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miércoles, 1 de abril de 2026

LAS ACCIONES QUEDAN, LAS PALABRAS SE OLVIDAN

La Volta a Catalunya de 2026 ha sido una muestra más de la efectividad actual de Jonas Vingegaard en las vueltas por etapas. En estas pruebas, tanto él como Pogačar se encuentran un escalón por encima del resto, es una obviedad. Pogačar con un estilo agresivo, sin atisbo de cálculo, Vingegaard con una proporción más equilibrada de pragmatismo y exhibición. Pero no hay duda de que Vingegaard es un corredor de ataque, uno que en otra época hubiera abierto portadas, pero que hoy, en un ciclismo en el que tantas veces se corre  derrochando sin cabeza, es dardo de críticas, en ocasiones iniciadas por sus propios rivales. Sobre todo por parte de Evenepoel, que lleva muy mal que no le den relevos. El belga siempre pica cuando le ponen un micrófono delante y pretende prolongar la competición con titulares. Sus declaraciones esta vez han girado en torno a la carencia de carácter ofensivo por parte de Vingegaard (cuando le ha sacado dos minutos en la general, ¡dos minutos!). No hay vuelta de hoja, se mire por donde se mire: Vingegaard ha ganado por aplastamiento, una vez más, y si no ha abierto más diferencias sobre un plantel de favoritos bastante notable, en el que se encontraba Evenepoel, ha sido porque no ha tenido más terreno. 

lunes, 31 de marzo de 2025

PRIMOZ ROGLIC, MANUAL DE RESISTENCIA

Primož Roglič es un corredor único. Sobrio en sus exhibiciones, capaz de arriesgar a veces en exceso y con una resistencia mental a prueba de guerras, hambrunas y pestes. Esta Volta a Catalunya, su segunda en el zurrón, es una buena muestra de su manual de resistencia. Nunca da por perdida una carrera hasta la última meta. No ha sido una gran edición, para qué engañarnos, pero en el mágico circuito de Montjuïc, Primož Roglič ha dejado una de sus mejores jornadas, en su ya nutrida carrera de éxitos. Su rival ha sido Juan Ayuso. Con la arrogancia de la juventud, Ayuso había querido mover la silla al ex-saltador en su principal especialidad: el sprint pancartero. Por circunstancias de recorrido y de meteorología, la carrera ha llegado al último día prácticamente igualada, en beneficio de Ayuso por tan solo un segundo. Parecía que la carrera podía decidirse por las bonificaciones, pero Roglič lo ha evitado. Si bien los dos primeros sprints bonificados del último día habían puesto la carrera a favor de Ayuso, al parecer de forma definitiva, Roglič se iba a sacar de la manga un ataque de los que pocas veces se le han visto: 20 kilómetros en el sube y baja de Montjuïc, en los que iba a dejar bien a la vista todas las costuras de los UAE. 

domingo, 24 de marzo de 2024

CUATRO VICTORIAS EN SIETE DÍAS

En la Volta a Catalunya se han desarrollado dos carreras paralelas. Una carrera la han disputado 174 corredores, la otra uno solo por libre, compitiendo contra sí mismo. A Tadej Pogačar lo habían tentado con un recorrido muy duro, pocas veces visto en la prueba, y ha cumplido con las expectativas, con cuatro etapas ganadas y una diferencia de 3:41 sobre Mikel Landa. Ni Eddy Merckx llegó a tanto en 1968, en una edición en la que rivalizó con Felice Gimondi. En esta ocasión, los grandes rivales de Pogačar han sido Mikel Landa y Egan Bernal, gratamente revitalizados. 

miércoles, 29 de marzo de 2023

LA BOTICA DE LA ABUELA

El ciclismo es un deporte especialmente prolífico en noticias que te sacan una sonrisa, especialmente si se trata de una sonrisa helada. Al parecer, Mathieu Heijboer, uno de los responsables del equipo Jumbo - Visma, ha afirmado sin rubor que el bicarbonato sódico es el ingrediente secreto en el rendimiento preponderante de Jumbo en este inicio de temporada. Sí, como leen, ese remedio que nuestras abuelas tenían en la despensa para aliviar el ardor estomacal es, nada más y nada menos, que la razón que explica un dominio casi monopolístico en las clásicas flamencas en lo que llevamos de temporada. Hoy en Waregem han obtenido el quinto éxito en carreras de este tipo: solamente el triunfo de Jasper Philipsen en la carrera de De Panne evita el pleno. Una victoria, por cierto, digna de ser nombrada y recordada, ya que al tiempo de perros del Flandes occidental se le unió un espíritu de hombre-orquesta por parte del sprinter de Alpecin, que se implicó en los abanicos, rompió el grupo y remató finalmente ante Olav Kooij, Yves Lampaert y Florian Vermeersch.  

domingo, 27 de marzo de 2022

EL MEJOR FIN DE SEMANA DE CICLISMO DE LA TEMPORADA

El fin de semana no se presentaba excesivamente prometedor después de la monstruosa exhibición del Jumbo en Harelbeke. Tampoco las primeras etapas de la Volta apuntaban en otra dirección que no fuese la del ambiente insustancial y poco competitivo que rodea tantas veces a las grandes vueltas. Sin embargo, la situación se ha logrado enderezar, dando lugar al mejor fin de semana de ciclismo en lo que llevamos de temporada. Los ingredientes de este cambio han sido la relativa tregua en el dominio de los súper-equipos y la irrupción de protagonistas inesperados, de innegable calidad. Pero más allá de los ciclistas implicados y de lo significativo de sus victorias, la Volta y la Gante - Wevelgem nos han ofrecido algunos de los minutos de ciclismo más intensos y apasionantes de lo que llevamos de año. En especial en el caso de la Volta. Y como viene siendo habitual, habrá que atesorar estos momentos en el recuerdo, porque al final acaban convirtiéndose casi siempre en los mejores del año. 

Lo mejor de la E3 Harelbeke: esta foto de los Gruber.


Como decía, el viernes en Harelbeke tuvo lugar una de esas exhibiciones a las que nos estamos acostumbrando demasiado. De nuevo dos corredores del mismo equipo entraban en meta, cogidos de la mano. Al menos eran dos y no tres, y no se les ocurrió levantar sus bicicletas. La carrera se resume rápido, no creo que sea necesario glosarla en exceso. Wout van Aert seleccionó primero la carrera en el Taaienberg, a falta de 80 kilómetros, marchándose por delante con un grupo en el que contaba con Benoot y Laporte como ayuda. Se produjo más tarde un reagrupamiento, que estalló a falta de poco más de 40 kilómetros, con un segundo ataque de van Aert en el Paterberg. Esta vez, Christophe Laporte, convertido de golpe en clasicómano experto, pudo seguir el ritmo  de su líder. De esta forma, ambos jumbo, a relevos y en completa armonía, se dirimieron la victoria en la meta de Harelbeke. Entraron cogidos de la mano, como en otras estampas del pasado (la Lieja de 2002, por ejemplo), violentando un poco la competición. En fin, una superioridad y un tipo de resolución con las que dan ganas de dar carpetazo al ciclismo durante un tiempo. 

Bettini y Garzelli

 

Pero como en todos los altibajos que padecen los toxicómanos, después de una bajona el ciclismo ofrecía al espectador su particular redención el sábado en la Volta. Richard Carapaz y Sergio Higuita, con la ayuda de Luke Plapp, ponían patas arriba la carrera, escapándose de un pelotón aterido en el Coll de Llebres Mussara, a falta de 120 kilómetros para meta.  Aunque no nos vengamos arriba en exceso: sobre la épica del día planeaba todavía la sombra de la plaga de abandonos que azota al pelotón desde la pasada París - Niza y lo que es todavía más grave, el recuerdo todavía caliente del paro cardíaco sufrido por Sonny Colbrelli en la meta de Sant Feliu de Guíxols. El sprinter todoterreno se desplomó nada más cruzar la meta el primer día, habiendo terminado segundo en un sprint agónico contra Michael Matthews. Afortunadamente no se ofrecieron imágenes de la situación, pero estaba Juan Carlos García para informar de lo ocurrido. Ya somos todos un poco mayorcitos como para no establecer las pertinentes conexiones y elaborar las reflexiones adecuadas. Yo ya las hice en su día con un corredor que tuvo menos suerte, con un corredor más anónimo, encuadrado en el equipo en el que entonces corría Wout van Aert. Hoy ya podemos celebrar que el ciclista italiano se ha recuperado, aunque parece bastante difícil que un corredor de sus características pueda volver al ciclismo, y sería mucho mejor que no lo hiciera. Puede contentarse con el gran logro de haber salvado su vida: otros no tuvieron tanta suerte.

Una tregua de sol en Portbou (vía @TuristaVuelta)

 

Las etapas "de montaña" de La Molina y Boí Taüll apenas marcaron diferencias. En la primera, O'Connor realizó una exhibición de rodar en una subida de poco porcentaje; en la segunda, la victoria se resolvió al sprint entre Almeida, Quintana e Higuita. La carrera parecía destinada a disputarse en las bonificaciones. Sin embargo, un diezmado Ineos sacó su orgullo herido de equipo dominador del pasado, y lanzó su ofensiva en una etapa rompepiernas por la comarca del Priorat. Al conectar las imágenes en directo ya ofrecían a Carapaz e Higuita en cabeza con una ventaja superior a los tres minutos y medio. Por detrás UAE se desfondaba en una persecución que quemó bastante rápido a Marc Soler. El frío era intenso, apenas se diferenciaba a los corredores y a los equipos desde las imágenes del helicóptero, debido a las capas de abrigo. 

Luke Plapp inicia la ofensiva.

 

Al llegar al coll de la Teixeta parecía bastante claro que los dos corredores escapados iban a llegar a meta, con Sergio Higuita como nuevo líder, a pesar de los comentarios de signo contrario de Pedro Delgado. El rodar de ambos era potente, en especial del menudo colombiano, que por momentos parecía llevar con el gancho a Carapaz. Por detrás Almeida se quedaba prácticamente solo tras apartarse Rui Costa, pues en UAE parecían tener instrucciones de conservar a Juan Ayuso. Uno-X se prestó a colaborar, reduciendo algo la diferencia. En el descenso, Juan Ayuso se lanzó en varias curvas, recortando bastante la ventaja a los escapados. Sin embargo, poco iba a conseguir en la general de darles alcance, pues ya Higuita se encontraba por delante en la clasificación, más si cabe después de las bonificaciones obtenidas a lo largo de la etapa. Sin instrucciones desde el coche, Ayuso decidió esperar, pero para ser reabsorbido por un grupo intermedio, en el que no marchaba todavía Almedia. El portugués solo podría contar con equipos dados al mercenariado o que buscasen el triunfo de etapa. En resumen, táctica nefasta la de UAE, desprotegiendo a su líder y no sacrificando a Ayuso, por mucha figurita en ciernes que sea. 

A falta de tres kilómetros a meta, Delgado ya se dignó a decir que Higuita y Carapaz iban a llegar a meta (Carapaz con varios abandonos de su equipo a sus espaldas). No hubo compadreo, como debe ser, y la victoria fue en un sprint muy ajustado para Carapaz. Almeida y UAE ya podían despedirse de la general, también Ineos, pues en el interesante circuito de Barcelona no hubo opción alguna de sacar ventaja. La etapa ha sido nerviosa y entretenida, con ese punto de criterium mundialístico que siempre tiene el circuito de Barcelona (sin duda, junto con la etapa de Niza, la mejor etapa final de una vuelta por etapas). 

Sin regalos.


Finalmente llegamos a la Gante - Wevelgem, carrera que hoy ha ofrecido una edición muy interesante, en la que se ha producido la primera victoria africana en una carrera de primerísimo nivel. Sí, claro, ha habido etapas y también victorias de africanos que a la hora de la verdad optaron por la nación de sus antepasados de la metrópoli. Esta vez ha sido una victoria de más nivel y de un corredor de nacionalidad africana: un hito. Sin duda Biniam Grmay es un corredor que va a marcar una época, lo lleva anunciando desde hace tiempo. Es rápido, resiste de forma magistral el kilometraje y además ha demostrado ser despierto y tener un especial olfato para la victoria: todo un recado para aquellos que hablaban de "naciones invitadas" (a la manera de los gastarbeiter de la RFA). Tendrán que ir acostumbrándose (para más inri, también ha ganado hoy Bouhanni). 

Van Aert y todos los Jumbo eran la rueda a vigilar, habiéndose arrogado el papel dominador del que antes gozaban los Quick Step y que por ensalmo se ha volatilizado. A pesar de los repetidos movimientos de Wout van Aert para seleccionar la carrera, se ha producido un reagrupamiento, con la entrada in extremis de sprinters como Kristoff, Merlier o Philipsen. Entonces van Aert ha dado vía libre a Laporte, una rueda menos vigilada. Poco antes de entrar en Ypres y en la interminable recta que separa a la monumental localidad reconstruida de Wevelgem, Laporte ha lanzado su ataque, siendo seguido por Stuyven, Van Gestel y Grmay. Los cuatro se han entendido a la perfección, permitiendo descansar por detrás, en un grupo cada vez más numeroso, a van Aert, Kristoff y Pedersen. Se ha vivido una intensa persecución, en la que Groupama - FDJ, Alpecin y Movistar han liderado el grupo, con unos ya exprimidos Le Gac, Vermeersch y Jacobs. Küng se ha limitado a conminar a otros a que pasasen al relevo, rindiendo por debajo de lo habitual. En ningún momento ha dado la impresión de que pudieran dar alcance al cuarteto delantero. 

Una gran victoria en una de las grandes metas del año.

 

Como estaba previsto, Biniam Grmay ha ganado el sprint del cuarteto. De forma magistral, sin ningún pero, calculando a la perfección la distancia. Laporte se ha acercado un poco, pero el regalo que parecía haberle concedido van Aert se ha transformado en meta en una profunda decepción: parecía que le iban a saltar las lágrimas durante la entrevista. Van Gestel ha conseguido la tercera plaza, superando a Stuyven, al que últimamente se le hacen largas las carreras.  


Eritrea, Colombia, Ecuador, Portugal...Todas "naciones invitadas".

 

La victoria de Grmay es un hito, se  mire por donde se mire, por lo que significa y por cómo la ha conseguido. A pesar de ser de una nación opaca y proputiniana (a alguno le va a estallar la cabeza con eso), aun habiendo sido criado en ese centro de formación que la UCI tiene en Suiza, su victoria apunta hacia una auténtica y necesaria internacionalización del ciclismo. Un deporte en el que no debe haber naciones fundadoras ni naciones invitadas. Como tampoco debería haber ciclistas apartados por su nacionalidad o la de su equipo. 

lunes, 29 de marzo de 2021

DEL GRITO A LA NÁUSEA

El espectador habitual, cansado ya de buscar lo insólito en el arte o en la propia vida, pero no así en el cómodo sucedáneo del deporte de sofá, puede sentirse saciado con este nuevo ciclismo, aunque se trate de un placer culpable. Depara giros inesperados, montañas rusas, cambios drásticos, todo golosinas para el pasivo devorador de espectáculo televisado. Así ha sucedido en este fin de semana flamenco, en el que Deceuninck - Quick Step ha mostrado dos caras de una misma moneda: el rostro desencajado por el grito triunfal, y el rostro, también desencajado, pero ahora por las náuseas.   

Fin de semana goyesco: del grito a la náusea.


En el Gran Premio E3 de Harelbeke, rebautizado como E3 Saxo Bank Classic, los peones de Lefevere ejecutaron una táctica de pizarra a la perfección. Sénéchal y Stybar sometieron a van der Poel a un marcaje al hombre que ni Scirea con Maradona, mientras por delante abría camino Kasper Asgreen. Básicamente es eso lo que se vio: un equipo de lobos desbocados y algo sobrexcitados, acorralando y debilitando a base de mordisquitos certeros a la presa del día, Mathieu van der Poel.  

Descripción gráfica de la E3 Harelbeke

Pero sin unas buenas patas, unas patas divinas, ya se puede ser buen discípulo de Helenio Herrera o Rinus Michels, que la cosa no acaba en victoria. Asgreen actuaba de zanahoria delante de un burro, haciendo camino, con una mezcla de potencia e indolencia, siempre con una diferencia no mayor de los treinta segundos, mientras por detrás van der Poel y van Aert se eclipsaban mutuamente, en esa pueril competición por ver quién tira más minutos o ver quién hace el demarraje más bestia.

La bestialidad vino claramente del campo del Deceuninck. Van Aert se inmoló en un ataque respondido por van der Poel en el Tiegemberg. A su rueda se pegó Stybar con bastante sufrimiento, formándose un grupo selecto con van der Poel, Stybar, Sénéchal, Van Avermaet y Naesen. Más tarde llegó van Baarle. Una vez cazado Asgreen a falta de 12 kilómetros, el trotón danés tomó un respiro a cola de grupo, hasta que volvió a demarrar a falta de 4,9, aprovechando una isleta. Y lo vieron ya en meta. Ataque y contraataque. Fíjense en todos los símiles que estoy extrayendo del mundo del fútbol. Y es que al fútbol y no a otra cosa me recuerdan esas celebraciones del Deceuninck, con gritos y abrazos incluidos. Esas celebraciones de las que algunos del equipo todavía no dominan el timing

El momento del ataque.
 

En cambio, la Gent - Wevelgem del domingo no fue un camino de rosas para el Deceuninck. Sí para van Aert, que conseguía así un triunfo en la clásica mejor posicionada (junto a la Amstel Gold Race) para ocupar ese puesto de sexto monumento, en caso de querer añadir un granito de arena a ese estéril debate. En el penúltimo paso por el Kemmelberg, Wout van Aert realizó el cribado. Le siguieron algunos buenos sprinters, como Bennett o Nizzolo, otros sprinters que no confían del todo en su punta de velocidad, como Colbrelli, van Poppel, Trentin y Matthews, un rodador como Küng e incluso un gregario, como Nathan Van Hooydonck.

Lo más insólito vino en los llanos que separan Ieper de Wevelgem, esa interminable recta azotada por el viento. Primero Danny van Poppel y más tarde Sam Bennett se descolgaron, pero el sprinter irlandés después de haber echado la pota en marcha. Lo que en inicio parecía un estornudo algo condimentado, al final resultó ser lo que les sucede a los grumetes en su primer día a bordo. Un pobre inmigrante irlandés lanza hasta la papilla en la cubierta de un barco con destino a Ellis Island.  ¿Síntoma de covid-19, por contacto con alguno de los equipos apartados en la salida, Trek - Segafredo y Bora - Hansgrohe? No parece el caso. ¿O simplemente algo que ha sentado mal, lo que sea? Sam Bennett llegó sin fuerzas, pero también hay que decir que las fuerzas del equipo no fueron las del viernes. Al sprint la victoria fue para Wout van Aert, con facilidad y por el centro. Una más. 

1º van Aert, 2º Nizzolo, 3º Trentin (@JumboVismaRoad)


En cuanto a la Volta a Catalunya, esta ha sido una vuelta al pasado, quizá para conmemorar el centenario. Un retroceso a un año impreciso entre 2015 y 2019, en el que Sky/Ineos montaba trenecitos y adormilaba pelotones, Sagan ganaba sprints, Valverde era la mejor baza española y Chavito era todavía un escalador prometedor. ¡Incluso el Euskaltel se ha sumado a la fiesta remember! Parecen haberse recuperado los noventa, con ese ritmo de Dennis en subida, digno de la música makina, y con ese triplete con tanto sabor a Gewiss o Mapei - Quick Step. En realidad ha habido lucha todos los días, pero ha faltado la dupla eslovena que condiciona en los últimos dos años las carreras. La astucia de De Gendt, corredor siempre eterno, ha servido para acrecentar la sensación de dejà vu de esta Volta. 

"Que no estaba muerto, no, no, que estaba tomando cañas..." (@VoltaCatalunya)


Ineos presentaba un equipo arrollador, aunque la presencia fantasmal de Froome, arrastrándose como un alma en pena, fuese un buen memento mori de lo que les espera de abandonar el equipo. Adam Yates, Richie Porte y Geraint Thomas, con la hábil aportación de Carapaz,  han reverdecido un 2015 eterno, con subidas a tren y sin apenas ataques (solo Chaves ha osado hacerlo). En realidad, la solvencia de Adam Yates como escalador ha dado un poco de miedo. Vestido ahora de negro, parece que quiera disputarle el puesto de mejor hermano a su gemelo. No en vano, al principio parecía mejor Adam. Solamente Lennard Kämna, Andreas Kron y en menor medida Thymen Arensman, Sylvain Moniquet y Clément Champoussin han aportado algo de aire fresco a una Volta un tanto apolillada, en la que a algunos ya se les ha puesto cara de viejas promesas. 

Despertando en 2015.

 

En la Itzulia, los eslovenos volverán a despertarnos de este sueño cíclico.


lunes, 23 de marzo de 2015

LA VOLTA A CATALUNYA: GANADORES DE ETAPA

Los hermanos del norte no se dan cuenta del rico patrimonio que tienen. No, no hablo ni de Gaudí, ni del FC Barcelona, ni del patrimonio de la familia Pujol. Tampoco del Románico pirenaico. Mi intención es hablar de algo también muy antiguo, pero no tanto: la vuelta por etapas más antigua de la península, la Volta. Una Volta que desde 1911 ha sabido mantener en pie, a veces con bastante inestabilidad, sus particulares señas de identidad, encabezadas por un jersey de líder que no se ha sometido a homologaciones amarillas ni a patrioterismos rojos, manteniendo su color blanco y sus tres rayas horizontales verdes.


La Volta vive afortudamente tiempos de bonanza, al menos en cuanto a participación. Lejos parecen las recientes ediciones en las que la dura competencia de Dauphiné y Suiza primero (entre 1995 y 2004), y la durísima del Giro d'Italia posteriormente (de 2005 a 2009), condenaban a la Volta a una exigua participación. Precisamente de esos años fueron los vencedores más efímeros, más sorprendentes, más escasos de resultados más allá de su victoria en la Volta (Pecharromán, David Cañada, Gustavo César Veloso, Karpets, Popovich), en una historia que desde finales de los sesenta ha visto vencer a algunos de los mejores ciclistas internacionales (Anquetil, Bitossi, Gimondi, Merckx, Thevenet, Maertens, Moser, Kelly, Chiappucci, Jalabert y Zülle) y nacionales (Ocaña, Perurena, Indurain, Lejarreta, y recientemente Valverde y Purito).



De todas formas, hay muchas cosas que mejorar. A la inasistencia de velocistas de nivel, debido a la disputa el día previo de la Milán-Sanremo, hay que añadir los recorridos en los que suelen intercarlarse con demasiada asiduidad largos tramos de carreteras anchas, algo poco usual en las vueltas de ASO y RCS, y que recuerda más a los años "dorados" de Unipublic. Por otro lado, los finales pirenaicos en su vertiente ibérica invitan poco a la ofensiva y al público. Con la entrada de la Generalitat de Catalunya como patrocinador casi exclusivo de la carrera, puede decirse que la retransmisión televisiva no solo no ha ganado calidad, sino que incluso la ha perdido. Baste para ello recordar simplemente aquella cámara mal colocada enfocando en pleno sprint la pancarta de meta ("Road cycling in Catalonia, Rennenradfahren in Katalonien") en vez de a lo corredores. O el retraso inexplicable en la conexión en directo en la primera etapa de esta edición, con un impagable larguísimo plano secuencia de los policías locales dirigiendo el tráfico en la meta.

A pesar de los múltiples defectos organizativos, que lastran notablemente el atractivo de la prueba, esta Volta se presenta interesante. La primera etapa disputada hoy, con salida y meta en Calella, se la ha tomado el pelotón medio en broma y ha dejado coger minutos a un terceto formado por Maciej Paterski, Bart De Clercq y Pierre Rolland. Los dos últimos no son precisamente mancos en montaña, y con tan solo un final en alto, ya veremos si Froome, Contador, Valverde o Daniel Martin son capaces de desbancarles de los primeros puestos.

Al menos, no parece ser este el año de las dos primeras etapas para el mismo corredor, caso bastante insólito en las vueltas por etapas internacionales (en el 2012 fueron las dos primeras para el atacante Albasini, pero en 2013 y 2014 fueron para los sprinters "segundones" Gianni Meersman y Luka Mezgec respectivamente). Pasemos a elencar a continuación los ciclistas que más etapas han ganado en la extensísima historia de la Volta, lista encabezada, cómo no, por el recientemente fallecido Noi de Montcada.

MIGUEL POBLET        32
Ganador de la Volta en 1952 y 1960.
1947    3 etapas        Vic (2ª), Tortosa (7ª), Barcelona (9ª)
1948    2 etapas        Reus (7ª), Manresa (8ª)
1949    4 etapas        Montjuïc (1ª), Figueres (3ª), Manresa (6ª), Reus (7ª)
1951    2 etapas        Figueres (2ª), Barcelona (12ª)
1952    3 etapas        Montjuïc (1ª), Tarragona (3ª), Ripoll (6ª)
1953    2 etapas        Montjuïc (1ª), Tarragona (8ª)
1954    4 etapas        Tortosa (6ª), Sitges (9ª), autodromo de Terramar (10ª), Barcelona (11ª)
1956    3 etapas        Igualada (2ª), Reus (8ª), Barcelona (9ª)
1957    2 etapas        Montjuïc (1ª), Barcelona (10ª)
1958    1 etapa        Granollers (7ª)
1959    3 etapas        Montjuïc (1ª), Palafrugell (6ª), Barcelona (9ª)
1960    3 etapas        Reus (2ª), Lleida (4ª), Palafrugell (6ª)

MARIANO CAÑARDO        22
Ganador de la Volta en 1928, 1929, 1930, 1932, 1935, 1936 y 1939.


1928    3 etapas        Tortosa (1ª), Reus (2ª), Palafrugell (6ª)
1929    1 etapa        Gironella (6ª)
1930     4 etapas        La Sénia (1ª), Tremp (4ª), La Seu d’Urgell (5ª), Barcelona (8ª)
1931    2 etapas        Alcañiz (2ª), Ripoll (4ª)
1934    1 etapa        Valls (3ª)
1935    3 etapas        Gandesa (3ª), Valls (4ª), Barcelona (9ª)
1936    3 etapas        Manresa (4ª), Valls (6ª), Vilafranca del Penedés (8ª cri)
1937    4 etapas        Valls (1ª), Igualada (2ª), Girona (3ª), Barcelona (4ª)
1941    1 etapa        Figueres (9ª)


TXOMIN PERURENA     14
Ganador de la Volta en 1973.
1968    1 etapa        Vielha e Mijaran (3ª)
1969    1 etapa        Arbúcies (2ª)
1971    2 etapas        Tarragona (1ª), Manresa (2ª)
1972    3 etapas        Tarragona (1ª), Granollers (2ªa), La Seu d’Urgell (3ª)
1973    2 etapas        Tarragona (1ª), Andorra la Vella (5ª)
1974    2 etapas        La Sénia (1ª), Montcada i Reixac (3ª a)
1975    3 etapas        Santa Coloma de Gramenet (Prol.cri), Barcelona (1ª), Manresa (6ª)

 DELIO RODRÍGUEZ     11

1941    4 etapas        Tortosa (4ª), Vilanova de Bellpuig (5ª), Manresa (6ª), Barcelona (10ª)
1942    2 etapas        Olot (7ª), Granollers (9ª)
1943    3 etapas        Tortosa (3ª), Vic (6ª), Barcelona (8ª)
1944    2 etapas        Motnjuïc (1ª), Sitges (3ª)

MARIO CIPOLLINI        11
1995    3 etapas        Port Torredembarra (2ª), Barcelona (3ª), Lleida (5ª)
1996    2 etapas        Barcelona (3ª), Lleida (5ª)
1998    4 etapas        La Pineda (1ªa), El Vendrell (2ª), Barcelona – Sants (3ª), Manlleu (4ª)
1999    2 etapas        Tortosa (1ª), Vilanova i la Geltrú (2ª)


MIGUEL GUAL     9

1945    3 etapas        Tarragona (5ª), Gironella (7ª), Barcelona (14ª)
1946    2 etapas        Sabadell (2ª), Manresa (5ª)
1947    3 etapas        Berga (4ª), Igualada (6ª), Tarragona (8ª)
1948    1 etapa        Figueres (2ª)


JOHAN VAN DE VELDE       8

1980    4 etapas        Lleida (1ª), Alto del Tibidabo (4ªa), Alto del Mas Nou (4ªb), Manresa (5ª)
1981    3 etapas        L’Estartit (1ª), Sant Joan Despí (2ªa), Llacs de Tristaina (4ª)
1982    1 etapa        Mataró (2ªa)

SEAN KELLY  8
Ganador de la Volta en 1984 y 1986
1984    4 etapas        Sant Boi de Llobregat (1ª), Barcelona (4ªa), Manresa (4ªb), Sant Pere de Roda (7ªa)
1985    1 etapa        Puigcerdà (2ª)
1986    1 etapa        L’Alguer/Alghero (7ª cri)
1987    2 etapas        Sant Sadurní d’Anoia (Prol.cri), Tortosa (1ª)


LAURENT JALABERT  8
Ganador de la Volta en 1995


1992    3 etapas        Lleida (2ª), Barcelona – Sants (5ªa), Sant Feliu de Guíxols (7ª)
1993    2 etapas        Barcelona (4ª), Granollers (5ª)
1994    1 etapa        Lleida (5ª)
1995    2 etapas        Monestir de Montserrat (1ª), Olot (7ª)


MAURIZIO FONDRIEST    6
1987    1 etapa        Lleida (4ª)
1991    2 etapas        Barcelona – Gràcia (3ªa), Rubí (3ªb)
1992    1 etapa        Platja d’Aro (5ªb)
1993    2 etapas        Sant Feliu de Guíxols (1ª cri), Vielha e Mijaran (7ª)
1995    1 etapa        Manlleu – La Piara (Prol.cri)

Fuente: Historia de la Volta a Catalunya, Juan Dorronsoro, Urtekaria