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martes, 11 de diciembre de 2012

ECHAREMOS DE MENOS A FREIRE

Oscar Freire, oscarito como lo llaman en Italia, se ha retirado, y salvo alguna breve noticia y alguna tímida entrevista, su abandono de los pelotones ha pasado inadvertido para el gran público en España. Bien es cierto que el ciclismo pasa por sus horas más bajas, pero aun así, no puede decirse que Freire haya gozado de la popularidad de un Contador o un Valverde. No ha sido ninguneado, no obstante, por el aficionado entendido, sino por los medios de comunicación tendentes a crear ídolos fugaces, y a ignorar el verdadero talento; en la patria de pericos y miguelones, los periodistas han sido más propensos a dar coba a cualquier ciclista-guadiana vueltómano que a un especimen tan único e irrepetible en el pelotón como el cántabro.

La historia lo pondrá en su lugar, por encima de todos los gonzález de galdeanos y caseros, muy por encima de los mosqueras y nozales, mancebos y sevillas, cobos y antones, que acapararon, en sus respectivos julios o septiembres, más atención que Freire en sus Sanremos y sus mundiales. Freire, con sus proverbiales despistes, siempre se mantuvo alejado de los micrófonos y de los vaivenes del éxito rápido pero fugaz a los que éstos conllevan. Freire ha hablado siempre alto y claro, pero poco; y desde un primer momento, como ciclista no formado ni en el seminario de Echavarri ni en la cueva del Gordo, optó por la salida que toman hoy los más talentosos de nuestros licenciados: la emigración. 

Freire siempre destacó por su sagacidad, por saber leer las carreras y aprovechar su oportunidad. Los despistes los tenía fuera de la carrera, nunca dentro de ella. No besaba el suelo cada dos por tres, ni se descolgaba a lo tonto como hacen otros; no daba relevos innecesarios ni gastaba fuerzas en exhibiciones inútiles; no necesitó nunca órdenes de equipo ni pinganillos, ni siquiera una cohorte de gregarios: siempre corrió por libre. Conocía las carreras en las que podía brillar, y quizá solo le faltó una victoria de etapa en el Giro para redondear un palmarés ya de por sí envidiable. No contó con un treno como el de Cipollini, ni lanzadores como los que tuvo Zabel, pero les birló a ambos sendas victorias por exceso de confianza (a Cipollini una etapa de la Tirreno, a Zabel nada menos que una Sanremo). En el Mapei brilló más que Pozzato y Bettini, aunque le pesase a Squinzi. En el Rabobank tuvo que ingeniárselas la mayor parte de las veces por libre: y en muchas, le salió bien. Sus tres victorias en Sanremo (como De Vlaeminck y Coppi) atestiguan que no era simplemente un sprinter. Sus tres victorias y sus ocho puestos entre los diez primeros en los mundiales también lo demuestran. Freire era un corredor al que se le daba bien la suma continuada de esfuerzos que supone un circuito, así como la resistencia que exige un final en Sanremo después de 300 kilómetros de recorrido y un ascenso al Poggio a 40km/h. Quizá en un final de etapa tuviese rivales más rápidos que él: pero al final de un mundial o de una Sanremo, no había ni Cipollini, ni Zabel, ni Petacchi, ni Boonen, ni Bettini, ni McEwen, ni Pozzato que se le resistiese.

El año próximo, a finales de febrero, se notará su ausencia en la salida de la Challenge de Mallorca (en sus primeros años de profesional siempre televisada, ya no desde hace unos cuantos años, siendo éste uno de los innumerables cambios a peor que ha sufrido el ciclismo en los últimos años). No veo a Freire en un futuro relacionado con el mundo del ciclismo: y hará bien. Por otro lado, habrá que esperar cincuenta años como mínimo para ver aparecer un nuevo Freire, o algo parecido, en el pelotón español. Pero no hay que pensar en un futuro tan lejano: simplemente habrá que esperar a la retirada de Flecha para que las clásicas de primavera y los mundiales vuelvan a ser, como decían antes los redactores de ases y marcas, y sus directores y ciclistas cómplices, "una lotería".








Óscar Freire (15.02.1976, Torrelavega, España). Profesional de 1998 a 2012.

Palmarés: 3 campeonatos del mundo (1999, 2001, 2004), 3 Milano - Sanremo (2004, 2007, 2010),  11 etapas en Grandes Vueltas (4 en el Tour de France, 7 en la Vuelta a España), 1 Tirreno - Adriatico (2005), 1 Gent - Wevelgem (2008), 1 Paris - Tours (2010), 1 Vattenfall Classic (2006), 1 clasificación por puntos Tour de France (2008), 3 Flèche Brabançonne (2005, 2006, 2007), 1 Trofeo Luis Puig (2004), 1 Giro della provincia di Lucca (2003), 1 Vuelta a Andalucía (2007), 11 etapas Tirreno - Adriatico, 2 etapas Tour de Suisse, 1 etapa Volta a Catalunya, 3 etapas Vuelta al País Vasco, 2 etapas Tour de Romandie, 1 etapa Tour Dwon Under, 8 trofeos de la Challenge de Mallorca, 3 etapas Giro della provincia di Lucca, 1 etapa Deutschland Rundfahrt, 1 etapa Vuelta a Burgos, 9 etapas Vuelta a Andalucía, 1 etapa Vuelta a la Comunidad Valenciana, 2 etapas Vuelta a Aragón, 1 etapa Vuelta a Castilla y León.

Equipos: Vitalicio seguros (1998 - 1999), Mapei - Quick Step (2000 - 2002), Rabobank (2003 - 2011), Katusha (2012)


Los tres mundiales: Verona 1999, Lisboa 2001, Verona 2004


Milano - Sanremo 2004
 

Milano - Sanremo 2007
 

Milano - Sanremo 2010

Paris - Tours 2010

Gent - Wevelgem 2008

Etapa de la Tirreno - Adriatico 2008 (Castelfidardo)

miércoles, 26 de septiembre de 2012

FREIRE, ENTRE LOS MEJORES DE LOS MUNDIALES

Han pasado los campeonatos del mundo en ruta con la apabullante y esperada victoria del valón Philippe Gilbert. Se ha hablado mucho de la mala colocación de Alejandro Valverde al iniciar el Cauberg, así como de la retirada definitiva tras la carrera del cántabro Óscar Freire. La supuesta polémica entre Freire y Valverde no me interesa. Ambos son dos grandísimos campeones, y no tengo la menor duda de que cuando ambos se retiren, dejaran un gran vacío en el ciclismo español. 

Quiero sacar a relucir dos datos. Por un lado, con el podium conseguido por Valverde este año, cuarto en su carrera como profesional, alcanza a Raymond Poulidor como ciclista sin victoria en los campeonatos pero con más podiums. También Alfredo Binda, Rik Van Steenbergen, Rik Van Looy, André Darrigade, Greg Lemond y Óscar Freire han conseguido cuatro podium, pero habiendo conseguido alguna vez la victoria.

Por otro lado, Freire se convierte en el tercer corredor de la historia que ha finalizado en más ocasiones en los diez primeros del campeonato del mundo, alcanzando a Eddy Merckx y Joop Zoetemelk. Freire pasará a la historia del ciclismo como un corredor atípico dentro del panorama español, al igual que Miguel Poblet. A continuación los datos:


EDDY MERCKX




1967 Heerlen (Países Bajos)
1968 Imola (Italia) ganador: Vittorio Adorni (Italia)
1971 Mendrisio (Suiza)
1972 Gap (Francia) ganador: Marino Basso (Italia)
1973 Barcelona (España) ganador: Felice Gimondi (Italia)
1974 Montréal (Canadá)
1975 Yvoir (Bélgica) ganador: Hennie Kuiper (Países Bajos)
1976 Ostuni (Italia) ganador: Freddy Maertens (Bélgica)





JOOP ZOETEMELK




1972 Gap (Francia) ganador: Marino Basso (Italia)
1973 Barcelona (España) ganador: Felice Gimondi (Italia)
1975 Yvoir (Bélgica) ganador: Hennie Kuiper (Países Bajos)
1976 Ostuni (Italia) ganador: Freddy Maertens (Bélgica)
1978 Nürburgring (R.F.A.) ganador: Gerrie Knetemann (Países Bajos)
1982 Goodwood (Reino Unido) ganador: Giuseppe Saronni (Italia)
1984 Barcelona (España) 10º ganador: Claude Criquielion (Bélgica)
1985 Giavera del Montello (Italia)




ÓSCAR FREIRE





1999 Verona (Italia)
2000 Plouay (Francia) ganador: Romans Vainsteins (Letonia)
2001 Lisboa (Portugal)
2003 Hamilton (Canadá) ganador: Igor Astarloa (España)
2004 Verona (Italia)
2010 Geelong (Australia) ganador: Thor Hushovd (Noruega)
2011 Rudersdal (Dinamarca) ganador: Mark Cavendish (Reino Unido)
2012 Valkenburg (Países Bajos) 10º ganador: Philippe Gilbert (Bélgica)

martes, 18 de septiembre de 2012

LOS MUNDIALES: MALDICIONES Y POLÉMICAS


Cuando llegan los campeonatos del mundo, ¿quién no ha oído hablar de la "maldición del arco-iris"? Tal maleficio se resume en que el portador de dicha prenda pasa una temporada en blanco, deja de ser tan bueno como era antes, se lesiona o, en casos extremos, fallace. Existe otro tópico, en este caso de fabricación nacional, que dice así: "el campeonato del mundo es una lotería". Tópico que curiosamente ya no se suele oír desde que los españoles también ganan mundiales. 

Pero en cuando a la mentada maldición, hay que señalar que lleva en parte razón. Han sido muchos los ciclistas que pasan a ser una sombra de lo que fueron antes de ganar la carrera. Por ejemplo, está el caso del irlandés Stephen Roche, que tras arrasar en 1987 jamás tuvo opciones de disputar generales ni clásicas. Por no hablar de Freddy Maertens, el rodador-sprinter flamenco que ganó 13 etapas en la Vuelta a España de 1977:  tras el mundial de Praga de 1981 naufragó en lo más profundo del pelotón belga, disputando tan solo kermeeses, sumido en problemas derivados del abuso de drogas.

También están aquellos otros que, por unos problemas o por otros, pasaron una temporada en blanco. Fueron los  casos de Luc Leblanc,  que fichó para 1995 por el equipo Le Groupement, que resultó ser una estafa, y de Laurent Brochard, que tuvo el dudoso honor de lucir el maillot de arco-iris con el equipo Festina en el arranque del Tour de 1998. Algunas promesas dejaron de serlo, como el letón Roman Vainsteins, y otros que no lo habían sido antes, tampoco lo fueron después, como el holandés Harm Ottenbros.También están los que dieron positivo (Oskar Camenzind y Igor Astarloa). Para algunos incluso ganar el campeonato del mundo fue un error táctico por el que pagaron caro: fue el caso del belga Benoni Beheyt, que osó plantar cara y vencer en el sprint de Ronse del mundial de 1963 a su líder de selección Rik Van Looy. Los corredores belgas que no eran del GBC-LIbertas de Van Looy lanzaron a Beheyt. Van Looy intentó cerrarlo, y Beheyt tuvo que abrirse paso apoyándose en la espalda de Van Looy. "La traición de Ronse". A partir de ese momento, Beheyt sufrió el marcaje férreo de los gregarios de Van Looy en cualquier carrera que disputase.

Aunque la historia de la maldición del arco-iris empezó a tomarse en serio en 1971. En concreto, en el circuito de Retie: allí Jean-Pierre "Jempi" Monsere, luciendo su maillot arco-iris conquistado el año anterior en Leicester, moría al impactar contra un automóvil. Monsere era toda una promesa. Sexto en los Juegos Olímpicos de México, Monsere había sido segundo en el campeonato del mundo amateur tras Leif Mortensen en 1968 (que curiosamente sería segundo tras Monsere en el mundial profesional de 1970), y había ganado ya el Giro de Lombardía de 1969 (tras la descalificación por dopaje del primer clasificado, el holandés Gerben Karstens). Con el arco-iris había ganado a principios de año la Vuelta a Andalucía. Era compañero en el Flandria de los De Vlaeminck, Eric y Roger, y junto con este último hubiese podido poner las cosas difíciles a su compatriota y líder indiscutido del ciclismo mundial, Eddy Merckx. Quizá hubiese acabado superando al caníbal. Quién sabe.  



Roger De Vlaeminck en el entierro de Monsere. 
Tras la muerte de Monsere, comenzaron a atarse cabos. Tom Simpson, muerto en 1967 en plena ascensión del Ventoux (en este caso no por la fatalidad de un accidente de carrera, sino por una sobredosis), también había lucido el maillot arco-iris en su día. Y mucho después, el belga Rudy Dhaenens, que ganó el mundial de 1990 en Japón por sorpresa, y que no volvió a hacer nada más como profesional, murió en un accidente de tráfico en 1998, ya estando retirado. 

Estos son los cuatro grandes de los mundiales:

ALFREDO BINDA (Italia) 1927, 1930, 1932
RIK VAN STEENBERGEN (Bélgica): 1949, 1956, 1957
EDDY MERCKX (Bélgica): 1967, 1971, 1974
ÓSCAR FREIRE (España): 1999, 2001, 2004

Y los demás ganadores de los últimos 42 años:
RIK VAN LOOY (Bélgica) 1960, 1961
JEAN STABLINSKI (Francia) 1962
BENONI BEHEYT (Bélgica) 1963
JAN JANSSEN (Países Bajos) 1964
TOM SIMPSON (Reino Unido) 1965
RUDI ALTIG (República Federal Alemana) 1966

VITTORIO ADORNI (Italia) 1968
HARM OTTENBROS (Países Bajos) 1969
JEAN-PIERRE MONSERE (Bélgica) 1970
MARINO BASSO (Italia) 1972
FELICE GIMONDI (Italia) 1973
HENNIE KUIPER (Países Bajos) 1975
FREDDY MAERTENS (Bélgica) 1976, 1981
FRANCESCO MOSER (Italia) 1977
GERRIE KNETEMANN (Países Bajos) 1978
JAN RAAS (Países Bajos) 1979
BERNARD HINAULT (Francia) 1980
GIUSEPPE SARONNI (Italia) 1982
GREG LEMOND (Estados Unidos) 1983, 1989

CLAUDE CRIQUIELION (Bélgica) 1984
JOOP ZOETEMELK (Países Bajos) 1985
MORENO ARGENTIN (Italia) 1986
STEPHEN ROCHE (Irlanda) 1987
MAURIZIO FONDRIEST (Italia) 1988


RUDY DHAENENS (Bélgica) 1990


GIANNI BUGNO (Italia) 1991, 1992
LANCE ARMSTRONG (Estados Unidos) 1993



LUC LEBLANC (Francia) 1994
ABRAHAM OLANO (España) 1995

JOHAN MUSEEUW (Bélgica) 1996
LAURENT BROCHARD (Francia) 1997
OSKAR CAMENZIND (Suiza) 1998

ROMANS VAINSTEINS (Letonia) 2000
MARIO CIPOLLINI (Italia) 2002
IGOR ASTARLOA (España) 2003
TOM BOONEN (Bélgica) 2005
PAOLO BETTINI (Italia) 2006, 2007
ALESSANDRO BALLAN (Italia) 2008
CADEL EVANS (Australia) 2009
THOR HUSHOVD (Noruega) 2010
MARK CAVENDISH (Reino Unido) 2011
Algunos de los más grandes nunca pudieron ganar el mundial, aun estando cerca. Fue el caso de Jacques Anquetil (2º en 1966), Roger De Vlaeminck (2º en 1975), Sean Kelly (3º en 1982 y 1989), Miguel Indurain (2º en 1993 y 1995, 3º en 1991) o Erik Zabel (2º 2004 y 2006, 3º 2002). El eterno segundón Raymond Poulidor también lo fue en el mundial (2º en 1974, 3º en 1961, 1964, 1966).

Y ahora, algunas de los finales más polémicos. El primer vídeo corresponde al final del mundial de 1972 en Gap. En las imágenes se aprecia cómo Marino Basso da alcance a su compatriota Franco Bitossi en los últimos diez metros: Cuore matto hubiese ganado de no ser por el empuje (o traición) de su compañero de selección. El segundo vídeo corresponde al mundial de 1988 en Ronse. El canadiense Steve Bauer alcanza al dúo delantero formado por Fondriest y Criquielion, y en un sprint irregular acaba derribando al belga y regalando la victoria al italiano.