lunes, 27 de abril de 2026

UNA LIEJA MÁS ENTRETENIDA DE LO ESPERADO, AUNQUE TAN RÁPIDA COMO SE PRESUPONÍA

La Liège - Bastogne - Liège de 2026 ha concluido sin sorpresas en cuanto al ganador, de nuevo Tadej Pogačar. Ni siquiera ha habido sorpresas en cuanto al pódium: Pogačar, Seixas, Evenepoel, la sucesión de nombres esperada. Aun así ha sido una edición entretenida. Me atrevería a decir incluso que esta edición ha tenido cierto aroma a mito, puesto que un campeón como Pogačar ha encontrado al que quizá sea su sucesor. Una sustitución pospuesta para un posible futuro, en cierta medida porque Pogačar es todavía un corredor de veintisiete años, la mejor edad en toda carrera ciclista, y Seixas es fabulosamente joven. El tiempo pasa para todos, pero Seixas parece recordárnoslo con más fuerza. Los diecinueve años eran un anatema antes de Evenepoel, una precocidad a la que solo Anquetil o Saronni se acercaron. Parecía que fue ayer cuando Pogačar irrumpió con fuerza en aquel Tour desplazado de fechas, justo para dar un zarpazo insolente el penúltimo día; ahora ha encontrado una generación más joven esperando su turno. Aunque todavía tendrá que esperar. 

Su sombra.

Ha sido una carrera demencialmente rápida, finalizada con una media de 44,4 km/h, superando por un mundo al anterior récord (41,9 km/h), del año pasado. Vivimos tiempos de fuertes velocidades, sin freno en lo deportivo y en lo histórico. Este incremento tan drástico de la velocidad de un año para otro hay que buscarlo en causas concretas, extraordinarias sí, pero tangibles, teniendo mucho que ver el fuerte ritmo, impuesto desde el kilómetro 3, por los Red Bull - Bora de Remco Evenepoel. Un ritmo alentado por un fuerte viento trasero hasta el giro de Bastogne. Ese fuerte ritmo inicial, unido a sus propias limitaciones en la escalada pura, provocaron que Evenepoel, el tercer favorito, no estuviera presente en el momento clave. 

Evenepoel partía como tercer posible favorito dados sus precedentes en la prueba (siempre sin Pogačar) y a su magnífico triunfo en la Amstel, una carrera que casi nunca suele defraudar. En la carrera cervecera, el movimiento clave se produjo a falta de 42 kilómetros a meta, con un ataque de Romain Grégoire en el Kruisberg, secundado rápidamente por Vauquelin, Evenepoel, Skjelmose y Jorgenson. Un kilómetro después, en una curva, Vauquelin se fue al suelo, cayendo a continuación Jorgenson, que no lo pudo esquivar, así como Huub Artz, superviviente de la fuga. De esa manera, el grupo delantero quedó reducido a tres: Evenepoel, Skjelmose y Grégoire. El francés de Groupama acabaría cediendo en el segundo paso por el Cauberg, a falta de 22 kilómetros. 

Remco Evenepoel decidió esperar, confiando en su punta de velocidad. Esta vez Skjelmose no le iba a robar la cartera, como hizo en 2025, cuando, imbuido de la fortaleza de su equipo en la pasada temporada, fue capaz de derrotar de una tacada a Pogačar (algo cascado) y a Evenepoel. Los sprints en Amstel siempre son traicioneros, pero Evenepoel esperó, tuvo paciencia y no se precipitó, sacando a relucir su explosividad.

Revancha. 

Paula Blasi tras una gran victoria en la Amstel femenina. Duelo en el pódium con Niewiadoma. 

En la masculina, solo uno (Cosnefroy) apurará el vaso. 

El otro favorito para la Lieja, más allá de Pogačar y Remco, era Paul Seixas. También venía marcando territorio, en concreto en la Flecha Valona. Se impuso en  el muro de Huy con la solvencia de un veterano, en un perfecto equilibrio de fuerza pogacarina y sangre fría valverdiana. Schmid y Tulett poco pudieron hacer. Es cierto sus rivales no eran corredores excepcionales, aunque por ahí andaban también Vauquelin o Skjelmose. Las comparaciones con la Flecha de 2025 no se hicieron esperar, ya que el muro de Huy, dada su repetición, se ha convertido en el foco de atención de los amantes de las subidas cronometradas. El tiempo de Seixas (2:43) fue más rápido que el de Pogačar (2:55, en mojado y con ligero parón final), pero todavía ligeramente más lento que el de Alaphilippe en 2021 y el de Valverde en 2014 (2:41 en ambos casos). 

Bueno también en los muritos. 


Ese era el panorama antes de iniciar la Lieja: un ciclista con cuatro días de competición, tres de ellos acabados en victoria y el restante como pódium, más la sensación del año, aureolada por su impactante juventud, a los que añadir a Evenepoel, siempre batallador en este escenario. El inicio de la carrera debió ser trepidante, marcado por una caída inicial de Ion Izagirre y Andrea Vendrame que fraccionó el grupo, dejando por delante a un pequeño pelotón, con Evenepoel y su compañero Nico Denz. También se había colado delante Bernal, protagonista reciente de un buen Tour of the Alps (ganado por Pellizzari). La ventaja del pelotón delantero, rodando a toda máquina, llegó a los tres minutos, mientras por detrás los UAE se lo tomaban con cierta calma. De todo esto no hubo imágenes, de manera que tenemos que imaginarlo a partir de referencias. En la segunda cota del día, la de Haussire, ya con televisión, Denz se descolgó, siendo De Plus el que marcó el ritmo por delante para su líder Bernal, mientras Wellens se encargaba de limitar daños desde el pelotón principal. Se vivió un bonito duelo entre los dos veteranos belgas, De Plus por delante, Wellens por detrás.  

La labor de Wellens, sumada a la indecisión del grupo delantero tras descolgarse De Plus, dejó la carrera en manos del pelotón trasero, que cazó a los últimos fugados en la cota de Wanne. Posteriormente llegó la sucesión de Stockeu y Haute-Levée, en las cercanías de Stavelot, un lugar en el que en época de Merckx era crucial en la carrera (y en estos tiempos de ataques lejanos, ojalá lo vuelva a ser algún día). En esta pintoresca localidad, hoy dominada por el turismo del motor de la cercana Spa, pueden verse los restos de una abadía, derruida en los años de la Revolución Francesa, y algún vehículo de la Batalla de las Ardenas. En lo que respecta al ciclismo, y en concreto a la jornada de ayer, no hubo movimientos, sino más bien una monótona dominación de UAE, con Sivakov y Novak a la cabeza, que se extendió hasta coronar la cota de Desnié. 

En el descenso de esta cota hasta Remouchamps, en el inicio de la cota de la Redoute, se vivió la habitual toma de posiciones, muy peligrosa. Los UAE consiguieron iniciar la Redoute en cabeza, con Benoît Cosnefroy en primera posición. La ascensión fue trepidante, más rápida incluso que la de 2025 (3:45 de este año, por 3:58 del pasado). Tal velocidad extra se debió a dos factores. En primer lugar a que los UAE encabezaron desde la base el ascenso, cosa que no sucedió el año pasado, en el que los EF de Healy tomaron la delantera. En segundo, al esfuerzo suplementario que le supuso ayer a Pogačar la ascensión, comprobando que no lograba despegar a Seixas de su rueda. Pogačar hizo la ascensión a hincones, con varias arrancadas de pie, cuando el año pasado se marchó con insultante facilidad, sentado. Seixas pudo aguantar su rueda, con notables esfuerzos, pero con una frialdad mental como para enseñarle la rueda al coronar. La ventaja que obtuvieron ambos sobre Skjelmose, el primero de los no-aliens, fue algo de ver para creer. Aquí ha dejado constancia ammattipyöräily del hecho. 

Pogačar fuerza en La Redoute, Seixas aguanta. 


Entonces se vivieron 21 kilómetros de folie à deux, en los que Seixas no se arrugó y entró al relevo a Pogačar, sin tacticismos. Esta vez Pogačar jugaba en casa, no como en Roubaix, pero ese pequeño grano en el culo, en forma de pequeño genio, un mozart o un rimbaud con dientes de draculín y silueta espigada, le iba obligar a exprimirse al máximo. La indumentaria total white de Pogačar solo estaba alterada por un brazalete negro, medio despegado y ondeando al viento, dada la velocidad. Era un recordatorio a Cristian Camilo Muñoz, corredor colombiado recientemente fallecido, debido a una septicemia tras una caída en el Tour du Jura. Este corredor había sido compañero en el UAE desde el 2019 al 2021. 

Se llegaba de esta manera la cota de Roche-aux-Faucons, la ascensión decisiva, en la que se iba a asistir a una reanudación de la tensión entre Pogačar y Seixas. ¿Quién iba a aplanar la cima, la bomba del zar o la de Mururoa? El campeón del mundo forzó el ritmo desde la base, pero, cuando quedaban 600 metros para coronar, Seixas dulcificó el desarrollo y dijo basta. Pogačar se distanció de él sin levantarse del sillín, ampliando la ventaja con gran rapidez, sobre todo en el repecho posterior a la coronación (Boncelles). Ya no iba a haber carrera, ni siquiera apenas imágenes de los dos primeros, puesto que la realización se centró a partir de entonces en el tira y afloja del tercer grupo, en el que Evenepoel no encontraba colaboración. 

Seixas claudica en la Roche-aux-Faucons. Pogačar se marcha. 


Pogačar tuvo tiempo de disfrutar del último kilómetro, distanciando a Seixas finalmente en 45 segundos. Conseguía así su cuarto triunfo en Lieja, una clásica en la que tiene fácil igualar el récord de Merckx. La tercera posición se dirimió en un sprint bastante numeroso, como ya ha sucedido otras veces (recuérdese que van der Poel se llevó el sprint del grupo en 2024 y en 2022 se vivió un bonito golpe de riñón entre Quinten Hermans y van Aert). Esta vez Evenepoel iba a conseguir la tercera posición con un formidable sprint, muy largo, en el que se impuso a Emiel Verstrynge. Este corredor, habitual del ciclocross, había esperado su momento arropado a rueda.   

En el pódium se podía ver a Pogačar, liberado ya de esas indecentes mechas que le había acompañado desde la Strade Bianche, dotándole de una retirada a lo Ellen DeGeneres difícil de ocultar, flaqueado por uno de sus grandes rivales generacionales y aquel que quizá un día ponga fin a su tiranía. No son habituales estas coexistencias, entre dominador presente y futuro. Me vienen a la mente Hinault y LeMond, o Merckx y Maertens, en ambos casos con siete años de por medio. Pero ambos fueron falsos sucesores. También me viene a la mente la imagen de Induráin y Armstrong, compartiendo pódium en el mundial de Oslo, también con siete años entre ambos. Pero entonces Armstrong parecía ser un buen corredor de clásicas, y poco más. Esta vez son ocho años los que separan a ambos, asumiendo de golpe Pogačar cierta madurez que hasta el momento no le parecía consustancial. El público francés no tendrá motivos de crítica a partir de ahora de los ritmos demenciales ni las velocidades infernales, puesto que es Seixas el que en parte las inflige. Hace tiempo que no leo al delirante Vayer (razonablemente silenciado), así que no sé muy bien por dónde irán los tiros con la nueva criatura. Seixas no parece un adorable perdedor, ese modelo tan querido por el público francés, sino otra cosa más letal.  

Se ha quedado a esto de hacer una fechoría. 

Mismo pódium que en el pasado Campeonato de Europa, pero con Seixas y Evenepoel cambiando los puestos, y un oso gigante, digno de feria. 

En fin, ya para terminar, una breve nota a la Lieja femenina, marcada por un ataque de Demi Vollering desde la Redoute, a falta de 34 kilómetros para meta. 

RESULTADOS:

AMSTEL GOLD RACE
Maastricht - Berg en Terblijt257,2 km
1Remco EvenepoelRBH5:59:40
2Mattias SkjelmoseLTK0:01
3Benoît CosnefroyUAD1:59
4Romain GrégoireGFC"
5Emiel VerstryngeAPT"
6Mauro SchmidJAY"
7Mauri VansevenantSOQ"
8Albert Withen PhilipsenLTK"
9Ewen CostiouGFC"
10Marco FrigoNSN"

AMSTEL GOLD RACE
Maastricht - Berg en Terblijt158,1 km
1Paula BlasiUAD4:02:15
2Kasia NiewiadomaCSZ0:27
3Demi VolleringTFS"
4Letizia PaternosterLIV0:43
5Noemi RüeggEFO"
6Karlijn SwinkelsUAD"
7Sarah Van DamTVL"
8Riejanne MarkusLTK"
9Anna van der BreggenSDW"
10Puck PieterseFPC"

LA FLÈCHE WALLONNE
Herstal - Mur de Huy200 km
1Paul SeixasDCT4:35:29
2Mauro SchmidJAY0:03
3Ben TulettTVL"
4Benoît CosnefroyUAD"
5Mattias SkjelmoseLTK0:08
6Alex BaudinEFE"
7Ion IzagirreCOF0:10
8Lenny MartinezTBV"
9Romain GrégoireGFC"
10Andreas KronUXM"

LA FLÈCHE WALLONNE
Huy - Mur de Huy148,5 km
1Demi VolleringTFS3:53:27
2Puck PieterseFPC"
3Paula BlasiUAD0:03
4Kasia NiewiadomaCSZ0:06
5Anna van der BreggenSDW0:11
6Magdeleine VallieresEFP0:14
7Pauline Ferrand-PrévotTVL0:28
8Niamf Fisher-BlackLTK0:34
9Isabelle HolmgrenLTK0:40
10Niemke VinkeSDW"

LIÈGE - BASTOGNE - LIÈGE
Liège - Liège259,5 km
1Tadej PogačarUAD5:50:28
2Paul SeixasDCT0:45
3Remco EvenepoelRBH1:42
4Emiel VerstryngeAPT"
5Egan BernalIGD"
6Pello BilbaoTBV"
7Romain GrégoireGFC"
8Christian ScaroniXAT"
9Tobias H. JohannessenUXM"
10Filippo ZanaSOQ"

LIÈGE - BASTOGNE - LIÈGE
Bastogne - Liège156 km
1Demi VolleringTFS4:10:22
2Puck PieterseFPC1:29
3Kasia NiewiadomaCSZ"
4Anna van der BreggenSDW"
5Paula BlasiUAD1:48
6Isabella HolmgrenLTK"
7Elise ChabbeyTFS1:56
8Magdeleine VallieresEFO"
9Juliette BerthetTFS"
10Axelle Dubau-PrévotEFO"

3 comentarios:

  1. Tenía pendiente comentar aún lo de Roubaix, así que empiezo por ahí.

    Pocas veces una victoria ha sido tan bien acogida por el mundo ciclista como la de Van Aert. La verdad es que me alegro por él, por las desgracias, por su manera de ser (que aparenta ser generosa con sus compañeros, amable con sus rivales) y porque tiene algo de redención que la hace bonita. Observando con algo de distancia la prueba, creo que demostró bastantes veces que estaba muy bien, no sé si siendo el más fuerte, pero sí capaz de aguantar a Pogacar de manera más o menos fácil.

    Lo que no acabo de entender es que en 2026 siga habiendo tal cantidad de pinchazos e incidencias. Es decir, la tecnología ha mejorado mucho, los componentes ahora no tienen que ver con los de hace 30 años, pero aún así, aquí acaban teniendo problemas todos. Como mínimo me parece curioso.

    Sobre la carrera femenina, no he podido ver nada más que fragmentos, pero bastante pardillas las Visma, creo yo.

    Y en cuanto las Ardenas, lo primero que me llama la atención es el sprint tan poderoso que ha desarrollado Evenepoel. En sus inicios no es que fuera peor, es que era muy malo, y en cambio ahora confía mucho en él. Casi parece que según ha perdido capacidades en las subidas las ha ganado en el sprint.

    Y por lo demás, pocas sorpresas. Tal y como venía la temporada, el favorito ha ganado más o menos como debía en cada carrera, y en las que han coincidido, se ha dado el orgen lógico. Lo que me parece de otro mundo es la ventaja sideral que sacaron en poco tiempo en la Redoute, como bien comentas. Y sorprendente que Seixas haya pasado de un lado al otro (de los que se quemaban por seguir al Sol, a los que lo irradian). Con esa edad todo puede pasar, como bien sabemos y recordamos con otros muchos ejemplos, pero pocas veces he visto un paso adelante como este en poco más de media temporada.

    Se cierra el mejor momento de la temporada, la primavera, y lo que antes conseguía mantener mi ilusión (el Giro), ahora no lo hace. La participación que se ha quedado con las bajas de los últimos días es bajísima, salvo el danés. El recorrido es ciertamente insulso, y creo que solo me quedará ver la carrera por los paisajes, y porque alguna etapa discurre por lugares que conozco (porque mi pareja es de allí).

    Un saludo y gracias por los posts y los comentarios!

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    1. La victoria de van Aert generó mucho consenso, por el hecho de su historial repetido de infortunios y porque, como señalas, es un tipo que en general cae bastante bien. En Bélgica con él hay una especie de delirio, a veces rozando el hoolinganismo (solo hay que ver cómo se comportan algunos con van der Poel por ser simplemente el rival generacional de su ídolo).

      Sobre los pinchazos, mi impresión es que han aumento estos últimos años. En 2023 ya fueron decisivos, y en 2025 y en 2026 han tenido demasiada influencia. Desconozco la razón, pero siempre tengo la impresión de que la París - Roubaix se concibe como una especie de campo de pruebas de experimentos que, si bien pueden servir para algunas cosas, salen mal en otras. La combinación de dos tipos de superficie en la carrera, dos en las que se debe rodar con igual rapidez, hace que lo que sea bueno para una, quizá sea contraproducente para otra. Es mi teoría, ya digo, desconozco el motivo de tanto pinchazo, incrementado en estos últimos años.

      Sobre el sprint de Evenepoel, es muy llamativa su mejora. Como dices, al principio parecía un corredor sin sprint, pero ahora ha cambiado por completo. Solo hace falta ver el sprint de la Lieja. Además, confía en él (batió a van Aert en la Flecha Brabanzona del año pasado, por ejemplo). Coincido en que debe ser un fenómeno paralelo a su pérdida de potencia en otros terrenos. Cada día parece más clasicómano (más flandrien) y menos escalador (ya es evidente que la alta montaña no es para él, ni siquiera los repechos duros). Creo que tiene mucho margen de mejora en la Ronde, donde el Oude Kwaremont, por ejemplo, se adapta a la perfección a sus características.

      Y en cuanto al Giro, qué decir. No puedo más que darte la razón. Para mí era una carrera ilusionante, la vuelta por etapas que vivía con más cariño, pero las últimas ediciones han sido bastante flojas. No se ha recuperado del bajón de la pandemia. Seguramente la participación de Vingegaard sea muy positiva para la prueba, como lo fue la de Pogacar, pero siempre queda la sensación (el regusto amargo) de que es una participación previo pago. Confío en que Pellizzari, al que se ha visto muy bien en el Tour de los Alpes, revitalice un poco la prueba, sobre todo de cara al público local. Tampoco espero mucho de la salida de Bulgaria (en mi fuero interno pienso que estas salidas de países del este las hacen para mostrar que el sur de Italia "no está tan mal", aunque en Hungría no salieron bien parados, y en Albania lo justo).

      Un saludo y gracias, como siempre, por tus comentarios.

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    2. Se me ha pasado comentar lo de la París - Roubaix femenina y lo del salto de calidad de Seixas. Yo creo que las Visma iban obcecadas a "servirle en bandeja" el triunfo a Vos, sin saber que la alemana iba a sprintar tan bien. Estaba además el reciente fallecimiento del padre de Marianne Vos, añadido al hecho de que fuese una clásica que todavía no tenía en su palmarés: ambos factores creo que les empujaron a descartar una llegada diferente. Pero tampoco se mataron a tirar, al contrario. De hecho, la mayor parte del trabajo lo hizo Koch, las otras fueron chupándole rueda, de forma alternada.

      En los tiempos que corren, el ciclismo femenino, mucho más calculador, mucho más "navajero", es un contrapunto necesario al masculino.

      Por lo que respecta a Seixas, yo no esperaba este salto de calidad. Es verdad que terminó la temporada pasada demostrando cositas, con un excelente mundial y su pódium en el campeonato de Europa, enseñando de esta manera que se adaptaba a estas distancias (algo inimaginable hasta hace bien poco en un corredor de 19 años). No esperaba que pudiera estar "cuestionando", de tú a tú, el dominio de Pogacar. En realidad, su irrupción le viene de perillas a las instituciones del ciclismo (UCI, ASO) para acallar las voces críticas internas, sobre todo las francesas, estas siempre tendentes a ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

      Un saludo.

      Un saludo.

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