichenbach, entre otros. 
A pesar de no reeditar el podio en el Tour de 2014, la temporada pasada no fue del todo mala para Pinot. Quizá al escalador francés le pesó la presión mediática en julio, pero lo hizo francamente bien en Suiza y en Lombardía, y se resarció en Alpe d'Huez. En cambio, para Demare la temporada fue aciaga. Paradójicamente la marcha de Bouhanni no le facilitó el triunfo. En el caso de Pinot, es presumible que continúe intentando hacerse un hueco entre la élite vueltómana. La progresión de Demare no la veo tan clara. 
El grupo cuenta con pocas opciones más: el eficiente Jérémy Roy, el bravo escalador Kenny Elissonde o el trabajador Kevin Reza, a los que cabría añadir a Alexandre Geniez



Altas: Christian Odd Eiking (Nor, Team Joker), Marc Fournier (Fra, stag), Daniel Hoelgaard (Nor, Team Joker), Ignatas Konovalovas (Lit, Team Marseille 13 – KTM), Jérémy Maison (Fra, Elite 2), Sébastien Reichenbach (Sui, IAM).

Siguen: William Bonnet, Sébastien Chavanel, Arnaud Courteille, Mickaël Delage, Arnaud Demare, Kenny Elissonde, Murilo Fischer, Alexandre Geniez, Mathieu Ladagnous, Johan Le Bon, Olivier Le Gac, Pierre-Henri Lecuisinier, Lorenzo Manzin, Steve Morabito, Yoann Offredo, Laurent Pichon, Cédric Pineau, Thibaut Pinot, Kévin Reza, Anthony Roux, Jérémy Roy, Marc Sarreau, Benoît Vaugrenard, Arthur Vichot. 



Bajas: David Boucher (Crelan), Anthony Geslin (ret), Arnold Jeannesson (Cofidis), Francis Mourey (Fortuneo), Jussi Veikkanen (ret)

 

LAMPRE - MERIDA

 
Los blufuxia andan algo descolocados últimamente. El único equipo italiano en la élite se vio justamente golpeado por la vicenda Mantova, viéndose obligados a levantar el pie del acelerador. Se acabaron las exhibiciones de Ballan y compañía. A ello se sumaron fichajes extraños y algo exóticos, entre los que destacó la efímera presencia de Horner. Tampoco el fichaje de Rui Costa ha acabado de cuajar. El orgulloso portugués no ha reeditado una temporada como aquella de 2013. 
Este año pierden a Pozzato, cuya presencia lleva años siendo más decorativa que otra cosa, y apuestan por la juventud, con la adquisición de Louis Meintjes, el talentoso escalador sudafricano, y el ex-campeón junior y sub-23 Matej Mohoric. Del campeón esloveno se esperan todavía muchas cosas, pero poco se le ha visto hasta la fecha.
Después de una temporada rara, en la que los principales éxitos vinieron de la mano de un resucitado Rubén Plaza, tendrán que confiar de nuevo en el marrullero Diego Ulissi, el talentoso Jan Polanc (¡qué gran ascensión al Abetone la suya!) y el sprinter Sacha Modolo. Puede que este año no se diferencien mucho del resto de equipos italianos de categoría inferior, como sucediese ya el año pasado.  

 
Altas: Yukiya Arashiro (Jap, Europcar), Marko Kump (Slo, Adria Mobil), Louis Meintjes (Saf, MTN – Qubeka), Matej Mohoric (Slo, Cannondale – Garmin), Simone Petilli (Ita, Unieuro – Wilier), Federico Zurlo (Ita, United Healthcare). 

Siguen: Matteo Bono, Mattia Cattaneo, Davide Cimolai, Valerio Conti, Mario Costa, Rui Costa, Kristijan Durasek, Chun Kai Feng, Tsgabu Gebremariam Grmay, Ilia Koshevoy, Sacha Modolo, Manuele Mori, Przemyslaw Niemiec, Luka Pibernik, Jan Polanc, Diego Ulissi, Gang Xu.



Bajas: Niccolo Bonifazio (Trek), Nelson Oliveira (Movistar), Rubén Plaza (Orica – GreenEdge), Ariel Maximiliano Richeze (Etixx – Quick Step), Filippo Pozzato (Southeast – Tharcor), José Serpa (ret), Rafael Valls (Lotto - Soudal)


GIANT - ALPECIN

Al equipo de los crecepelos se le vieron las costuras en la ascensión a la Morcuera de la Vuelta de 2015. Con un corredor de la calidad de Tom Dumoulin liderando la general, les faltó algo de fuerza ante el empuje debastador de los Astana. Por ello este año pretenden subsanar esa carencia con el fichaje de Laurens Ten Dam, que se unirá a Simon Geschke y Warren Barguil para apoyar al holandés en montaña.
Por otro lado, la marcha de Kittel deja vía libre a John Degenkolb para disponer libremente de un treno propio, aunque el rocoso alemán sea más de los que prefieren sacarse las castañas del fuego en solitario. Por si lo necesita, ahí estará el "equipo de baloncesto" al completo, con Ramon Sinkeldam, Albert Timmer, Tom Veelers y compañía.
Entre las nuevas adquisiciones, el equipo del crecepelo apuesta por la juventud, con corredores que destacaron en el Tour del Porvenir y el mundial u-23 pasado (el danés Soren Kragh Andersen, el noruego Sindre Skjostad Lunke, el alemán Maximilian Waldscheid y el holandés Sam Oomen). 

Altas: Soren Kragh Andersen (Den, Team Tre-For), Sindre Skjostad Lunke (Nor, Team Joker), Sam Oomen (Ned, Rabobank Developement), Laurens Ten Dam (Ned, Lotto – Jumbo), Maximilian Waldscheid (Ger, Kuota – Lotto, stag).

Siguen: Niklas Arndt, Warren Barguil, Roy Curvers, Bert De Backer, Koen de Kort, John Degenkolb, Tom Dumoulin, Caleb Fairly, Johannes Fröhlinger, Simon Geschke, Chad Haga, Cheng Ji, Carter Jones, Frederik Ludvigsson, Tobias Ludvigsson, Georg Preidler, Ramon Sinkeldam, Tom Stamsnijder, Albert Timmer, Lars van der Haar, Tom Veelers, Zico Waeytens. 



Bajas: Lawson Craddock (Cannondale), Thierry Hupond (Delko - Marseille), Marcel Kittel (Etixx – Quick Step), Luka Mezgec (Orica - GreenEdge), Daan Olivier. 
 

LOTTO NL - JUMBO 
El equipo heredero de Rabobank tampoco presenta cambios notables este año. Quizá lo que más sorprenda sea el fichaje de Enrico Battaglin, joven corredor italiano que después de dos giros interesantes (2013 y 2014), pasó completamente desapercibido en 2015. No sé hasta qué punto cuajará este fichaje en un equipo tan dado a las individualidades y a que cada uno se busque la vida por su cuenta. 
El grueso del equipo sigue estructurado en torno a las eternas promesas holandesas, esas que rivalizan en buena prensa y esperanzas frustradas con las salidas de la cuadra de los monjes. Robert Gesink, salido el año pasado de la convalecencia, ya dejó ese status hace tiempo, ocupándolo ahora Wilco Kelderman. Steven Kruijswijk pareció quitarse de encima en el Giro pasado los malos augurios que rodean a las mimadas promesas neerlandesas. Como baza para las clásicas, a lo loco y a destiempo, contarán de nuevo con Sep Vanmarcke. Haciendo la guerra por su cuenta, como siempre, contra todo y contra todos.
Entre los fichajes, aparte del exótico italiano, destaca el del corredor rápido Dylan Groenewegen, ganador de la Brussel Cycling Classic. 

Altas: Enrico Battaglin (Bardiani – CSF), Koen Bouwman (Ned, stag. SEG – Racing), Victor Campanaerts (Bel, Topsport Vlaanderen), Twan Castelijns (Ned, stag. BabyDump Cycling Team), Dylan Groenewegen (Ned, Rompoot), Steven Lammertink (Ned, stag. SEG – Racing), Primoz Roglic (Slo, Adria Mobil), Alexey Vermeulen (USA, Elite 2)

Siguen: George Bennett, Robert Gesink, Marc Goos, Moreno Hofland, Martijn Keizer, Wilco Kelderman, Steven Kruijswijk, Tom Leezer, Bert-Jan Lindeman, Paul Martens, Timo Roosen, Bram Tankink, Mike Teunissen, Maarten Tjallingii, Tom Van Asbroeck, Jos van Emden, Dennis van Winden, Sep Vanmarcke, Robert Wagner, Maarten Wynants. 

Bajas: Brian Bulgac, Kevin de Weert, Rick Flens, Barry Markus (Roompot), Laurens Ten Dam (Giant – Alpecin), Nick van der Lijcke (Roompot), Dennis van Winden (Synergy Baku)

DIMENSION DATA 

En el ex-MTN Qhubeka ha aterrizado el circo del cabezón de Man al completo, con todas sus comparsas. El británico ha pasado unos años de penurias en Bélgica, un tanto fuera de los focos, robándole protagonismo los chicos del Sky en su país y los chicos del adoquín en su pasado equipo. Aún así, pudo hacerse con una etapita en el Tour. Con él llegan Mark Renshaw, Kanstantin Siutsou y Bernhard Eisel, su vieja guardia. 
La llegada de Mark Cavendish ha supuesto la marcha de dos de los innumerables sprinters con los que contaba el equipo africano la temporada pasada: Gerald Ciolek y Mathew Goss. Aunque para pocas roscas ambos. Entre otros fichajes destacan, por su exotismo, el de Igor Antón y Omar Fraile.
Por lo demás, el equipo intentará continuar en la senda de la recuperación de ese talento explotado y exprimido que es Edvald Boasson Hagen. Muy alejado parece ya de aquel mozalbete mofletudo y gigantón que ascendía, rodaba y sprintaba, prometiéndoselas de nuevo Merckx. Realmente al noruego lo mataron a tirar en Sky, y como si saliese de una larga dependencia o convalecencia, el año pasado pareció vérsele más cómodo, disfrutando más de la bicicleta. Ojalá sea así. 


Altas: Igor Antón (Esp, Movistar), Mark Cavendish (Gbr, Etixx – Quick Step), Mekseb Debesay Abrha (Eri, Bike Aid), Bernhard Eisel (Aut, Sky), Omar Fraile (Esp, Caja Rural), Nathan Haas (Aus, Cannondale – Garmin), Cameron Meyer (Orica – GreenEdge), Mark Renshaw (Aus, Etixx – Quick Step), Kanstantin Siutsou (Blr, Sky).

Siguen: Natnael Berhane, Edvald Boasson Hagen, Theo Bos, Mathew Brammeier, Stephen Cummings, Nicolas Dougall, Tyler Farrar, Jacques Janse van Rensburg, Reinardt Janse van Rensburg, Songenzo Jim, Merhawi Kudus Ghebremedhin, Adrien Niyonshuti, Serge Pauwels, Youcef Reguigui, Kristian Sbaragli, Daniel Teklehaimanot, Jay Robert Thomson, Johan van Zyl, Jaco Venter, 

Bajas: Gerald Ciolek (Stölting), Mathew Goss (One Proycling), Louis Meintjes (Lampre – Merida), Andreas Stauff

IAM 
Este equipo ocupa una plaza World Tour por cuota étnica suiza, y no porque posea una plantilla digna de la categoría. La pérdida de Sylvain Chavanel, uno de los senadores del ciclismo francés, acrecienta más si cabe la decadencia del equipo. Este año contarán de nuevo con Mathias Frank para el calendario nacional, el solvente y atípico Jarlinson Pantano, y lo que puedan hacer Matthias Brändle, Jérôme Coppel, Stefan Denifl o el veteranísimo Martin Elmiger
Entre los fichajes destacan el de Oliver Zaugg, veterano corredor conocedor de todas las cavernas y pozos oscuros de la profesión, Oliver Naessen, corredor proveniente del Topsport Vlaanderen con buenos resultados en Bélgica y Francia, y el noruego (¡otro más!) Vegard Stake Laengen

 
Altas: Leigh Howard (Aus, Orica – GreenEdge), Vegard Stake Laengen (Nor, Team Joker), Oliver Naesen (Bel, Topsport Vlaanderen), Oliver Zaugg (Sui, Tinkoff).

Siguen: Marcel Aregger, Matthias Brändle, Clément Chevrier, Stef Clement, Jérôme Coppel, Stefan Denifl, Dries Devenyns, Martin Elmiger, Sondre Holst Enger, Mathias Frank, Jonathan Fumeaux, Heinrich Haussler, Reto Hollenstein, Robert Kluge, Pirmin Lang, Jarlinson Pantano, Simon Pellaud, Matteo Pelucchi, Vicente Reynés, Aleksejs Saramotins, David Tanner, Jonas Van Genechten, Larry Warbasse, Marcel Wyss. 

Bajas: Sylvain Chavanel (Direct Energie), Thomas Degand (Wanty), Jerôme Pineau (ret), Sébastien Reichenbach (FDJ), Patrick Schelling (Voralberg)


diseños de los maillots extraídos de la página cyclingnews.com

lunes, 4 de enero de 2016

EQUIPOS DE 2016 (I)


SKY 
El equipo del luto, el equipo acostumbrado a enterrar carreras, ha sido el que a priori se ha reforzado más para esta temporada. Pierden principalmente a Richie Porte, pero como recambio obtienen a Michel Kwiatkowski y Mikel Landa, a los que se añaden Beñat Intxausti, Danny van Poppel y el neoprofesional Gianni Moscon, destacado en cronos y clásicas. Estos se unen a un plantel ya de por sí de lujo, liderado por Chris Froome y secundado por Geraint Thomas, clasicómano omnipresente reconvertido a vueltómano durante la temporada pasada. El galés ha resultado mejor incluso de lo que fue Hincapie para Armstrong, en una de esas conversiones milagrosas a las que nos tienen acostumbrados los británicos. De la insultante superioridad del anglokeniata mejor ni hablamos.
Se refuerza la cuota vasca en el equipo (con Landa, Intxausti, David López, Mikel Nieve y Xabier Zandio), y estará por ver qué rol juegan Landa y el polaco en una estructura que, por el momento, no ha obtenido resultados destacables en el Giro (un podio de Urán en 2013, alejadísimo de Nibali) y en las clásicas ardenesas. Es de esperar que les reserven papeles ya fijos en un equipo tan cuadriculado: el de "lanzador" en montaña y el de trotón, respectivamente. 

Altas: Michal Golas (Pol, Etixx – Quick Step), Beñat Intxausti (Esp. Movistar), Michal Kwiatkowski (Pol, Etixx – Quick Step), Mikel Landa (Esp, Astana), Gianni Moscon (Ita, Élite 2), Alex Peters (Gbr, SEG Racing, stag. Sky), Danny van Poppel (Ned, Trek)

Siguen: Ian Boswell, Philip Deignan, Andrew Fenn, Christopher Froome, Sebastián Henao, Sergio Luis Henao, Peter Kennaugh, Vasil Kiryienka, Chirstian Knees, Leopold König, David López, Mikel Nieve, Lars Peter Nordhaug, Wouter Poels, Salvatore Puccio, Nicolas Roche, Luke Rowe, Ian Stannard, Ben Swift, Geraint Thomas, Elia Viviani, Xabier Zandio 



Bajas: Nathan Earle (Drapac), Bernhard Eisel (Dimension Data), Danny Pate (Optum Kelly Benefits), Richie Porte (BMC), Kanstantin Siutsou (Dimension Data), Christopher Sutton (?), Bradley Wiggins (Team Wiggins)

MOVISTAR

El equipo de los seminaristas apenas presenta cambios para este año. La baja principal es la de Beñat Intxausti, recuperado en el Giro pasado de varias temporadas de sinsabores, y que se marcha a Sky a aumentar la colonia vasca. También pierden a Antón, aunque el vizcaíno llevaba años siendo una vulgar sombra del corredor de 2010. 
El principal refuerzo es el de Dani Moreno. A pesar de haber salido de Katusha por un conflicto de competencias con su líder, tampoco parece que en Movistar pueda jugar con más libertad en su terreno natural, las Ardenas. En estas carreras jugará el papel de secundario frente a un Alejandro Valverde que, al igual que Purito, se ha aficionado tanto a alargar su carrera como nuestros políticos a mantenerse en el cargo. Lo que sí que resulta más inexplicable es el fichaje de Carlos Betancur.
Por lo demás, el equipo clerical contará para disputar las grandes con Nairo Quintana, "más conservador" si cabe. Mientras tanto, los jóvenes (Jesús Herrada, Juanjo Lobato, Rubén Fernández, Marc Soler) seguirán en ese proceso de maduración en árbol o cocción a fuego lento tan característico de los monjes, que algunas veces da frutos de calidad y otras tantas simplemente abrasa, achicharra y aburre. 


Altas: Jorge Arcas (Esp, Élite 2), Carlos Betancur (Col, Ag2r – La Mondiale), Daniel Moreno (Esp, Katusha), Nelson Oliveira (Por, Lampre – Merida), Antonio Pedrero (Esp, Inteja – MMR Dominican Cycling team).

Siguen: Andrey Amador, Winner Anacona, Jonathan Castroviejo, Alex Dowsett, Imanol Erviti, Rubén Fernández, Jesús Herrada, José Herrada, Gorka Izagirre, Jon Izagirre, Juan José Lobato, Adriano Malori, Javier Moreno, Dayer Quintana, Nairo Quintana, José Joaquin Rojas, Marc Soler, Rory Sutherland, Jasha Sütterlin, Alejandro Valverde, Fran Ventoso, Giovanni Visconti

Bajas: Igor Antón (Dimension Data), Eros Capecchi (Astana), John Gadret (Elite 2), Beñat Intxausti (Sky), Pablo Lastras (ret), Enrique Sanz (Southeast - Tharcor) 


ASTANA

Apenas presenta cambios la satrapía "italianizada" de Vinokourov. Caso aparte es la situación de Landa, una marcha más que anunciada después del conflicto con Aru del Giro pasado, falsamente resuelto entre abrazos y lloriqueos en las post-etapas. Pierden a Taaramäe, para el que su estancia con los turquesas no ha supuesto un cambio significativo en su alarmante decadencia, y ganan a Eros Capecchi, una de tantas promesas italianas que ha hibernado demasiado tiempo con los monjes. En resumen, el equipo mantiene su dualidad habitual de corredores de calidad europeos y paquetes kazajos.
Por lo demás, el equipo se presentará pletórico a las grandes vueltas, siempre y cuando no haya avisos por parte de las altas instancias recordándoles que no se pasen con las dósis. Montarán de nuevo el trenecito en montaña, con Paolo Tiralongo, Michele Scarponi, Tanel Kangert, Luis León Sánchez, Dario Cataldo y compañía, al que se unirá indudablemente Capecchi, al servicio de Fabio Aru y Vincenzo Nibali.  
Los dos líderes insulares se han repartido el pastel para evitar conflictos de competencias. Aunque quizá les surja a mitad Giro o el pleno Tour algún que otro Landa, como ya es tradición en la trayectoria de Giuseppe Martinelli, tan proclive a las diarquías (Chiappucci - Pantani, Cunego - Simoni, Aru - Landa). Miguel Ángel López, o  incluso Diego Rosa, pueden ocupar ese puesto de lugartenientes con derecho al "sorpasso".

Altas: Eros Capecchi (Ita, Movistar), Gatis Smukulis (Let, Katusha)

Siguen: Valerio Agnoli, Fabio Aru, Maxat Ayazbayev, Lars Boom, Dario Cataldo, Laurens De Vreese, Daniil Fominykh, Jakob Fuglsang, Andriy Grivko, Dmitry Gruzdev, Andrea Guardini, Arman Kamyshev, Tanel Kangert, Bakhtiyar Kozhatayev, Miguel Ángel López, Alexey Lutsenko, Davide Malacarne, Vincenzo Nibali, Diego Rosa, Luis León Sánchez, Michele Scarponi, Paolo Tiralongo, Ruslan Tleubayev, Alessandro Vanotti, Liuwe Westra, Andrey Zeits.



Bajas: Borut Bozic (Cofidis), Alexandr Dyachenko, Mikel Landa (Sky), Rein Taaramäe (Katusha)

KATUSHA

Pocos cambios también en la satrapía putiniana, que mantiene en este caso la dualidad entre vejestorios occidentales resucitados y corredores rusos de relleno (salvo Zakarin). El dopaje y la droga han dejado su parte de bajas particular entre el sector gerontocrático italo-español (Caruso, Paolini), a lo que se añade la marcha significativa de Moreno. Para subsanar estas bajas, adquieren dos corredores que rondan o superan la treintena, la edad ideal para la transformación-resurrección soviética que tan bien sentó a Purito, Moreno, Vicioso y Paolini: Rein Taaramäe y Jurgen Van den Broeck. Veremos qué pueden sacar de estos dos corredores en franca decadencia.
El paso del tiempo debería hacer mella en el rendimiento de Joaquim "Purito" Rodríguez y Ángel Vicioso, pero se resisten al cambio generacional. Como otra gran baza contarán con Alexander Kristoff, una apisonadora en la primavera pasada. En las carreras suizas destacará sin duda Simon Spilak, y habrá que estar atento a la posible progresión del noruego Sven Erik Bystrom, ganador del mundial sub-23 de Ponferrada. Sin olvidar, por supuesto, a Ilnur Zakarin, el líder total que el conjunto soviético llevaba esperando desde su creación.      
 
Altas: Matvey Mamikin (Rus, Itera – Katusha), Michael Morkov (Den, Tinkoff – Saxo), Nils Politt (Ger, Team Störling, stag.Katusha), Jhonathan Restrepo (Col, stag.Katusha), Rein Taaramäe (Est, Astana), Jurgen Van den Broeck (Bel, Lotto - Soudal)

Siguen:  Maxim Belkov, Sven Erik Bystrom, Sergey Chernetskiy, Jacopo Guarnieri, Marco Haller, Vlasimir Isaychev, Pavel Kochetkov, Dmitry Kozontchuk, Alexander Kristoff, Vyacheslav Kuznetsov, Sergey Lagutin, Alberto Losada, Tiago Machado, Alexander Porsev, Joaquim Rodriguez, Egor Silin, Simon Spilak, Alexei Tsatevich, Ángel Vicioso, Eduard Vorganov, Anton Vorabyev, Ilnur Zakarin.



Bajas: Giampaolo Caruso, Aleksandr Kolobnev, Daniel Moreno (Movistar), Luca Paolini, Rüdiger Selig (Bora – Argon 18), Gatis Smukulis (Katusha), Yuriy Trofimov (Tinkoff)

TINKOFF

La tercera satrapía del este tampoco se ha reforzado en gran medida para esta temporada. Contarán de nuevo con Peter Sagan y Alberto Contador como grandes puntos de referencia, al que se añade el polaco Rafal Majka, en continua progresión. Es una incógnita el rendimiento de los grandes líderes del equipo del multimillonario. Por un lado, no se sabe hasta qué punto Peter Sagan pasó el gafe del arcoiris antes de conseguirlo o tiene todavía que pasarlo, pero las fiestas que aparentemente se está pegando desde su victoria en Richmond no auguran un inicio de temporada pletórico. Por otro, dio la impresión de que Contador gastó su último cartucho de gran vueltómano en la defensa heroica de la maglia rosa camino de Sestriere. Para las vueltas, el equipo quizá deba confiar más en Majka.
En cuanto a los cambios de plantilla, es significativo que Tinkoff ha liquidado sin ningún reparo la herencia danesa de Riis (C.A.Sörensen, Breschel, Juul Jensen, Morkov). El fichaje de Yuriy Trofimov parece dirigido a profundizar en la rusificación del equipo, que sigue teniendo en los veteranos Matteo Tosatto, Daniele Bennati y Michael Rogers a los principales gregarios para el llano. El punto débil sigue siendo la alta montaña, si Roman Kreuziger y Robert Kiserlovski continúan en el tono bajo de la temporada pasada. En resumen, un equipo francamente desequilibrado. 

Altas: Erik Baska (Svk, AWT – GreenWay), Adam Blythe (Gbr, Orica – GreenEdge), Oscar Gatto (Ita, Androni Giocattoli), Michael Gogl (Aut, Tirol Cycling Team, stag. Tinkoff), Yuriy Trofimov (Rus, Katusha)


Siguen: Daniele Bennati, Manuel Boaro, Maciej Bodnar, Pavel Brutt, Alberto Contador, Jesper Hansen, Jesús Hernández, Robert Kiserlovski, Michael Kolar, Roman Kreuziger, Rafal Majka, Jay McCarthy, Sergio Paulinho, Evgeni Petrov, Pawel Poljanski, Michael Rogers, Ivan Rovny, Juraj Sagan, Peter Sagan, Matteo Tosatto, Nikolai Trusov, Michael Valgren Andersen.


Bajas: Ivan Basso (ret), Edward Beltrán (EPM - Tingo), Matti Breschel (Cannondale), Christopher Juul Jensen (Orica - GreenEdge), Michael Morkov (Katusha), Bruno Pires (Team Roth), Chris Anker Sorensen (Fortuneo), Oliver Zaugg (IAM)

BMC
 

En su anhelo frustrado por conseguir un líder para grandes vueltas, llega al equipo suizo-norteamericano Richie Porte. No sé sabe si el australiano será capaz de superar el infortunio de Tejay Van Garderen y Greg Van Avermaet, o si, en cambio, se sumará a él. Su trayectoria, guadianesca como buen australiano y salpicada de momentos deslumbrantes seguidos de pajaras debastadoras, no augura buenos resultados. A esta adquisición se añade la de los jóvenes stagiares Tom Bohli (destacado en el Tour de l'Avenir), Floris Gerts y Loïc Vliegen (aparentemente más clasicómanos).
Por lo demás, el equipo mantiene su estructura, aspirante para las grandes clásicas, algo floja para las grandes vueltas e intratable en las contrarrelojes por equipos. Dispone de grandes rodadores, como Daniel Oss, Taylor Phinney, el joven Stefan Küng y especialmente Rohan Dennis. Es de esperar que el fantástico rodador australiano sea el corredor que más progrese dentro del equipo durante esta temporada. Philippe Gilbert aun puede dar alguna alegría al equipo, aunque en las clásicas de las Ardenas tenga oponentes más fuertes. Y será de esperar, de nuevo, la omnipresencia de Van Avermaet a lo largo de la temporada.
De todas formas, quizá este equipo nos tenga reservada alguna sorpresa. No hay que olvidar que el mecenas es el mismo que el de aquel inefable Phonack...

Altas: Tom Bohli (Sui, Elite 2, stag.), Floris Gerts (Ned, stag.), Richie Porte (Aus, Sky), Loïc Vliegen (Bel, stag.)


Siguen: Rohan Dennis, Silvan Dillier, Jempy Drucker, Philippe Gilbert, Ben Hermans, Stefan Küng, Amaël Moinard, Daniel Oss, Taylor Phinney, Manuel Quinziato, Joey Rosskopf, Samuel Sánchez, Michael Schär, Manuel Senni, Dylan Teuns, Greg Van Avermaet, Tejay Van Garderen, Peter Velits, Danilo Wyss, Rick Zabel.  


Bajas: Campell Flakemore, Klaas Lodewyck, Peter Stetina (Trek – Segafredo), Cadel Evans (ret.)

ETIXX - QUICK STEP

Dos navíos extraviados recalan en el equipo belga como si lo hicieran en el puerto de Amberes desprovistos de toda mercancía. Uno hanseático, totalmente sin reservas, después de un año aciago vendiendo crecepelos y poco más: Marcel Kittel. Otro irlandés, aunque algo guadianesco como se puede esperar habiendo salido de Gerona, propenso a las caídas, a las desapariciones en combate y a las resurrecciones deslumbrentes: Daniel Martin.  Para hacer hueco a estos barcos extraviados, se han desembarazado de dos valiosos cargamentos, uno de trigo polaco y otro de café colombiano, pero también de uno muy pesado, casi inútil, proveniente de la isla de Man.
Habrá que ver cómo asientan estos dos corredores en un equipo tan poco propicio para los sprinters no flamencos y tan aciago para las clásicas ardenesas. Un equipo que ha orbitado tradicionalmente alrededor de las clásicas de adoquín, y en torno a un único dios, Tom Boonen
El dios flamenco apurará seguramente este año sus últimos quilómetros en competición, sin repuesto a la vista. Niki Terpstra no ha sido tan efectivo, ni siquiera inteligente en carrera, a pesar de su portentoso estilo. El checo Zdenek Stybar quizá tenga más oportunidades y éxito este año sobre el adoquin. Mientras tanto, el equipo seguirá confiando en la solvencia de Tony Martin y Matteo Trentin, en las progresiones de Julian Alaphilippe, Fernando Gaviria e Yves Lampaert, a los que se añade Bob Jungels. Habrá que ver cómo resuelven el liderazgo para las Ardenas entre el prometedor Alaphilippe y la nueva adquisición irlandesa. Por último, también es reseñable la llegada del neoprofesional Davide Martinelli, hijo de Giuseppe.

Altas: Rodrigo Contreras (Col, stag. Elite 2), Laurens De Plus (Bel, Elite 2), Fernando Gaviria (Col, stagiare), Bob Jungels (Trek), Marcel Kittel (Giant – Alpecin), Daniel Martin (Cannondale – Garmin), Davide Martinelli (Elite 2), Ariel Maximiliano Richeze (Lampre – Merida)

Siguen: Julian Alaphilippe, Tom Boonen, Maxime Bouet, Gianluca Brambilla, David De la Cruz, Iljo Keisse, Yves Lampaert, Nikolas Maes, Tony Martin, Gianni Meersman, Fabio Sabatini, Pieter Serry, Zdenek Stybar, Niki Tersptra, Matteo Trentin, Petr Vakoc, Guillaume Van Keirsbulck, Stijn Vandenbergh, Martin Velits, Julien Vermote, Carlos Verona, Lukasz Wisniowski  



Bajas: Mark Cavendish (Dimension Data), Michal Golas (Sky), Michal Kwiatkowski (Sky), Mark Renshaw (Dimension Data), Rigoberto Urán (Cannondale)

     
LOTTO - SOUDAL
Los diablos rojos tuvieron el año pasado una de las temporadas más deslumbrantes en su larguísima trayectoria, por lo general humilde. Si descontamos, claro está, el año extraterrestre e ibarguriano de Gilbert. Este año pueden continuar en el mismo camino, con un André Greipel renacido en los sprints y un Tony Gallopin todoterreno, al que quizá le falte rematar. Para ello seguirán contando con lugartenientes batalladores, no muy propensos a la victoria, pero sin duda vistosos y atacantes: Adam Hansen, Bart De Clercq, Thomas De Gendt, Jürgen Roelandts... 
Pierden a Van den Broeck, sin duda un lastre, y fichan a Jelle Wallays, el solvente mofletudo que humilló a Voeckler en la Avenue Grammont. También, como en su día hicieran con aquel exótico iraní, recogen a Rafael Valls y a Tomasz Marczynski, proveniente este último del equipo turco creado ex-profeso para su vuelta nacional. 
Cabe destacar, por último, la posible progresión positiva de Tim Wellens, Jens Debusschere y fundamentalmente Tiesj Benoot. El primero ya se ha destapado este año, con victorias de prestigio bajo la lluvia y con una alarmante delgadez. El segundo, como buen flamenco reservón y astuto, en la mejor línea de Van Petegem, puede darles alguna alegría importante en esta temporada de clásícas. El tercero es sin duda, a día de hoy, el mejor aspirante a tomar el puesto presumiblemente vacante del gran Boonen. 
 
Altas: Frederik Frison (Bel, Stag.). Tomasz Marczynsky (Pol, Torku Seker Spor), Rafael Valls (Esp, Lampre – Merida), Jelle Wallays (Bel, Topsport Vlaanderen) 

Siguen: Sander Armée, Lars Ytting Bak, Tiesj Benoot, Kris Boeckmans, Stig Broeckx, Sean De Bie, Jasper De Buyst, Bart De Clerq, Thomas De Gendt, Jens Debusschere, Gert Dockx, Tony Gallopin, Andre Greipel, Adam Hansen, Gregory Henderson, Pim Ligthart, Maxime Monfort, Jürgen Roelandts, Marcel Sieberg, Tosh Vandersande, Jelle Vanendert, Louis Vervaecke, Tim Wellens. 


Bajas: Vegard Breen (Fortuneo), Kenny De Haes (Wanty), Boris Vallée (Fortuneo), Jurgen Van den Broeck (Katusha), Dennis Vanendert

AG2R - LA MONDIALE 

Y terminamos esta primera parte del repaso a los equipos World Tour con el Ag2r, equipo de resultados extraordinarios en la temporada 2014, que se ha desinflado un tanto en 2015. Apenas hay cambios en el equipo moteado, que seguirá ofreciendo este año la extraña combinación de veteranos, que han logrado ser mejores superados los treinta y cinco años que cuando tenían veinte, y jóvenes promesas. 
De esta manera, los languidecientes Jean-Christophe Péraud y Domenico Pozzovivo tendrán que dejar vía libre a la que es una de las grandes esperanzas francesas, Romain Bardet. Quizá por esa amplia vía pueda colarse algún otro, como Alexis Vuillermoz, Alexis Gougeard y Pierre Latour, y puedan volver a brillar corredores como Biel Kadri o Damien Gaudin.También habrá que estar pendiente de Jan Bakelants, renacido en las pasadas semiclásicas italianas de otoño.
El equipo se ha librado del pasadísimo lastre de Betancur y ha adquirido al sucesor de Voeckler, Cyril Gautier, además del neozelandés Jesse Sergent, buen contrarrelojista. De todas formas, el protagonismo y la responsabilidad pesadísima de ser el nuevo chico de oro francés recaerá indudablemente en el escuálido Bardet.  
 
Altas: François Bidard (Fra, stag.), Nico Denz (Ger, stag.), Cyril Gautier (Fra, Europcar), Jesse Sergent (Nzl, Trek)

Siguen: Gediminas Bagdonas, Jan Bakelants, Romain Bardet, Julien Berard, Guillaume Bonnafond, Mickael Cherel, Maxime Daniel, Axel Domont, Samuel Dumoulin, Hubert Dupont, Ben Gastauer, Damien Gaudin, Alexis Gougeard, Patrick Gretsch, Hugo Houle, Quentin Jauregui, Biel Kadri, Pierre Latour, Sébastien Minard, Matteo Mantaguti, Jean-Christophe Péraud, Domenico Pozzovivo, Christophe Riblon, Sébastien Turgot, Johan Vansummeren, Alexis Vuillermoz



Bajas: Carlos Betancur (Movistar), Lloyd Mondory, Rinaldo Nocentini (Sporting Club)

imágenes de los maillots extraídas de la página cyclingnews.com