martes, 7 de abril de 2020

LE CYCLISME EST UNE AVENTURE

Desde hace un tiempo, los aficionados al ciclismo parecemos condenados a echar la vista atrás.  Corren tiempos de enclaustramiento, rodillo y reposiciones, no queda otra. Las diferentes televisiones nacionales parecen haberse puesto de acuerdo para asaltar sus propias videotecas y poner al servicio de los aficionados buenas dosis de ciclismo televisado. Del bueno, del de antaño. También se puede bucear en youtube, si la selección televisiva incurre en un exceso de patriotismo. Pero en realidad, ¿de qué sirve hablar de ciclismo ahora? En las circunstancias actuales, el ciclismo, como todo lo superfluo, ha quedado arrinconado por lo prioritario. El desarrollo de la temporada ciclista es un problema muy menor, liliputiense, en comparación con todo lo demás. Las reposiciones de estas etapas no dejan de ser un humilde madero con el que mantenerse a flote en medio del naufragio y así mantener una cierta simulación de continuidad. 
 
A falta de nada nuevo que contar, vengo a sacar a la luz cuatro o cinco fotos mal enlazadas sobre el ciclismo como deporte precario y espectacular. A pesar de todos los adelantos y modernidades, circunstancias como las actuales vuelven a dejar al ciclismo bastante desnudo, como el juego de equilibrios con patrocinadores y autoridades locales que siempre ha sido. Por eso lo que me traigo hoy entre manos, simplemente para mantener este espacio con vida, es una serie de imágenes del ciclismo como espectáculo, como circo ambulante. Deberían ser de las clásicas, pero en estos momentos son las únicas fotos interesantes de las que dispongo: son fotos del Tour. Da igual, con las reposiciones de etapas del pasado no creo que un poco más de Tour les vaya a sentar mal.

Comencemos por le principio. Como en cualquier descubrimiento, todo sucedió por azar. Mientras buscaba material para la conferencia sobre el dibujante René Pellos, di con esta maravilla entre las revistas antiguas de mi padre: el número especial de Miroir du Cyclisme dedicado al Tour de 1983, titulado Le Tour est una aventure. En su momento pensé que era un deber compartir este magnífico material mediante una entrada, aunque mi aportación fuese mínima. Pero fui dando largas al tema, en gran parte por falta de tiempo y porque el presente reclamaba su atención. Ahora, en este periodo de paralización completa, es momento de sacar a la luz una joya de este tipo. No está a la altura de otras que circulan por ahí, pero no está nada mal.  




En este número de la prestigiosa revista francesa, el periodismo de “batallitas” se da la mano con la obra de arte. Es el ejemplo de un mundo que ya no existe, en el que la revista de papel era todavía cauce de informaciones y fantasías mitificadas, resultados y literatura a partes iguales. Lo interesante es la comparación que se ofrece entre títulos de películas y algunos de los “temas centrales” del Tour. Lógicamente, los títulos tienen gracia en francés, ya se trate de los títulos originales o de traducciones de los mismos: Salve quien pueda, la vida (Jean-Luc Godard, 1980) para hablar de las escapadas; Deliverance (John Boorman, 1972) a propósito de la sed; Día de fiesta (Jacques Tati, 1948) para mostrar la gloria del triunfo; El cazador (Michael Cimino, 1978), traducido al francés como Voyage au bout de l'Enfer, para referirse al sufrimiento; Au bout de souffle (Jean-Luc Godard, 1960) sobre los abandonos; Marathon man (John Schlesinger, 1976) para ilustrar la labor de los periodistas... Los Dustin Hoffman, Robert De Niro, Jean-Paul Belmondo o Burt Reynolds son aquí Bernard Thevenet, Charly Gaul, Raymond Poulidor o Cyrille Guimard. La vinculación entre Tour y espectáculo parece clara: de hecho, todavía en esa época no habían pegado fuerte en las carreteras ni la ciencia-ficción ni el género de terror. Tampoco las películas de cowboys. 


 

 












Tomemos esta revista por lo que es: un homenaje de la revista ciclista francesa por antonomasia a la carrera con mayúsculas. Pero, yendo más lejos, podemos extrapolar los momentos que aquí se muestran, sus dramas y sus alegrías, a las carreras de Bélgica, Italia o España. Precisamente a las carreras de esta primavera que nos vamos a perder por la irrupción de una catástrofe no imaginada. Hay fotografías de este tipo en todas las carreras y en todas las épocas. Rostros llenos de polvo y sudor, como el de Kelly en la meta de Sanremo en 1986. Imágenes de la desesperación, como la de Poblet al borde de la ruta, levantando la rueda tras un pinchazo y blasfemando, quizá en una mezcla de italiano y catalán. Días infernales, como la París – Roubaix de 2001, con un Wilfried Peeters irreconocible tras una máscara de fango, o la Gent – Wevelgem de 2015, con Thomas saliendo por los aires. Los embudos habituales del Koppenberg, los barrizales en el pavée de 1985 o 1994, las llegadas ajustadas, como las de Groussard y Wolfshohl en Sanremo, Bugno y Museeuw en Flandes o Eddy Planckaert y Bauer en Roubaix...Solo por poner algunos ejemplos. La sabiduría colectiva de twitter nos ofrece a diario buenos repertorios de imágenes, como los que nos suelen regalar @davidguenel o @javigoros61. 

Todo ello se debe a que el ciclismo, con su variedad de escenarios, tanto fijos como cambiantes, es uno de los deportes de mayor riqueza iconográfica. No todo se desarrolla entre cuatro paredes, con lo cual hay paisajes y casas, cielos claros y tormentas, laderas nevadas y campos embarrados. La presencia siempre cercana del público permite ver el paso de los años y las modas. Pocos deportes exigen un despliegue audiovisual tan grande para poder ofrecer un relato: por ello es un deporte que ha ganado tanto con la televisión e incluso con el cine (recomiendo desde aquí una joya, de la que ya habló en su día @jlgpallero, Parpaillon).


¿Y ahora qué panorama queda? Si se retoma esta temporada en algún momento, que lo dudo, está claro que nada va a ser igual. Las cunetas estarán vacías, no habrá nadie en las salidas y en las metas. Se acabará, al menos durante un tiempo, la proximidad con el aficionado que siempre ha sido el signo distintivo del ciclismo con respecto a otros deportes. Pero esto quizá sea lo de menos. Por desgracia, las consecuencias económicas también llegarán al ciclismo, y algunos equipos perderán patrocinadores, muchos corredores se quedarán sin trabajo e incluso alguna carrera puede que no supere este parón de un año. Todo tenderá a reducirse, pero eso no tiene que significar su desaparición. Quedémonos con una idea: si el ciclismo pudo resurgir de los desastres bélicos del siglo XX, si ciclistas como Bartali o Coppi pudieron superar ese parón, en el que sus vidas se vieron notablemente alteradas, ¿no se va a poder hacer lo mismo cuando pase todo esto?

domingo, 15 de marzo de 2020

À BIENTÔT

No es necesario hablar de los acontecimientos que han provocado este abrupto parón en una temporada ciclista apenas comenzada, por de sobra conocidos. Las competiciones ciclistas, como sucede con cualquier otra competición deportiva, festividad o festival, forman parte del engranaje de rutinas que marca el paso de los meses y los años. Constituyen hitos que, dada su repetición, permiten establecer paralelismos entre épocas, evoluciones y contrastes: pero sobre todo, continuidades. La ruptura de la continuidad viene marcada por algo de dimensiones incontenibles e impredecibles. Se conocían los parones por guerras, incluso los parones por hambre en el caso de la Vuelta. Se conocen, por desgracia, carreras deportivas truncadas por la guerra, desde los casos definitivos de Lapize y Faber, a aquellos otros no tan trágicos, como los de Valetti o Deloor. Este parón de 2020 nos ha pillado a todos desprevenidos, porque nada hacía prever que una enfermedad comenzada en Wuhan pudiese extenderse con tanta rapidez y virulencia. La París-Niza del 2020 figurará, en el imaginario de la comunidad ciclista, como la última carrera antes del apagón.

Imagen extraída de Apocalipsis, la Primera Guerra Mundial


Ha sido una carrera interesante y disputada, siempre pendiendo de un hilo, en la que cada etapa se ha corrido como si fuese la última. Quizá se ha alargado en exceso, con una etapa final que poco ha aportado al desarrollo de la carrera, y sí que ha supuesto que el ciclismo fuese uno de los más tardíos deportes en bajar la persiana. Algo paradójico, habiéndose tratado del primer deporte en el que se dieron el contagio y la cuarentena. A día de hoy observo con más indulgencia las ausencias del comienzo de la carrera: una prueba en la que, a cuentagotas, muchos han ido marchándose, pues primaba, de forma lógica, antes la salud y la cercanía con los suyos que la disputa de lo que no deja de ser, a su manera cruel, un juego.

La carrera nos deparó dos días iniciales corridos a cuchillo, en los que el viento volvió a demostrar que es un factor inherente al espectáculo ciclista, además de uno de sus mayores alicientes. Después de la caída en una rotonda de Barguil y Bardet, todo estalló por las aires, en uno de esos días sombríos, todavía invernales, del norte de Francia, en el que los bosques, con sus tristes árboles sin hojas, despiden humedad y una cierta sensación de orden dentro de la desolación. Quintana se mostró atento, también Higuita, pero los auténticos protagonistas del día fueron Alaphilippe y Benoot. Alaphilippe se mostró valiente, sin estar tocado por la barita (o por la poción) como en la primavera pasada. Benoot, por su parte, dio relevos sin mirar atrás, sin exigir nada, como algo característico de un corredor con tan pocos triunfos. García Cortina por detrás acercó al grupo de supervivientes, en el que demarraron Teuns y Schachmann en el último repecho empedrado.

Alaphilippe, gesticulando a la manera de Marcel Marceau, incitaba a Benoot a tirar más. Este, como una mula, no exigía nada a cambio, mientras el francés era todo codos y miradas. La reacción de Alaphilippe era la misma que en otras ocasiones se le ha visto: cuando las fuerzas flaquean, empieza el teatro, como en la pasada Amstel. Teuns y Schachmann les dieron alcance. Se trataba de dos corredores hábiles y astutos, que jugaron con un Alaphilippe desfondado. Benoot intentó marcharse, sabiéndose el menos rápido, y los recién llegados dejaron toda la tostada a Alaphilippe, como mandan los cánones del ciclismo. Con Alaphilippe amortizado, Teuns lanzó el sprint demasiado lejos, lo que le sirvió a Schachmann para cogerle rueda y ganar la etapa. A la postre, sería el vencedor de la carrera.

Plaisir - Plaisir: 1º Schachmann, 2º Teuns, 3º Benoot, 4º Alaphilippe. 


La siguiente etapa fue la decisiva, también contra el viento. Hizo un día menos sombrío, pero igual de ventoso. Esas llanuras centrales de Francia, tan abiertas, facilitan que el enemigo invisible del pelotón, el viento, lo desarbole y diezme, dejándolo como a un ejército en desbandada. Se vieron imágenes portentosas ese día, grabadas con pericia y gran sentido estético por parte de las cámaras del helicóptero. Fue un día decisivo porque el viento y los percances mecánicos dejaron fuera de juego a Alaphilippe y Quintana, y porque Higuita, con su estatura diminuta, se batió con gran bravura en el interior de un pelotón de pívots.

Pedersen y Sagan, nada menos que dos campeones del mundo, fueron los que hicieron saltar todo por los aires, como si el pelotón fuese uno de esos puentes a dinamitar en guerra. Küng intentó inútilmente meter en el grupo delantero a Pinot, pero Vanmarcke sí pudo hacerlo con Higuita. Casi los últimos 10 kilómetros fueron un solo de Pedersen, el actual campeón del mundo, que se reivindicó con digno portador del maillot. En el sprint, Sagan lanzó a Ackermann, que apenas pudo levantarse del sillín: llevaba una buena tostada encima. De su espalda salió como un fulmine Nizzolo y se llevó la etapa. En resumen, el que ha sido el mejor día de ciclismo de todo lo que llevamos de temporada (y ya veremos si no lo es de la temporada entera) fue para un sprinter poco habituado a ganar, que lleva dos triunfos este año. Perteneciente a un equipo, el NTT ex-Dimension Data, que habitualmente cerraba pelotones y poco se diferenciaba de cualquier equipo continental, pero que este año está en primera línea (también Campenaerts) gracias a los encantamientos de Riis.


Chevreuse - Chalette-sur-Loing: 1º Giacomo Nizzolo.


La tercera etapa fue más tranquila, con una pactofuga que recordó a los momentos más lánguidos del Tour. Era en parte normal, dado el esfuerzo brutal de los días anteriores. El sprint tuvo su miga, ya que se vio en él a un García Cortina imperial, ganando a base de fuerza, sin apenas levantarse del sillín, a Peter Sagan. Poco antes, una caída bastante extraña se llevó por delante a Sam Bennett y a Hugo Hofstetter, que quedó enganchado a la bici de Caleb Ewan, lastrando su avance.

3ª etapa: Chalette-sur-Loing - La Châtre: 1º García Cortina.


La contrarreloj del día siguiente mostró que Maximilian Schachmann era un líder muy sólido. Quintana e Higuita, los grandes favoritos para la montaña, no lo hicieron mal, pero Schachmann lo hizo fenomenal. Aún así, la victoria fue para Soren Kragh Andersen, un ejemplo más de un Sunweb que ha tenido una prestación muy destacada en esta última carrera.

La quinta etapa estuvo marcada por una fuga que casi llega a término, protagonizada por Alexis Gougeard y sobre todo por Jan Tratnik, que se quedó a cincuenta metros de la victoria. Esta fue, de forma también sorprendente, para Niccolò Bonifazio, sprinter de segunda fila dado a marrullerías y descensos suicidas. El italiano se desquitó con este triunfo de la anulación de su más querida carrera, la Milán – Sanremo. Con Caleb Ewan fuera de juego, el ligur salió disparado de la parte delantera del pelotón y sobrepasó a Tratnik, con uno de sus habituales bandazos. 

5ª etapa. Gannat - La-côte-Saint-André: 1º Niccolò Bonifazio.


La carrera entró entonces en un punto extraño. Los corredores norteamericanos se retiraron, dado el cierre de fronteras de los Estados Unidos. Al día siguiente, lo harían algunos daneses. Las cancelaciones y aplazamientos se iban sumando en todas las competiciones deportivas europeas en marcha, y la disputa de una carrera como la París-Niza comenzaba a resultar incómoda y cuestionable. La rapidez del avance de la pandemia era inexorable. Así se disputó la etapa con meta en Apt, una etapa rompepiernas, en la que Benoot lanzó su ataque para conseguir la victoria final.

Particularmente no confiaba mucho en el cambio de equipo de Benoot, ni siquiera en su capacidad para evolucionar como ciclista. Sin embargo, es un ciclista muy capacitado para la media montaña, que casi da un susto a Schachmann. Su forma de rodar, con su largo cuerpo plegado sobre el cuadro, los codos en ángulo recto, y las orejas haciendo de freno, ha sido la imagen dominante de esta París-Niza, junto con la forma de boquear de Schachmann, con la cabeza erguida. El alemán se fue al suelo en una curva mal tomada, lo que no le supuso pérdida de tiempo al encontrarse en los últimos 3 kilómetros.

6ª etapa: Sorgues - Apt. 1º Tiesj Benoot


Y así se llevó a la última etapa, con final en alto en La Colmiane. Higuita sin equipo y Quintana sin opciones ya no eran rivales para Schachmann. Benoot no parecía ante su terreno más propicio. Por delante marchaba una fuga, con De Gendt y Alaphilippe, entre otros. De Gendt quería honrar el último día de ciclismo de la única forma que sabe: escapado. Ciertamente se trataba de una jornada extraña, disputada con el mismo aire triste de despedida que se da cada año al cierre de la temporada en el Giro de Lombardía, pero también con la sensación de estar desarrollándose de forma inútil e innecesaria. La sensación de despedida quedaba en cierta forma solapada bajo la necesidad de que la carrera acabase ya, cuanto antes. La extensión del miedo, la sensación paralizante de una reclusión obligatoria y al mismo tiempo solidaria, la imposibilidad de hacer planes, la necesidad de dejar todo en suspenso, el trabajo, las relaciones, los amigos, la vida en general, hacían que cada pedalada fuese un gesto inútil, y al mismo tiempo necesario como despedida de ese tiempo de las rutinas, de las continuidades, del que De Gendt escapado era el máximo ejemplo. Ver a De Gendt escapado daba la falsa sensación tranquilizante de normalidad en un mundo dominado de pronto por la anomalía, la salida de los raíles marcados y el inicio del vacío y la incertidumbre.


De Gendt en La Colmaine: todo normal, circulen. 


De Gendt destrozó, como es habitual, a sus compañeros de escapada. Los fue dejando atrás uno a uno, sin pedir relevos. Nada había cambiado. Podíamos estar tranquilos: De Gendt estaba ahí, diciéndonos con su gesto que todo era normal. O también recordándonos que el tiempo de la normalidad, de los comportamientos habituales (el suyo en fuga), tocaba a su fin. Alaphilippe, después de recriminar, en comandita con Bettiol, al joven Paret Peintre su falta de relevos, estalló al intentar seguir el ritmo de De Gendt. No estuvo mal. Pero la diferencia no fue suficiente para De Gendt, al que finalmente se le dio caza. La victoria fue para Quintana, demoledor en los últimos kilómetros. La nueva versión de Quintana, atacante, joven a pesar de sus treinta años (o más), es la de un corredor que ha abandonado de golpe, con el saludable cambio de aires, la manía de mirar atrás y esperar que otros actúen. Un corredor que está siendo, que ha sido, el mejor de la temporada.

Ataque de Quintana en La Colmiane. 


Quintana se llevó la etapa, demostrando que un mundo le separa en montaña de los demás. Por detrás, Benoot lo intentó con mucho valor. Daba la impresión, durante la mayor parte de la ascensión, de ir padeciendo a cola. Sin embargo, se sacó de la chistera un último ataque para poner emoción a la carrera hasta su último metro, y hacer de esta París-Niza una bonita despedida, un broche final a un ciclismo que se despide hasta saber cuándo. Espero por el bien de todos que sea hasta muy pronto.

sábado, 7 de marzo de 2020

ANNUS HORRIBILIS

La primavera intanto tarda ad arrivare.
Franco Battiato


Hace más o menos un año, imbuido del tono involuntariamente nostálgico que a veces se apodera de esta página, escribía sobre La course en tête, ansioso a la espera de una primavera que, como todos los años, tarda en llegar. Este año, con cancelaciones e incertidumbres, parece que directamente nos la tendremos que saltar.


Mañana comienza la París - Niza, en un ambiente enrarecido de desbandada generalizada de los grandes equipos. Pero en Italia, la Milán - Sanremo no se va a disputar, y tampoco Strade Bianche ni Tirreno - Adriatico, los aperitivos. Según la organización se han pospuesto, aunque será difícil encontrarles acomodo en una temporada sobrecargada, con Juegos Olímpicos incluidos. Si se repara en que la Classicissima solo ha dejado de disputarse durante tres años, uno se da cuenta de la dimensión de la tragedia. 1916, 1944 y 1945, tres annus horribilis. 1916: la primavera posterior a la entrada italiana en la Gran Guerra. 1944 y 1945, los años de la ocupación nazi de la Alta Italia y la formación de la República de Salò, años de guerra civil encubierta bajo el telón de la II Guerra Mundial. Partisanos contra pidocchi neri, con el trasfondo de pueblos masacrados. En resumen, cataclismos, desastres y muertes por doquier. Y ahora, el coronavirus. ¿Es para tanto? No lo sé. No quiero jugar, como Trump o Rallo, a epidemiólogo. Aunque siempre es mejor prevenir que curar.


Así pues, habrá que tener en cuenta lo disputado hasta ahora, incluidas las pachangas de pretemporada, porque si no esta página corre el riesgo de quedarse tan tiesa como la temporada ciclista. Hasta el momento cuatro han sido los ases de la baraja, dos de la nueva hornada, Evenepoel y Pogačar, casi valets ascendidos a reyes; los otros dos, Nairo Quintana y Adam Yates, más bien comodines inesperados. Los cuatro han sido los Della Santa de la temporada 2020.


Remco Evenepoel ha destacado en todos los terrenos, contra el viento, en solitario, en subidas tendidas y en subidas explosivas. En su maduración, se le está afilando la cara, adoptando un buen perfil ciclista. Por su parte, Pogačar se dio un paseo por la Volta a la Comunidad Valenciana, entre autopistas, naranjos y cuestas de cabras. A pesar de su cara de niño despierto, jugó con sus rivales como un experto veterano, en una carrera claramente descafeinada.


Parallels


Aunque las grandes sorpresas han sido las de Nairo Quintana y Adam Yates. El colombiano, en modo revenant, rompió los grilletes y lanzó un ataque a falta de siete kilómetros para la meta del Chalet Reynard. Solo tiene treinta años (¿quién lo diría?). Más de un minuto endosó a Lutsenko. En los emiratos, Adam Yates imitó al colombiano en la subida a Jebel Hafeet. De estos gemelos nunca se sabe, se intercambian los roles de bueno y malo con mucha facilidad. Ahora es Adam el bueno de "los gemelos golpean dos veces". Para mí son siempre el mismo, rodando en la punta del sillín, con el menudo cuerpo algo erguido, con inusitada fuerza en una subida en la que rodar. Un minuto le metió a Pogačar, más estético en su marcha, con más ansia por ganar, dado el patrocinador.






Piet Quintana







Las autoridades decidieron que se corriera "a puerta cerrada"


En una vuelta carente de brillo y aliciente como el tour de los emiratos, se repitió la subida a Jebel Hafeet. En la revancha, Adam Yates reguló, aunque tenía intenciones de ganar otra vez, en esta ocasión con más cálculo que fuerza. Sin embargo, Pogačar aprovechó los descansillos para rodar a placer y darle alcance. Lutsenko se valió del parón delantero para alcanzar al dúo y la cosa se dirimió al sprint. Ahí fue Pogačar el más listo, ganando una vez más por fuera (como en Cullera), aprovechando hasta el último centímetro para lanzar la bicicleta y arrebatarle el triunfo a un negligente Lutsenko, que ya estaba celebrando.


Robada de cartera final, a lo Freire.

Y luego, la paralización, la alarma, el confino. El sainete. El virus se había colado en el pelotón, como aquel espontáneo que se coló en su día en la vuelta a Andalucía. Entre autoridades inoperantes, organizadores de RCS de turismo, periodistas españoles olisqueando carnaza y los italianos propalando rumores a la mínima, se vivieron momentos esperpénticos. Los medios generalistas repararon en el ciclismo por primera vez en mucho tiempo. Los ciclistas estaban confinados, pero podían desayunar codo con codo. El número de sospechosos de infección iba bailando. Los periodistas italianos tenían el twitter bien a mano a la mínima que oían pasar una sirena. Por desgracia, Cofidis, Groupama-FDJ, Gazprom y parte de UAE aun siguen allí.


El fin de semana de apertura flamenco se disputó en un ambiente enrarecido, con medio pelotón internacional retenido en los emiratos. La Omloop Het Nieuwsblad trajo ya el aroma del ciclismo auténtico, en un recorrido muy familiar, con Kapelmuur y Bosberg enlazados. Por delante se marcharon Jasper Stuyven, Yves Lampaert, Søren Kragh Andersen, Tim De Clercq, Mike Teunissen y Matteo Trentin, y los tres primeros salieron del cedazo que siempre ha sido la subida a la capilla. Trentin trató de alcanzarles, pero fue en vano. En el sprint, Stuyven manejó bien a Lampaert, consiguiendo por fin su primera gran clásica.


Lugar para grandes fotos (pic. Tim De Waele)


En la Kuurne-Brussel-Kuurne (con meta en Kortrijk), fue Asgreen el predestinado de Deceuninck. Dio toda una exhibición de rodar en el llano, de forma incansable, con esa cuerda particular que tienen los de Lefevere para el pedaleo redondo. Los escapados Roy Jans y Boris Vallée saltaron por los aires, arrastrados por el vendaval que Asgreen abría a su paso. Cuando el pelotón estaba a punto de darle alcance, un oportuno fallo en la señalización de una rotonda decantó finalmente la balanza en favor del trotón danés, que consiguió así un gran triunfo.
 
Entre semana llegó Le Samyn, una carrera que siempre deja buenas imágenes a pesar de su participación, en general bastante pobre. El circuito final transita por caminos adoquinados infames y embarrados, entre poblaciones de casas destartaladas de ladrillo rojo, a la manera del poblado minero simulado, decrépito y casi abandonado, de Bienvenidos al norte. Es el paisaje idóneo para un gran día de ciclismo, aunque también para una película de Kean Loach sobre huelgas mineras. Esta vez Hugo Hofstetter pudo llevarse un triunfo que parecía marcado de antemano para los Deceuninck.


La Samyn, el paisaje ciclista.


Esto ha sido el ciclismo hasta el momento. ¿Y ahora qué? Nos espera una París - Niza con Quintana como máximo aspirante, dada la rajada general. Las autoridades recomiendan que los equipos no repartan botellines ni cojan nada del público, que no se firmen autógrafos ni se choquen manos, y que las puertas de los hoteles se abran con el codo. ¿Se extenderá la plaga, la psicosis? ¿Llegará al norte? ¿Habrá Giro? ¿Las carreras disputadas hasta el momento serán nuestro "Giro di guerra"? ¿Las deberé puntuar doble?


En el Nosferatu de Herzog, los burgueses salen a comer y a beber a la calle y a las plazas. Borrachos, cantan, bailan, se besan entre ellos, brindan y comen a placer. "Nuestra última comida", dicen saludando, copa en mano, a una perdida Isabelle Adjani. Poco después, la mesa se llena de ratas. El asqueroso vampiro ha traído consigo la peste y la destrucción. Así tendremos que hacer los aficionados al ciclismo: disfrutar de cada carrera como si fuese la última, en este año extraño de miedos, paranoias y enfermedades contagiosas.  




 

viernes, 3 de enero de 2020

EQUIPOS DE 2020 (II)

INEOS

Con juicios y cuentas pendientes por todos lados, Ineos sigue siendo el gran dominador. Su carácter abusón se ha trasladado incluso al mercado, en el que Brailsford sigue desplumando a sus adversarios, llevándose todo el dinero de la mesa con una carta sacada de la manga en el último momento, a lo villano de Casino Royal. De este modo, ha reforzado más al equipo con el buscabroncas Dennis y con Richard Carapaz. El ecuatoriano ya ha demostrado de lo que es capaz, aunque en Ineos su lucimiento personal quizá quede relegado debido a las necesidades del trenecito; por su parte, Dennis está esperando a que alguien sume, a sus cualidades de rodador, poderes adicionales en montaña. 

Por lo demás, van a tener serios problemas de encaje de piezas. Froome es una incógnita, pero reclamará un quinto Tour. Thomas alcanzó un segundo puesto en París con una temporada "a lo Armstrong", y todo apunta a que podría volver a conseguir algo así, dada la solvencia demostrada. Allá donde lo metan, destacará, siempre que no se caiga. Por último, Bernal es el que despierta más entusiasmo, por su forma de correr, por su precocidad, por su ligereza; es el menos freak de los tres, el que más aroma desprende a ciclismo auténtico. 

A ellos se añaden los jóvenes, que irán reclamando parcelas de independencia cada vez más amplias. El elegante Sivakov, Ganna y las cronos, Sosa con sus apariciones puntuales (con un talón sustituyendo a la zanahoria del cuento), el duendecillo irlandés Dunbar, el talentoso Hayter...También el sexitano Carlos Rodríguez. El año pasado, Ineos hizo el ridículo fuera del Tour. Quizá era el modo de pagar cuentas pendientes. O quizá el dominio del Britannia rules the waves esté llegando a su fin, y se aferren con uñas y dientes a la carrera-espectáculo de julio, la mano que deja más dinero sobre la mesa.

 
Siguen: Leonardo BASSO (Italia), Egan BERNAL (Colombia), Jonathan CASTROVIEJO (España), Owain DOULL, Eddie DUNBAR (Irlanda), Chris FROOME, Filippo GANNA (Italia), Tao GEOGHEGAN HART, Michał GOŁAŚ (Polonia), Sebastián HENAO (Colombia), Vasil KIRYIENKA (Bielorrusia), Christian KNEES (Alemania), Michał KWIATKOWSKI (Polonia), Chris LAWLESS, Gianni MOSCON (Italia), Jhonathan NARVÁEZ (Ecuador), Salvatore PUCCIO (Italia), Luke ROWE, Pavel SIVAKOV (Rusia), Iván Ramiro SOSA (Colombia), Ian STANNARD, Ben SWIFT, Geraint THOMAS, Dylan VAN BAARLE (Países Bajos).

Entran: Andrey AMADOR (Costa Rica, Movistar), Richard CARAPAZ (Ecuador, Movistar), Rohan DENNIS (Australia, Bahrein – Merida), Ethan HAYTER (neo), Brandon RIVERA (Colombia, GW – Shimano), Carlos RODRÍGUEZ (España, neo).

Salen: David De la Cruz (UAE Emirates), Kenny Elissonde (Trek - Segafredo), Kristoffer Halvorsen (Education First), Wout Poels (Bahrein- McLaren), Diego Rosa (Arkea – Samsic).

Más joven: Carlos Rodríguez (02/02/2001)
Más viejo: Christian Knees (05/03/1981)
Mejor clasificado en UCI 2019: Egan Bernal (4º)
Más puntos Gelateria Aprica: Chris Froome (1742)


Iván Ramiro Sosa



ISRAEL START-UP NATION

Este equipo de remiendos haría las delicias de Trotski, Zinoviev, Kamenev, Dziga Vertov y otros tantos de la revolución de octubre. O lo que es lo mismo, de los Bronstein, Apfelbaum, Rosenfeld, Kaufmann y compañía. Un equipo judeo-soviético, el delirio yiddish. Pero más que una película de propaganda revolucionaria, el equipo parece una caricatura de película de Lubitsch. Pocas fortalezas, más allá de destellos puntuales: es el equipo más flojo del World Tour, con permiso del NTT. 

Nils Politt es la gran figura del equipo, puesto que Greipel y Daniel Martin parecen ya para pocas roscas. El gigantón alemán demostró su valía en Roubaix, llevando como un corderito al lobo Gilbert hasta la victoria. Este año tendrá una segunda oportunidad, aunque estará más vigilado y me temo que Politt es uno de esos corredores que está más presente en la pelea que en la victoria. Otro corredor que puede hacerlo bastante bien es Krists Neilands, si vuelve al nivel de 2018, con su ataque en el Poggio.

Siguen: Matteo BADILATTI (Suiza), Rudy BARBIER (Francia), Guillaume BOIVIN (Canadá), Matthias BRÄNDLE (Austria), Alexander CATAFORD (Canadá), Davide CIMOLAI (Italia), Itamar EINHORN, Omer GOLDSTEIN, Ben HERMANS (Bélgica), Krists NEILANDS (Estonia), Guy NIV, Mihkel RÄIM (Estonia), Alexis RENARD (Francia), Guy SAGIV, Tom VAN ASBROECK (Bélgica).

Entran: Jenthe BIERMANS (Bélgica, Katusha – Alpecin), Alex DOWSETT (Gran Bretaña, Katusha – Alpecin), André GREIPEL (Alemania, Arkea – Samsic), Bruno HOFSTETTER (Francia, Cofidis), Reto HOLLENSTEIN (Suiza, Katusha – Alpecin), Daniel MARTIN (Irlanda, UAE Emirates), Travis McCABE (Estados Unidos, Floyd's Procycling), Daniel NAVARRO (España, Katusha – Alpecin), James PICCOLI (Canadá, Elevate), Nils POLITT (Alemania, Katusha – Alpecin), Patrick SCHELLING (Suiza, Team Voralberg), Rory SUTHERLAND (Australia, UAE Emirates), Norman VAHTRA (Estonia, AGO – Aqua Service), Mads WÜRTZ SCHMIDT (Dinamarca, Katusha - Alpecin), Rick ZABEL (Alemania, Katusha – Alpecin).

Salen: Grebemedhin Ademeksel (Israel Development), Edwin Ávila (Israel Development), Clémet Carisey, Zakkari Dempster (retirado), Connor Dunne, Nathan Earley (Ukyo), Sondre Holst Enger (Riwal - Readynez), Roy Goldstein (retirado), August Jensen (Riwal - Readynez), Riccardo Minali (Nippo – Delko – Marseille), Benjamin Perry (Israel Development), Rubén Plaza (retirado), Kristian Sbaragli (Corendon), Hamish Schreurs, Daniel Turek (Israel Development), Dennis van Winden.

Más joven: Alexis Renard (01/06/1999)
Más viejo: André Greipel (16/07/1982)
Mejor clasificado en UCI 2019: Nils Politt (40º)
Más puntos Gelateria Aprica: André Greipel (485)

Nils Politt


JUMBO - VISMA
El ciclismo holandés está viviendo una época de subidón, que puede que acabe estallando como una segunda burbuja de los tulipanes. El equipo de los supermercados ha decidido plantar cara a Ineos, con el que es, sobre el papel, el segundo mejor equipo del pelotón para grandes vueltas. La gran adquisición del año ha sido la de Tom Dumoulin. El de Maastricht viene de un año muy extraño. Una caída en el pasado Giro, aparentemente sin consecuencias, se convirtió en motivo para un parón, que se fue prolongando hasta dar lugar a un año en blanco. Uno de los tantos que abundan en el pelotón actual y que huele peor que aquello que dejó en una cuneta camino del Stelvio.

La nueva tricefalia la acaban conformando Roglič y Kruijswijk. El ciclista esloveno se mostró como un corredor poderoso, todoterreno, con sangre fría (antipatía, decían algunos) y regularidad, subiendo a molinillo. Por su parte, Kruijswijk alcanzó el tope al que puede aspirar: un podio en el Tour, aunque en ningún momento amenazó al duopolio del Ineos.

Por si esto fuera poco, también brillarán en las clásicas y en los sprints. Para la velocidad cuentan con el torpedo Groenewegen, candidato a convertirse en el gran dominador de su generación. Si un día falla, ahí estará Teunissen, una de las grandes revelaciones de la pasada temporada. En las clásicas, están a la espera de la completa recuperación de van Aert tras el incidente con la valla en la crono de Pau. El ciclocrossman dejó muestras de su calidad a lo largo de todo el año, con una espectacular victoria en Albi. Además han fichado a Tobias Foss, ganador del Tour del Porvenir, el enésimo noruego de mofletes sonrosados y fuerza incombustible.

Siguen: George BENNETT (Nueva Zelanda), Koen BOUWMAN, Laurens DE PLUS (Bélgica), Pascal EENKHOORN, Robert GESINK, Dylan GROENEWEGEN, Lennard HOFSTEDE, Amund Grøndahl JANSEN (Noruega), Steven KRUIJSWIJK, Sepp KUSS (Estados Unidos), Tom LEEZER, Bert-Jan LINDEMAN, Paul MARTENS (Alemania), Tony MARTIN (Alemania), Primož ROGLIČ (Eslovenia), Timo ROOSEN, Mike TEUNISSEN, Antwan TOLHOEK, Wout VAN AERT (Bélgica), Taco VAN DER HOORN, Jos VAN EMDEN, Jonas VINGEGAARD (Dinamarca), Maarten WYNANTS (Bélgica).

Entran: Tom DUMOULIN (Sunweb), Tobias FOSS (Noruega , Uno-X), Chris HARPER (Australia, Team BridgeLane), Christoph PFINGSTEN (Alemania, Bora – Hansgrohe).

Salen: Floris De Tier (Alpecin - Fenix), Neilson Powless (Education First), Danny van Poppel (Circus – Wanty).

Más joven: Tobias Foss (25/05/1997)
Más viejo: Paul Martens (26/10/1983)
Mejor clasificado en UCI 2019: Primož Roglič (1º)
Más puntos Gelateria Aprica: Tom Dumoulin (459)
Koen Bouwman


LOTTO - SOUDAL

Marcados por la trágica desaparición de Bjorg Lambrecht, el equipo decano del pelotón seguirá destacando más por su presencia en todas las peleas, que por sus victorias. Ha sido esa siempre su seña de identidad, frente al rival nacional de Lefevere. En ese sentido, cuentan con dos abonados a las escapadas solitarias y alocadas, Tim Wellens y Thomas De Gendt, la pareja de moda (ríete tú de la Saoirse y el Chalamet), una especie de Thelma & Louise en una continua road movie. 

En el equipo recalan dos boxeadores experimentados, con la cara ya marcada: John Degenkolb y Philippe Gilbert. El primero tiene como objetivo su reconstrucción plena como ciclista. Por su parte, el valón intentará el demencial objetivo de ganar en Sanremo, lo que le ascendería al Olimpo ciclista. Para rematar esta particular guerrilla, contarán con Wallays (o Wallace, como el héroe escocés, según algunas pronunciaciones).

El equipo de la lotería contará también con su particular hombre-bala para los sprints: Caleb Ewan. Muchos dudábamos de su cambio a Lotto, que ha sido sin duda para bien. Su estilo tan particular, acrecentado por su baja estatura, siempre crea la falsa impresión de que se mide contra rivales más poderosos. Sin embargo, puede decirse que este año está ante la posibilidad de sus grandes triunfos (¿una Sanremo sin Gilbert no rinde?), más allá de las consabidas etapitas.

 
Siguen: Sander ARMÉE , Jasper DE BUYST, Thomas DE GENDT, Stan DEWULF, Caleb EWAN (Australia), Frederik FRISON, Carl Fredrik HAGEN (Noruega), Adam HANSEN (Australia), Rasmus IVERSEN (Dinamarca), Roger KLUGE (Alemania), Nikolas MAES, Tomasz MARCZYŃSKI (Polonia), Rémy MERTZ, Gerben THIJSSEN, Tosh VAN DER SANDE, Brian VAN GOETHEM (Países Bajos), Brent VAN MOER, Harm VANHOUCKE, Jelle WALLAYS, Tim WELLENS.

Entran: Steff CRAS (Katusha – Alpecin), John DEGENKOLB (Alemania, Trek – Segafredo), Jonathan DIBBEN (Reino Unido, Madison Genesis), Philippe GILBERT (Deceuninck – Quick Step), Kobe GOOSSENS (neo), Matthew HOLMES (Gran Bretaña, Madison Genesis), Stefano OLDANI (Italia, Kometa).

Salen: Tiesj Benoot (Sunweb), Adam Blythe (retirado), Victor Campenaerts (NTT), Jean Keukeleire (Education First), Bjorg Lambrecht, Maxime Monfort (retirado), Lawrence Naesen (Ag2r La Mondiale), Jelle Vanendert (Wallonie Bruxelles), Enzo Wouters (Tarteletto – Isorex).
Más joven: Gerben Thijssen (21/06/1998)
Más viejo: Adam Hansen (11/05/1981)
Mejor clasificado en UCI 2019: Tim Wellens (17º)
Más puntos Gelateria Aprica:  Philippe Gilbert (1076)

Tim Wellens



MITCHELTON - SCOTT

La ola interminable del buen rollo, que los ciclistas del equipo australiano surfeaban impasibles, parece habarse terminado, más o menos desde hace año y medio. En concreto, desde Finestre. La ambición de las grandes generales ha quedado postergada y los siameses se pasearán de nuevo con intenciones más mundanas, tan solo etapitas. Aunque hay que tener en cuenta que el año en barbecho de Simon Yates fue el pasado, y en este toca ya cosechar.

Más allá de Adam y Simon, el corredor que más esperanzas despierta en el equipo es Edoardo Affini, excelente contrarrelojista. Disponen además de corredores polivalentes, buenos en montaña y en fugas de calidad, aunque quizá demasiado entregados a la tarea ingrata de gregarios, como Juul Jensen y Jack Haig. Por su parte, Chaves parece lejos de su deslumbrante forma de 2016, aunque en el Giro sigue aun siendo algo parecido al corredor que prometía ser.

Entre las incorporaciones jóvenes destaca el hijo de Konyshev, Alexander Konychev, de nacionalidad italiana y con un buen trascoche en su haber (también muy italiano). También destaca Kaden Groves, con buenos puestos en las clásicas belgas de final de temporada. Es indudable que el equipo ha vuelto a cotas más normales en 2019, y es bueno que así sea, pues hubo un momento en el que parecía que iba a convertirse en una exprimidora anglosajona a la manera de Sky.

 
Siguen: Edoardo AFFINI (Italia), Michael ALBASINI (Suiza), Jack BAUER (Nueva Zelanda), Sam BEWLEY (Nueva Zelanda), Brent BOOKWALTER (Estados Unidos), Esteban CHAVES (Colombia), Luke DURBRIDGE, Alexander EDMONSON, Tsgabu GRMAY (Etiopía), Jack HAIG, Lucas HAMILTON, Michael HEPBURN, Damien HOWSON, Daryl IMPEY (Sudáfrica), Christopher JUUL JENSEN (Dinamarca), Cameron MEYER, Luka MEZGEC (Eslovenia), Mikel NIEVE (España), Nick SCHULTZ, Callum SCOTSON, Dion SMITH, Robert STANNARD, Adam YATES (Gran Bretaña), Simon YATES (Gran Bretaña).

Entran: Kaden GROVES (SEG Racing Academy), Alexander KONYCHEV (Italia, Dimension Data for Qhubeka), Barnabas PÉAK (Hungría, SEG Racing Academy), Andrey ZEITS (Kazajstán, Astana).

Salen: Matteo Trentin (CCC).

Más joven: Kaden Groves (23/12/1998)
Más viejo: Michael Albasini (20/12/1980)
Mejor clasificado en UCI 2019: Adam Yates (18º)
Más puntos Gelateria Aprica: Simon Yates (280)
Jack Haig
 


MOVISTAR
 
A pesar del fichaje de Enric Mas y el hipotético paso adelante de Marc Soler, Movistar seguirá dependiendo de Alejandro Valverde y de su regularidad. Aun así, el equipo ha pasado por una auténtica revolución, algo lógica viendo los descalabros de la temporada pasada. El murciano sigue teniendo cuerda para rato y podrá este año contar batallitas al calor de la hoguera a las nuevas incorporaciones. Un grupo jóvenes europeos, se diría que todavía imberbes y con algún que otro grano, que ha recalado en el equipo navarro como un autobús de incautos boy-scouts en un camping abandonado en mitad de un siniestro boque.

Estas entradas intentan ocultar lo que ha sido una auténtica desbandada, y que apunta a cierre del chiringuito una vez se retire Valverde, al menos por parte del patrocinio telefónico. Marc Soler y Enric Mas son los que tienen que rellenar un hueco que, de momento, parece insalvable. Por si acaso, los navarros se han hecho con el segundo del Giro Baby, Einer Rubio, un joven colombiano más en el saturado sector de los jóvenes escaladores colombianos. Entre los jóvenes europeos, destaca el suizo Jacobs, segundo en la Roubaix espoirs, y el danés Nosgaard, ganador de una etapa en el Porvenir.

 
Siguen: Jorge ARCAS, Carlos BETANCUR (Colombia), Héctor CARRETERO, Imanol ERVITI, Lluis MAS, Nelson OLIVEIRA (Portugal), Antonio PEDRERO, Eduard PRADES, Jürgen ROELANDTS (Bélgica), José Joaquín ROJAS, Eduardo SEPÚLVEDA (Argentina), Marc SOLER, Alejandro VALVERDE, Carlos VERONA.

Entran: Juan Diego ALBA (Colombia, Coldeportes Zenu), Dario CATALDO (Italia, Astana), Gabriel CULLAIGH (Reino Unido, Team Wiggins Le Col), Íñigo ELÓSEGUI (neo), Juri HOLLMANN (Alemania, Heizomat Rad-Net), Johan JACOBS (Suiza, neo), Matteo JORGENSON (Estados Unidos, neo), Enric MAS (Deceunick – Quick Step), Sebastián MORA (Caja Rural – RGA), Mathias NORSGAARD JØRGENSEN (Dinamarca, Riwal – Readynez), Einer Augusto RUBIO (Colombia, neo), Sergio SAMITIER (Euskadi – Murias), Albert TORRES (Inteja Dominican Racing), Davide VILLELLA (Italia, Astana).

Salen: Andrey Amador (Ineos?), Winner Anacona (Arkea – Samsic), Carlos Barbero (NTT), Richard Carapaz (Ineos), Jaime Castrillo (Kern Pharma - Lizarte), Mikel Landa (Bahrain - McLaren), Nairo Quintana (Arkea - Samsic), Jasha Sütterlin (Sunweb), Rafael Valls (Bahrain – McLaren).

Más joven: Juri Hollmann (30/08/1999)
Más viejo: Alejandro Valverde (25/04/1980)
Mejor clasificado en UCI 2019: Alejandro Valverde (5º)
Más puntos Gelateria Aprica: Alejandro Valverde (2266)
Matteo Jorgenson


  
NTT

Siguen siendo los más flojos del World Tour, con permiso del Israel, pero en su favor hay que decir que se han quitado de en medio al de Man y a toda su banda. Sobre el papel, el equipo sudafricano cuenta con nombres muy interesantes que, por extrañas circunstancias, nunca acaban de rendir bien en el equipo. Ahí está el caso flagrante de Michael Valgren Andersen.

Edvald Boasson Hagen sigue siendo el gran referente del equipo, cada temporada más alejando de sus mejores años. Lo mismo sucede con Gasparotto y Kreuziger, ya en el borde de la retirada. El gran fichaje es sin duda el de Victor Campenaerts, recordman de la hora, un corredor que se desenvuelve casi en exclusiva contra el crono y que alcanzó cotas insospechas de calidad en Lotto. Ya que se preparó el record en Sudáfrica, parece que ha optado por el equipo de esa nacionalidad para preparar los Juegos Olímpicos de Tokyo. Veremos si continúa su progresión, aunque me temo que no. También han fichado al gigantón Max Walscheid, sprinter en busca de lucimiento propio.

Por último, una mención a los jóvenes. Siguen teniendo a Gino Mäder, escalador suizo de nombre premonitorio, que apenas se dejó ver la temporada pasada. Este año llega al equipo Battistella, ganador de rebote del mundial sub-23.

 
Siguen: Edvald BOASSON HAGEN (Noruega), Stefan DE BOD, Nic DLAMINI, Enrico GASPAROTTO (Italia), Amanuel GHEBREIGZHABIER (Eritrea), Ryan GIBBONS, Reinardt JENSE VAN RENSBURG, Ben KING (Estados Unidos), Roman KREUZIGER (República Checa), Gino MÄDER (Suiza), Louis MEINTJES, Giacomo NIZZOLO (Italia), Ben O'CONNOR (Australia), Jay Robert THOMPSON, Rasmus TILLER (Noruega), Michael VALGREN ANDERSEN (Dinamarca), Danilo WYSS (Suiza).

Entran: Carlos BARBERO (España, Movistar), Samuele BATTISTELLA (Italia, Dimension Data for Qhubeka), Victor CAMPENAERTS (Bélgica, Lotto – Soudal), Benjamin DYBALL (Australia, Sapura Cycling), Michael GOGL (Austria, Trek – Segafredo), Shotaro IRIBE (Japón, Shimano Racing Team), Domenico POZZOVIVO (Bahrain – Merida), Matteo SOBRERO (Italia, Dimension Data for Qhubeka), Andreas Nielsen STOKBRO (Dinamarca, Riwal Readynez), Dylan SUDERLAND (Australia, BridgeLane), Max WALSCHEID (Alemania, Sunweb).

Salen: Lars Ytting Bak (retirado), Mark Cavendish (Bahrain - McLaren), Steven Cummings (retirado), Scott Davies (Bahrain – McLaren), Bernhard Eisel, Jacques Jense van Rensburg (elite 2), Mark Renshaw (retirado), Tom-Jelte Slagter (B&B Hotels – Vital Concept), Jaco Venter, Julien Vermote (Cofidis).

Más joven: Samuele Battistella (14/11/1998)
Más viejo: Enrico Gasparotto (22/03/1982)
Mejor clasificado en UCI 2019: Michael Valgren Andersen (80º)
Más puntos Gelateria Aprica: Roman Kreuziger (225) 
Samuele Battistella


SUNWEB

El equipo vacacional ha visto marcharse muchos trenes desde el andén. Matthews sigue empeñado en conseguir un monumento, pero la suerte no le acompaña. Kelderman sueña con un podio en una gran vuelta, pero cada día parece más alejado de ese objetivo. A Søren Kragh Andersen ni siquiera se le vio la temporada pasada, en una de esas teyectorias de montaña rusa tan danesas. Abandonados por Dumoulin, el equipo parece desamparado, y Benoot, el sustituto, no parece suficiente para hacer olvidar la presencia del corredor de Maastricht. De hecho, Benoot no cuenta más que con dos victorias profesionales.

De todas formas, es un equipo que apuesta claramente por los jóvenes. De entre ellos, el que más ilusión despierta es el suizo Marc Hirschi, un corredor polivalente, rocoso e inteligente, que sabe reservar fuerzas y que seguramente estará en algunos de los momentos más interesantes del año. Entre las incorporaciones, contarán con Nils Eekhof, el holandés del tremendo trascoche en el mundial sub-23 que le costó el arcoíris. También llega Nico Denz, buen rodador alemán, al que los proconti italianos marearon en la etapa de Santa Maria di Sala.

 
Siguen: Søren Kragh ANDERSEN (Dinamarca), Asbjørn Kragh ANDERSEN (Dinamarca), Nikias ARNDT, Cees BOL (Países Bajos), Chad HAGA (Estados Unidos), Chris HAMILTON (Australia), Jai HINDLEY (Australia), Marc HIRSCHI (Suiza), Max KANTER, Wilco KELDERMAN (Países Bajos), , Michael MATTHEWS (Australia), Joris NIEWENHUIS (Países Bajos), Sam OOMEN (Países Bajos), Casper PEDERSEN (Dinamarca), Robert POWER (Australia), Nicolas ROCHE (Irlanda), Michael STORER (Australia), Florian STORK, Matijn TUSVELD (Países Bajos).

Entran: Thymen ARENSMAN (Países Bajos, SEG Racing Academy), Tiesj BENOOT (Bélgica, Lotto – Soudal), Alberto DAINESE (Italia, SEG Racing Academy), Nico DENZ (Ag2r La Mondiale), Mark DONOVAN (Reino Unido, Team Wiggins Le Col), Nils EEKHOF (Países Bajos, Sunweb Development), Felix GALL (Austria, Sunweb Development), Martin SALMON (Sunweb Development), Jasha SÜTTERLIN (Movistar), Ilan VAN WILDER (Bélgica, neo).

Salen: Jan Bakelants, Roy Curvers (retirado), Tom Dumoulin (Jumbo - Visma), Johannes Fröhlinger (retirado), Lennard Kämna (Bora – Hansgrohe), Louis Vervaeke (Alpecin - Fenix), Max Walscheid (NTT).

Más joven: Ilan Van Wilder (14/05/2000)
Más viejo: Nicolas Roche (03/07/1984)
Mejor clasificado en UCI 2019: Tiesj Benoot (30º)
Más puntos Gelateria Aprica: Michael Matthews (309)
Chad Haga


TREK - SEGAFREDO

Trek - Segafredo es la Florida o el Benidorm del pelotón: el retiro dorado. Después de Cancellara, Contador y Porte, este año le toca a Nibali disfrutar del spa y de los gastos pagados del equipo de Guercilena. En esa Florida del pelotón, el siciliano podrá actuar de consigliere de la gran esperanza italiana, Giulio Ciccone, a la manera de un Hyman Roth que cuenta los entresijos del mestiere a un joven Corleone. El alicaído ciclismo italiano tiene puestas todas las esperanzas en el escalador de los Abruzzi, que tanto recuerda, por origen y actitud, a Danilo Di Luca. Seguramente su camino ascendente en el Giro acaba de comenzar: también la Gazzetta tiene que vender periódicos.

Mientras tanto, Richie Porte sigue disfrutando de los masajes, los baños de barro, de la tumbona y de los rayos uva, esperando el momento de saltar al campo en Willunga Hill. La potencia del equipo recaerá en Nibali, ya sin presión, Ciccone y en Mollema, cuyo triunfo el año pasado en Lombardía justifica toda una carrera profesional. En las clásicas, Stuyven intentará hacerse un hueco entre una competencia cada vez más fuerte. Entre las incorporaciones, destaca la del escalador Elissonde, absorbido por el agujero negro de Sky durante dos años y dispuesto a brillar en aventuras solitarias. También hay que destacar la llegada del campeón del mundo junior, Quinn Simmons, que hizo toda una demostración bajo la lluvia.

No, no me he olvidado de Mads Pedersen, el campeón del mundo. Como todos sus compatriotas, Pedersen parece ser un corredor de "días señalados" y largos periodos de anonimato. Sus días buenos son impresionantes, para luego desaparecer por completo del mapa. Oasis daneses en medio de desiertos daneses. ¿Será un nuevo Astarloa o un nuevo Óscar Freire? El tiempo dirá.

 
Siguen: Julien BERNARD (Francia), Gianluca BRAMBILLA (Italia), Giulio CICCONE (Italia), Will CLARKE (Australia), Nicola CONCI (Italia), Koen DE KORT (Países Bajos), Niklas EG (Dinamarca), Alex KIRSCH (Luxemburgo), Bauke MOLLEMA (Países Bajos), Jacopo MOSCA (Italia), Matteo MOSCHETTI (Italia), Ryan MULLEN (Irlanda), Mads PEDERSEN (Dinamarca), Richie PORTE (Australia), Kiel REIJNEN, Toms SKUJIŅŠ (Letonia), Jasper STUYVEN (Bélgica), Edward THEUNS (Bélgica).

Entran: Kenny ELISSONDE (Francia, Ineos), Alexander KAMP (Dinamarca, Riwal Readynez), Emils LIEPIŅŠ (Letonia, Wallonie – Bruxelles), Juan Pedro LÓPEZ (España, Kometa), Antonio NIBALI (Italia, Bahrain – Merida), Vincenzo NIBALI (Italia, Bahrain – Merida), Charlie QUARTERMAN (Gran Bretaña, Leopard pro cycling), Michel RIES (Luxemburgo, Kometa), Quinn SIMMONS (neo).

Salen: Fumiyuki Beppu (Nippo – Delko – Marseille), John Degenkolb (Lotto – Soudal), Fabio Felline (Astana), Alex Frame, Michael Gogl (NTT), Markel Irízar (retirado), Jarlinson Pantano (elite 2), Peter Stetina (elite 2).

Más joven: Quinn Simmons (08/05/2001)
Más viejo: Koen de Kort (08/09/1982)
Mejor clasificado en UCI 2019: Bauke Mollema (11º)
Más puntos Gelateria Aprica: Vincenzo Nibali (1472)
Alex Kirsch


UAE EMIRATES

Durante la temporada pasada crecieron más wunderkinder que setas. La experiencia señala que muchos de estos niños prodigio se quedan por el camino y solo uno o dos se convierten en auténticos dominadores. Tadej Pogačar fue el último Mozart en la corte del emperador, en un año plagado de ellos. Con su estilo algo tosco, boca abierta y a chepazos, ligeramente suavizado por la aparente ingenuidad que le otorga su cara de niño y algún que otro grano, el talento esloveno deslumbró en la pasada Vuelta a España. No perdía cierta sonrisa de niño serio, a pesar de estar rodeado por Gianetti y Matxin, dos sepultureros de la Hammer. El joven esloveno parte como favorito para todas las vueltas que dispute y para mí tiene un gran futuro por delante.

Aparte de Pogi, el equipo cuenta con una de las plantillas más variopintas y potentes del pelotón. Para las clásicas cuentan con Kristoff, insuperable en los sprints de fuerza bruta tras mucho kilometraje. Costa y Aru intentarán revivir glorias pasadas, aunque cuesta creerlo. Ulissi seguirá picoteando aquí y allá, como un corredor individual. Gaviria intentará recuperar el nivel de Quick Step contando de nuevo con Richeze, conocedor de todas las artes, buenas y malas, del lanzamiento de sprints. Para cuando Gaviria no esté, contarán con Philipsen. Entre las incorporaciones, destaca la de Davide Formolo, otra de las grandes esperanzas italianas, que espera encontrar su sitio como repuesto de Aru, aunque con más presencia en las clásicas ardenesas. Es un corredor atacante, simpático, ligero, pero poco dado a los triunfos. Contarán además con Mikkel Bjerg, excepcional contrarrelojista, Brandon McNulty, un magnífico trotón norteamericano y Andrés Camilo Ardila, ganador del pasado Giro Baby, el enésimo escalador colombiano.

 
Siguen: Fabio ARU (Italia), Tom BOHLI (Suiza), Sven Erik BYSTRØM (Noruega), Valerio CONTI (Italia), Rui COSTA (Portugal), Fernando GAVIRIA (Colombia), Sergio HENAO (Colombia), Alexander KRISTOFF (Noruega), Vegard Stake LAENGEN (Noruega), Marco MARCATO (Italia), Yousef MIRZA, Juan Sebastián MOLANO (Colombia), Cristian Camilo MUÑOZ (Colombia), Ivo OLIVEIRA (Portugal), Rui OLIVEIRA (Portugal), Jasper PHILIPSEN (Bélgica), Tadej POGAČAR (Eslovenia), Jan POLANC (Eslovenia), Edward RAVASI (Italia), Aleksandr RIABUSHENKO (Bielorrusia), Diego ULISSI (Italia), Oliverio TROIA (Italia).

Entran: Andrés Camilo ARDILA (Colombia, neo), Mikkel BJERG (Dinamarca, Hagens Berman Axeon), Alessandro COVI (Italia, Team Colpack), David DE LA CRUZ (España, Ineos), Joe DOMBROWSKI (Estados Unidos, Education First), Davide FORMOLO (Italia, Bora – Hansgrohe), Brandon McNULTY (Estados Unidos, Rally cycling), Maximiliano RICHEZE (Argentina, Deceuninck – Quick Step).

Salen: Simone Consonni (Cofidis), Kristijan Đurasek, Roberto Ferrari (retirado), Daniel Martin (Israel), Manuele Mori (retirado), Simone Petilli (Circus - Wanty), Rory Sutherland (Israel).


 
Más joven: Andrés Camilo Ardila (02/06/1999)
Más viejo: Maximiliano Richeze (07/03/1983)
Mejor clasificado en UCI 2019: Alexander Kristoff (8º)
Más puntos Gelateria Aprica: Alexander Kristoff (426)
Brandon McNulty