domingo, 30 de agosto de 2026

POGAČAR ABANDONA LA VUELTA

Cuando la carrera parecía decidida, sentenciada incluso, gozando Pogačar de una holgada diferencia con sus rivales, los caprichosos dioses del ciclismo decidieron hacer realidad el tópico que dice que una carrera no se gana hasta cruzar la última línea de meta. Camino de Simat de la Valldigna, en una carretera ancha y rápida, Pogačar rodaba detrás de sus compañeros en la parte media del pelotón, escorado en el arcén izquierdo. Su rueda delantera impactó contra un extraño objeto cuadrangular, quizá una piedra, situado en medio del arcén, con la mala fortuna de que en ese momento Pogačar estaba bebiendo agua, cayendo de cabeza. Las consecuencias de la caída, reflejadas en el parte médico, han sido fractura de clavícula, fractura de vértebra y conmoción cerebral, con lo cual seguramente tendrá que decir adiós a lo que resta de temporada. La Vuelta suele ser ingrata con muchos de sus líderes, como Igor Antón o Nairo Quintana, o también con los portadores de maillots, como Peter Sagan, Jay Vine o Wout van Aert. En algunos casos por lo imprevisible de la carrera, en otros, por negligencias o acción directa de la organización. En este caso ha sido una combinación de suciedad en la carretera y despiste del corredor. 

Enric Mas no se enfunda el maillot rojo en el pódium de Xeraco, por respeto al abandono de Pogačar.


Ya en la salida de Puçol se veía a Pogačar inusualmente serio. En la presentación de los equipos había saludado a los aficionados fríamente y se había marchado rápido, como si estuviera harto, quizá de los medios. La etapa había sido especialmente tranquila, pero en esa recta rápida, en ligero descenso, previa al inicio del puerto de Barx, el pelotón se había abierto en exceso, se rodaba a alta velocidad, y un despiste, al que se añadía la negligencia en la limpieza de la carretera, habían producido el desastre. La caída fue muy dura. Pogačar intentaba subirse a la bicicleta, mareado, con la cara ensangrentada por una herida en la ceja, una contusión bien visible en el hombro y el brazo izquierdo casi inerte. Era imposible. Finalmente negaba con la cabeza y se subía a la ambulancia. Había acabado igual que su rival Vingegaard en el Tour, continuando con los paralelismos de sus trayectorias. La Vuelta se abría a un nuevo escenario incierto. La subida al puerto de Barx se realizó a ritmo lento, en un ambiente de conmoción, tanto en el pelotón como entre los aficionados informados. Xabier Mikel Azparren se destacó en el descenso hacia Xeraco, siendo cazado poco antes de meta. En Xeraco playa fue Coquard el que se impuso, para sorpresa de todos, con un calculado golpe de riñón sobre Pedersen, ya que Brennan estaba mal colocado y no pudo aprovechar el extraordinario lanzamiento de van Aert y Laporte.  

Coquard gana su primera etapa en una grande, con 34 años.


Aunque pueda parecer una contradicción, ahora viene un nuevo escenario en el que la carrera estará más controlada hasta los últimos kilómetros, los ataques serán más calculados y llegarán muchas más fugas a meta. Queda mucha montaña y también una crono, que beneficia claramente a uno de los pretendientes, Primož Roglič. Si llega a ese día sin mucha pérdida de tiempo, puede remontar a escaladores puros como Felix Gall o Enric Mas. El austríaco tiene el equipo más potente, el único que puede controlar un liderato. El caso de Mas es más incierto. Se ha visto su mejor versión en años, ha tomado el liderato, pero habrá que ver si tiene un equipo capacitado para defenderlo. De momento tienen un corredor menos, tras la retirada temprana de Uijtdebroeks. Carapaz y Kuss pueden ejercer una presión distinta, con ataques más ambiciosos en montaña, aunque la versión de ambos ya no parece la del Tour de Francia. Tampoco la de Skjelmose. Onley se cayó también ayer con Pogačar, aunque sin consecuencias. Los UAE, liberados de la tarea de controlar la carrera, podrán ir a por las etapas: Vine podría ganar más de una. Supongo que todos aquellos que clamaban por una carrera más abierta, alejada de pogacarismos, no la hayan deseado así. Ahora viene una Vuelta más parecida a la de otros años. 

Si se dan prisa, que es posible, quizá esté para il Lombardia, aunque mejor que lo dejen descansar.

En Valdelinares, día anterior, llegó la fuga. Fuga temprana de van Aert y Leknessund y doblete en meta de los Uno-X. UAE no tiró a por la fuga y los Décathlon pusieron algo de ritmo al final. Pogačar sacó unos segunditos, que ya no sirven para nada. 

VUELTA A ESPAÑA
ETAPAS
6ª et.Vall d'Alba - Aramón Valdelinares149,8 km
1Andreas LeknessundUXM3h49'47''
2T. H. JohannessenUXM34''
3Wout van AertTVL47''
7ª etPuçol - Xeraco171 km
1Bryan CoquardCOF3h47'06''
2Mads PedersenLTKm.t.
3Jordi MeeusRBHm.t.

6 comentarios:

  1. Hola! Curiosamente tenía el pálpito días atrás que Pogaçar no iba a acabar la Vuelta. Le veía bastante raro para lo que es él, como enfadado. Nada que ver con los risueño que estaba en el Giro que ganó (o así lo recuerdo). Aquí había algo que no le gustaba. Quizás porque el equipo no iba y le obligaba a hacer sobreesfuerzos con los que no contaba (que Torres fuera su lanzador en Andorra sería un ejemplo). Por el propio desarrollo de la carrera, que ya le metía a hacer esos mismos sobreesfuerzos desde la etapa 1, en el sentido de que yendo de rojo todas las jornadas estaba obligado a un sinfín de entrevistas y protocolos varios (la cara en el podio de Valdelinares decía "no quiero estar aquí") y ya casi sin parar hasta el final. De hecho, me parece a mí, la situación que tenía en carrera cuando chocó contra la piedra no la tendría nunca en el Tour. A medio pelotón, en la parte sucia del arcén, que si no es la piedra podría haber sido un movimiento de los ciclistas de al lado los que le pudieran tirar, y cuando se enfilaba todo para llegar al puerto que iba a decidir la etapa. Prácticamente no le había visto ni una sonrisa en toda la carrera, de esas que rebajan su dictadura real.

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    1. Sí, esa misma sensación he tenido, quizá aumentada desde que las cosas no le salieron como pensaba en el Bartolo. Estuve en la salida de Puçol y fue bastante llamativo. Ni una sonrisa, saludo protocolario y bajar por la escalera contraria para evitar preguntas de Juanmari Guajardo. El autobús, en una zona acotada, diferente a la de los demás. ¿Se está cansando de todo lo que rodea a ser una súper-estrella? Y lo que señalas, un equipo no muy fuerte (nadie marcha un carajo, en realidad, ni Vine, por el que apostaba para Aitana), le fuerza a huir hacia adelante. Un día, bien; todos los días, quizá es demasiado. A lo que se añaden las críticas en redes sociales sobre su tiranía. Me parece que se está cansando y quizá este final de temporada sin competir a la fuerza sea para él una forma de reevaluar la situación y correr solo allí donde desea.

      Un saludo y gracias por comentar.

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  2. Seguramente tenéis razón en que Pogacar no estaba del todo contento (interesante lo que comentáis), pero sobre lo de que correr solo donde desea, no sé si hará que corra menos. Selecciona las carreras al máximo, y se ve que persigue o al menos intenta ser el mejor de la Historia. Es decir, que tienen un puñado de carreras fijas para ello y otras que cambian (como este año la Vuelta para acabar con las tres grandes), pero la suma de todas ellas le da unos días de competición pírricos al año en cuanto a cantidad. Solo le ha descuadrado esta temporada el tener que correr dos de tres semanas, claro, por eso creo que quería venir y ya quitarse esa necesidad para siempre.

    Sobre el equipo, bastante más flojo que el del Tour, como es normal. Y sobre Pablo Torres, muy decepcionante su abandono al día siguiente, en la línea de cosas que mejor no mencionar.

    Por lo demás queda una Vuelta muy interesante, con Mas en un lugar que ni había podido soñar (y que me despierta cierta ternura incluso) y unos cuantos ciclistas con posibilidades porque ni Movistar está para alardes, ni hay ningún otro equipo solvente (Decathlon corre sin cabeza). Y ojo con Roglic, uno de mis ciclistas predilectos de los últimos tiempos, que de repente tiene una gran oportunidad para volver a tener el record de victorias (que por otro lado, para mí ya debería tener porque lo de Heras clama al cielo).

    Gracias por las crónicas y los comentarios. Saludos!

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    1. En temporadas anteriores, Pogacar no suele superar los 50 - 55 días de competición. Ya lleva años en los que tiene caché suficiente como para imponer su calendario. Supongo que había más interés por parte de Matxín en que corriera la Vuelta que suyo propio, así que no sé si volverá. En el Tour también se le ve incómodo, pero se ve que sus empleadores le fuerzan a ir, sí o sí. Se vio cómo Matxín lo subió a la bici, cuando estaba hecho un ecce homo, e incluso ya se empieza a elucubrar con que, operado como está, pueda correr el mundial. A mí me parece una salvajada, algo que no necesita (lo ha ganado dos veces), pero está claro que los amos de la gallina de los huevos de oro intentarán exprimir su jugo hasta la última gota.

      Sobre el equipo, bastante decepcionante, como comentas. Esperaba ver a Almeida algo más recuperado, pero no ha sido así, sigue cerrando pelotones, aquejado no se sabe por qué dolencia. De Torres, un poco extraña esa "espantada" tras la retirada de Pogacar.

      En cuanto a la Vuelta, queda emocionante por la incertidumbre del ganador, eso sin duda. Mas está en su momento más dulce, y ojalá pueda sacarle el máximo provecho. Su equipo es bastante flojo, no creo que puedan controlar la carrera todos los días, como intentaron hacer en la primera parte de la etapa de Aitana. Tienen sus limitaciones. Pero, a día de hoy, no veo a Mas inferior a Gall en montaña, ni mucho menos, y sí puede ser capaz de ir sacando segunditos, etapa tras etapa, a Roglic. La diferencia que obtenga antes de la crono será crucial. Y esperemos que la cabeza le aguante todos los días, y no se venga abajo a nivel moral. Roglic tiene otra oportunidad, de nuevo, está acechando, pero tiene ya 37 años, muchos ya. Si se plantea en alguna etapa batalla desde lejos, que lo dudo, podría sufrir. Aunque, en realidad, tan solo quedan la etapa de Calar Alto y la de Sierra Nevada como etapas duras de verdad. Peñas Blancas y La Pandera incluso le pueden venir bien a Roglic.

      Un saludo y gracias por los comentarios.

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  3. En las etapas, mal llamadas de transición, suceden en muchas ocasiones estas cosas.

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    1. Sí, demasiado confiado iba en ese momento. Y yo creo que no del todo descansado. Fue un despiste, y esos muchas veces pasan cuando se va un poco tostado. No es que la etapa fuese exigente, ni mucho menos, pero los planes no iban del todo según lo previsto desde la etapa del Bartolo.

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