El recién renombrado Tour d'Auvergne - Rhône-Alpes ha sido una carrera con un punto alocado, en un principio exasperante, más tarde entretenida. Ha ido de menos a más, aunque en los primeros días primó la desorientación, el extravío. Faltaban los puntos de referencia habituales. Los aficionados de hoy en día, entre los que me encuentro, se han acostumbrado en exceso a las carreras en las que ya hay un ganador de partida. Como rehenes que padecen síndrome de Estocolmo, no desean otra cosa (no deseamos otra cosa) que el mismo secuestrador de siempre, apretando con más fuerza los nudos y las mordazas. Nos falta algo sin un gran dominador que gane tres, cuatro, cinco etapas. Por eso, la primera etapa, con victoria de Alex Baudin, resultaba extraña sin un equipo que por detrás comandase con seriedad la situación. No iba a ser ya una canasta con mate el primer día. No se iba a concretar el primer día la espera mesiánica de Seixas como salvador del ciclismo francés.
![]() |
| El elegido ha sido Del Toro. |
Alex Baudin hizo una demostración, que prolongó junto a los suyos hasta el día de la crono por equipos. De hecho, EF consiguió la tercera posición, por detrás de Visma y del Netcompany - Ineos. El Visma de Jorgenson obtenía una seria ventaja sobre el Decathlon de Seixas (0:45) y, principalmente, sobre el UAE de Del Toro (1:01). El mal rendimiento de UAE no fue una sorpresa, puesto que Almeida llevaba, desde el primer día, arrastrándose y cerrando pelotones, aquejado por esa extraña enfermedad que este año ha mermado sus capacidades de golpe, cuando el año pasado, sin ir más lejos, se hacía con tres vueltas de una semana. El dualismo entre Visma y UAE monopoliza en exceso la conversación, cuando, en realidad, no se trata de equipos representantes de estilos antitéticos, a lo Menotti y Bilardo, sino más bien de dos dominaciones igual de potentes, una en grado máximo, otra en un tono ligeramente menor.
Hubo que esperar a la sexta etapa para que realmente sucediese algo. Fue en el primer final en alto, una etapa en la que medio pelotón se daba a la fuga, ante la inoperancia de los grandes nombres, que le dejaron la tostada al Decathlon. También gran parte del pelotón se retiraba, por causa de una de esas raras enfermedades que, como plagas silenciosas, a veces azotan al pelotón y lo dejan en cuadro. Ya se sabe: cuerpos enclenques a los que una ligera brisa constipa o enferma. Como resultado de ese día extrañísimo surgía un nuevo líder, Luke Tuckwell, de Red Bull - Bora. Este joven australiano, dos años mayor que Seixas pero un año más joven que Del Toro, ya había hecho sexto en Romandía y en su currículum figuraba ya un segundo puesto en el Giro Next Gen de 2025.
![]() |
| Van Gils gana en Crest-Voland. Tobias Johannessen entra en meta cabreado consigo mismo. |
En los dos últimos días se ha concentrado toda la chicha de la carrera. La etapa del sábado comenzó con la caída de Seixas en una bajada. El joven francés tardó en incorporarse y, tras perder cuatro minutos, acabó reintegrándose en el grupo después de una persecución de 60 kilómetros. Si bien el costado sangrante le confería toda la pinta de una imagen sagrada cristiana, de esas en las que la exposición del dolor se convierte en un vehículo propagandístico, no habían sido todo milagros en esa persecución: había habido bastante trascoche.
![]() |
| El día anterior dijo que Tuckwell no era un hombre importante. Al día siguiente, tortazo. (ya aguantamos los 19 años de Evenepoel, esto no nos pilla de nuevas) |
Como final de jornada les esperaba el Grand Colombier, con sus 8,5 kilómetros al 10,1 %. Una cima en la que Pogačar ganó en 2020, acompañado de Roglič. Seixas al final pagó la exhibición, también Tuckwell, que vio evaporarse gran parte de su abultada diferencia. Ayuso arriesgó con un ataque lejano, pero fue alcanzado por Del Toro, que acabó imponiéndose. Fue bastante llamativo el contraste entre el estilo ligeramente descompuesto de Ayuso, con continuas miradas hacia atrás, y el elegante y suelto de Del Toro, que se marchó en una aceleración sentado, como su jefe. Fue un buen día de ciclismo, después del rancho diario de pescado danés servido durante el Giro.
En la última jornada, Seixas se retiró nada más comenzar, pensando en no sacrificar en exceso el cuerpo de cara a su aparición en el Tour. En la última ascensión, el Plateau de Solaison, donde llegaron de la mano Vingegaard y Roglič en la Dauphiné de 2022, Tuckwell no iba a poder mantener el amarillo ante Del Toro. El mexicano volvió a volar ligero, sin aparente esfuerzo, proyectado hacia adelante por el hecho de verse líder único del equipo ante una etapa corta e intensa. Lanzó su ataque a 8 kilómetros, una animalada, y nadie le siguió. Ayuso fue más precavido que el día anterior, pero igualmente acabó sucumbiendo. Tuckwell, comandado por Van Gils, pudo mantener la segunda posición, gracias al debilitamiento final de Ayuso y a que Jorgenson acabó haciéndolo peor que él. Al final de la correguda, todo igual, aunque parezca lo contrario. Nueva victoria de UAE, nuevos récords de ascensión: el eterno retorno de lo idéntico.
![]() |
| Tuckwell defendió el maillot, pero no pudo con el estratosférico Del Toro. |
![]() |
| La fotito de los dos primeros. |
![]() |
| Otros escenarios. En Gippingen, Liam Slock obtiene de esta manera tan peculiar su primera victoria profesional. |









Buenas Tardes, sería posible si fuera tan amable actualizar la lista de los mejores ciclistas de la historia con los datos mas actuales de 2026 o en su defecto 2025. Es muy útil para los aficionados y muy educativo. Gracias
ResponderEliminarA finales de cada año actualizo los datos, de manera que puedes consultar en la única entrada de diciembre la clasificación actualizada (con los datos de 2025 ya introducidos). Al finalizar el año, con ya la temporada de 2026 acabada, publicaré la actualización.
EliminarUn saludo y gracias por seguir la clasificación.
Gracias y muy amable
ResponderEliminar